AVISO. Por la naturaleza de los trabajos de este blog, el argumento e incluso el final de las peliculas son generalmente revelados.

domingo, 10 de diciembre de 2017

FIAT LUX. EL ESPACIO DE LA PULGA CUADRADA (V). Comentarios breves de las películas Sueños y la Naranja mecánica.

Este 16 de Noviembre se inauguró en el MUMART de La Plata (Argentina) una exposición de la artista plástica Carolina Vago Rocha titulada "Fiat Lux. El espacio de la pulgada cuadrada" en la que presentaba 15 obras integradas de técnica mixta y un video en el que la artista invitaba "a recorrer  los arquetipos de Jung de una manera visual y táctil" inspirada tanto en su obra como en películas que pueden considerarse que los ejemplifican. 

Carolina, que conoció mi blog de "Cine y psicología", se puso en contacto conmigo y me pidió si quería colaborar con ella comentando brevemente, desde la perspectiva de su exposición, las películas que había seleccionado para ella, a lo que accedí encantado. Como resultado de esta colaboración os muestro en cinco post de tres comentarios cada uno la obra de Carolina y su título, inspirado en frases del poeta romana Virgilio, la película comentada y mi comentario. Algunas de las películas ya estaban en el blog. En estas, a parte del breve comentario, os adjuntaré el enlace para ver el comentario más detallado. Así que... FIAT LUX (Hágase la luz)

1. SUEÑOS (Akira Kurosawa, 1990)

Sueños, de Akira Kurosawa, nos permite reflexionar sobre el mundo de los sueños, este producto de nuestra psique que, como me gusta decir, tiene su elaboración en un lugar “más allá del yo”. Uno de los aspectos más fascinantes de la hipótesis del inconsciente junguiano, que más allá del inconsciente personal propuesto por Freud, propone esa dimensión del inconsciente colectivo, cuya dimensión creativa implica una tendencia a dirigirnos hacia el desarrollo de una personalidad más completa. En ese sentido, y como decía Jung, un sueño dice lo que quiere decir, si bien es verdad que su significado hay que decodificarlo puesto que el lenguaje de los sueños, basado en sus imágenes, es de carácter metafórico.

Es ese esfuerzo de reconocimiento de nuestra propia verdad, no de la aparente, la que el camino de los sueños nos ofrece, constituyéndose en un camino con un claro objetivo: el progresivo esclarecimiento de la conciencia ordinaria, entendida ésta como una consciencia restringida y distorsionada.  E insisto en esa idea de consciencia ordinaria porque ella nos acerca a una visión que me resulta original. Y es que la existencia de los sueños y el testimonio que dan de la dinámica inconsciente pone de relieve que, en un estado como el del sueño, accedemos a una consciencia menos distorsionada que da cuenta y refleja más la verdad de nuestro existencia (Perls veía en el sueño un mensaje existencial). Lo sorprendente es que los sueños dan testimonio de que esta consciencia ya está…  Que ya hay una parte de nosotros, que no es el yo, que se está "dando cuenta". El espejo que refleja nuestro ser ya es, tan sólo que en lo ordinario el espejo está perturbado. La consciencia yoica es una consciencia distorsionada que podemos definir como “conservadora” dados los distintos mecanismos defensivos que constituyen lo neurótico, más empeñado en mantener un autoconcepto (Perls) o un personaje (Jung) que un ser.

En este sentido, los ocho sueños que se nos ofrecen en la película de Kurosawa, basados en sueños del propio director, nos permiten reflexionar sobre distintos aspectos relacionados con su vida y, a la vez, ilustrativos de distintos temas:

- La luz del sol a través de la lluvia (El drama edípico).
- El huerto de los ciruelos y la fiesta de las muñecas (El duelo).
- La tormenta de nieve (la melancolía).
- El túnel (El remordimiento).
- Los cuervos (La mirada de Van Gogh como la mirada creativa).
- El monte Fuji en rojo (La traición a la Naturaleza).
- El Ogro llorón (El monstruo de la depresión).
- El pueblo de los molinos de agua (El equilibrio final: vuelta a la Naturaleza)

Comentario en el blog: Dreams (Sueños). (Pulsa título para acceder)

Carmina Coela Possunt Deducere Lunam.
Las palabras mágicas pueden traer la luna del cielo a la tierra.

2. LA NARANJA MECÁNICA (Stanley Kubrick, 1971)

La Naranja mecánica nos permite establecer una reflexión sobre lo que algunos analistas junguianos como James Hollis o James Hillman llaman “La sombra de las instituciones”. En esta película podemos entrever una crítica a lo que podemos llamar “la sombra del Estado” y en el que su acción correctora es tan psicópata como lo es el comportamiento brutalmente agresivo de Alex y sus tres drugos. No deja de ser también significativo el entorno familiar del que Alex forma parte, totalmente desestructurado y con unos padres absolutamente ausentes y desconectados que más adelante “cambian” de hijo como quien se cambia de zapatos. ¿En qué medida la sociedad en la que se mueve Alex no es más que un reflejo del poder del Estado que la dirige?

Una de las sombras del estado se relaciona con el poder y, en consecuencia, con la utilización que sus “servidores” hacen de ese poder. Kubrick, además, utiliza en esta película la vinculación de la psicología como un elemento de “condicionamiento” del delincuente, a quien antes de darle posibilidades de comprensión y readaptación de su propia conducta, se le ofrece un condicionamiento de tipo conductista que le lleva a reaccionar negativamente frente a sus propias actitudes y comportamientos impulsivos y agresivos que anteriormente dominaban su personalidad.

La película aborda algo que es de sobra conocido, y es que los aspectos sombríos del poder se manifiestan como algo obsceno, cuya etimología parte del latín obscenum, y tiene dos posibles orígenes, los dos bien significativos para nuestro comentario. Por un lado, tenemos obsceno como ob (hacia) caenum (suciedad, basura); y también obsceno como ob (hacia) scenum (escena), y que viene a significar algo que está "fuera de escena" pero que se imagina. Es lo no dicho o representado, pero imaginado e implícito en lo que se dice o representa. Si juntamos ambas posibilidades etimológicas podemos entender obsceno como la basura, la suciedad (lo repulsivo, lo detestable) que se imagina en el escenario pero que, aparentemente, no se representa en éste. Estas palabras son perfectamente aplicables sobre ciertas acciones del poder de todos conocidos en algún ámbito, y este es el caso de “La Naranja mecánica". 

Latet Anguis - La serpiente se oculta en la hierba -