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viernes, 24 de junio de 2022

EL PADRE (Florian Zeller, 2020): Sobre la enfermedad de alzheimer: enfermo y familia.

El padre (Florian Zeller, 2020) es una de las mejores películas que se han realizado en estos últimos años. Con un excelente guion del propio Florian Zeller, basado en su propia obra teatral, cuenta con unas actuaciones memorables de Anthony Hopkins en el papel de Anthony, el padre de Anne, interpretado por Olivia Colman. Con un planteamiento propio de una película de misterio y terror psicológico, el director nos sumerge en el doloroso mundo de la demencia a través de la enfermedad de Alzhéimer, y en la difícil relación que implica entre padre e hija. A diferencia de otras películas que tratan el tema de esta enfermedad neurodegenerativa, como, por ejemplo, Siempre Alice (Richard Glatzer, Wash Westmoreland, 2014)en la que como espectadores podemos contemplar el proceso degenerativo que sufre su protagonista (Alice, una soberbia Julian Moore), y el impacto que tiene en sus relaciones familiares, El padre nos permite experimentar, aunque sea desde nuestra posición de espectadores, la confusión, el desconcierto y el pánico que invade a un enfermo de Alzheimer desde que se manifiestan y diagnostican los primeros síntomas de su enfermedad.

El inicio de la película ya nos muestra, en un diálogo entre Anthony y Olivia, la problemática de índole moral que se plantea en estos casos, la dificultad de conciliar la vida propia con el cuidado de los afectados por este tipo de demencias. Anthony plantea la dificultad de aceptar alguien que le cuide apelando que no lo necesita, que se las arregla muy bien solo, a la vez que sí le hace claramente esta demanda de cuidado a su hija cuando esta le comunica que va a mudarse de Londres para ir a vivir a París con su pareja: "No irás a hacerme eso, verdad Anne [...] Entonces, si lo he entendido bien, vas a dejarme. ¿Es eso? Estás abandonándome [...] ¿Qué va a ser de mí?"

I. UNAS REFLEXIONES SOBRE LA ENFERMEDAD DE ALZHEIMER.

La enfermedad de Alzhéimer es uno de los tipos de demencia neurodegenerativa más frecuente, y que se caracteriza fundamentalmente por un progresivo deterioro cognitivo caracterizado por:

- Pérdida de memoria.
- Desorientación.
-Alteraciones en el lenguaje.
- Dificultades para la organización y planificación.
- Cambios en la personalidad.

Es por ello que esta enfermedad impresiona especialmente, ya que su desarrollo implica la pérdida progresiva de la identidad, vinculada esencialmente a la perdida de memoria, así como de la autonomía, lo que implica su dependencia de otras personas del entorno familiar del paciente, así como del sanitario.

Efectivamente, y tal y como la llama el filósofo catalán Norbert Bilbeny en su fundamental libro sobre esta enfermedad, el Alzhéimer es "la enfermedad del olvido" [1]. La progresiva pérdida de la memoria, tanto a corto plazo como a largo plazo, van borrando la historia personal del individuo hasta sumirlo en el olvido, incluido el olvido de sí mismo, y con ello de su identidad. Todos conocemos expresiones como "ya no es el que era", "ya no es él mismo" o "ella ya no esta presente", para expresar esta progresiva pérdida de identidad. En Siempre Alice, en un discurso que su protagonista realiza en una asociación de Alzhéimer frente a otros enfermos, así como con familiares y profesionales dedicados al tratamiento de la enfermedad, describe emotivamente su vivencia de ella:

... me encuentro con el arte de perder todos los días. Pierdo la orientación, pierdo objetos, pierdo el sueño pero, sobre todo, pierdo recuerdos. Toda mi vida he acumulado recuerdos. Se han convertido, en algún modo, en mis bienes más preciados: la noche que conocí a mi marido, la primera vez que sostuve un libro de texto en mis manos, tener hijos, hacer amigos, viajar por el mundo. Todo lo que he acumulado en la vida, todo por lo que he trabajado tanto me está siendo arrebatado ahora. Como podrán imaginarse, o como ya saben, es un infierno. Pero hay algo peor, quién va tomarnos en serio siendo tan distintos de como fuimos. Nuestro extraño comportamiento y los balbuceos alteran la percepción que tienen de nosotros y la percepción que tenemos de nosotros. Nos volvemos ridículos, incapaces, cómicos, pero eso no es lo que somos, eso es nuestra enfermedad...




En estas palabras se sustenta la tesis de Norbert Bilbeny en su libro: se deteriora la identidad, se deteriora el yo como centro de consciencia, se deteriora la autonomía, pero el enfermo de Alzheimer, sea en la fase que se halle de la enfermedad, sigue siendo una persona y, como tal, merece toda la dignidad y respeto. Dice Alice, en este sentido, al final de su discurso:

Por el momento sigo viva, sé que estoy viva. Hay personas a las que amo profundamente, hay cosas que quiero hacer en la vida. Me desespero conmigo misma por no poder recordar, pero sigo viviendo momentos a lo largo del día de pura felicidad y alegría. Por favor, no piensen que estoy sufriendo. No estoy sufriendo, estoy luchando por ser parte de las cosas, por seguir en contacto con quien fui en otro tiempo. Vive el momento, mi digo a mí misma, es lo único que puedo hacer. Vivir el momento... y no fustigarme demasiado por dominar el arte de perder.

II. ENFERMO Y FAMILIA: EL CASO DE "EL PADRE".

El surgimiento dentro del contexto familiar de un enfermo de Alzhéimer no sólo es un impacto para este, sino también para su entorno familiar. Dice Norbert Bilbeny:

El alzhéimer es una enfermedad que destruye progresivamente la identidad personal del paciente. El entorno de éste, impotente, vive en directo la crónica de un deterioro anunciado. Y sufre también una condena, la condena por amar a un ser condenado. Pero ambos destinos no han sido buscados, ni hay que interpretarlos como un castigo. Simplemente, un mal no pudo ser evitado y un amor no pudo ser relegado. El alzhèimer es un drama en el que se cruzan, por tanto, dos inocencias, el enfermo y la familia, que libran a este drama de cualquier significado de castigo o incluso de ser un drama absurdo. Para el paciente, su enfermedad es, al principio, la ocasión para tomar con un nuevo ritmo el caminar de su vida, que como la vida de todos es una camino con tramos inesperados. Esta vez es otro tramo. No es un final.

Para la familia que lo cuida, el enfermo supone una puesta a prueba de las cualidades humanas y del amor que ella posee hacia ese ser desvalido. Para ambas partes, se tiene ahora la ocasión de mostrar a todos los demás que el sentirse vivo, la sensibilidad y el amor son más poderosos que el apego material, el orgullo del yo o la vanidad del deseo. Si no con motivo de una enfermedad, tarde o temprano descubrimos por nosotros mismos la verdad de esta enseñanza budista: "Nadie hay más vacío que aquel que está lleno de sí mismo". [2]

Este texto nos introduce a la realidad de este drama que enfrentan conjuntamente enfermo y familia, y pone énfasis en eso que el filósofo llama la "puesta a prueba de sus cualidades humanas". Es evidente lo importante que la familia es para el enfermo de alzhéimer, puesto que, al final, pone en juego la fuerza del amor, de un amor entregado libremente y que, a partir de un determinado momento, no tiene reconocimiento, o que incluso está sujeto a reacciones despóticas o agresivas del enfermo hacia sus cuidadores, o que simplemente se enfrenta impotente, cotidianamente, a la desolación de su imagen.

Sin embargo, y a pesar de la verdad de las palabras de Bilbeny, cada caso es un mundo particular, y este es el tema de El padre, cuando a diferencia de Siempre Alice, que cuenta con su pareja y tres hijos, Anthony sólo tiene a su hija Anne. En este caso nos encontramos con la encrucijada con la que una hija, como cuidadora, se enfrenta al tener que considerar el cuidado de su padre con el de conciliar su propia vida que la lleva lejos de Londres. El choque de este encuentro hace que, inevitablemente, emerja el sentimiento de culpa, pues como toda encrucijada, supone una elección con todas las implicaciones que conlleva. Evidentemente, esta conciliación pasa, en muchas ocasiones, por considerar el ingreso del enfermo en instituciones que se encargan de su cuidado cotidiano, más allá del que supone también el cuidado afectivo de las visitas de los seres queridos.




En ese sentido, esta película, pone énfasis en la vivencia de esta situación desde la perspectiva de una hija como cuidadora, y es en este aspecto que nos centraremos ahora en nuestro comentario.

III. LA ENCRUCIJADA DE ANNE.

La película nos muestra que la encrucijada de Anne está determinada por distintos aspectos:

La encrucijada moral, que supone la elección entre cuidar a su padre o seguir con su propia vida (lo cual no significa abandonar el padre, sino cambiar la modalidad de cuidados cotidianos adaptándolos a ese poder seguir realizando la propia vida).

La encrucijada emocional, que viene determinada fundamentalmente por tres aspectos:

1) La que deriva de las dificultades que Anthony le pone en admitir una cuidadora en casa, a las que somete a maltrato para que se vayan, lo cual carga aun más su sentimiento de culpa como cuidadora por tener que considerar la alternativa que implica considerar su ingreso en una institución o centro que procure los cuidados diarios del enfermo.

2) Las características que una relación enfermo-cuidador, como en este caso, la de padre-hija, con toda la vivencia emocional que comporta su componente relacional desde una perspectiva biográfica. En este sentido, la película pone énfasis en Lucy, una hermana de Anne - quien ya falleció -, y por quien Anthony sentía una clara admiración y preferencia en comparación con Anne, de quien dice: Ella siempre ha sido así, y es que no es muy brillante. Sabes, no es muy inteligente. Lo heredó de su madre. Y más adelante sigue diciendo a Paul (Rufus Sewell), la pareja de Anne, mientras esta oye sus palabras desde la cocina:

No se por qué nunca nos llevamos bien Anne y yo. Con su hermana pequeña, eso era otra historia. ¿La conoces? Es maravillosa, maravillosa. Hace meses que no la veo. No la culpo, esta viajando por el mundo. Es pintora. Me haría muy feliz que viniera a verme algún día, la abrazaría y estaríamos el uno junto al otro durante horas, como hacíamos cuando era pequeña, cuando todavía me llamaba papaíto, papaíto...




El dolor que se remueve de nuevo, desde esta dimensión biográfico-relacional, al oír al propio padre esa comparación, o oírle desconfiar y sospechar de ella (quien le acoge en su casa, mientras Anthony cree que es la suya), a pesar de la voluntad de cuidarle y de saberle víctima de la enfermedad: 

No sé que está tramando contra mí, pero algo trama. Algo está tramando, eso si lo sé. Sospecho que quiere meterme en un hogar para (expresión para indicar descapacitados). Si, he visto las señales... ¡¡Voy a ser absolutamente claro!! ¡No pienso dejar mi piso! ¡No pienso dejar mi piso! (que no lo es, es el de Anne).

Esas mismas sospechas las oirá Anne frente a Laura (Imogen Poots), la joven que intenta que sea su nueva cuidadora con su total oposición. Quizá por ello vemos tras esta escena unas imágenes donde Anne intenta ahogar a su padre mientras duerme, producto de una fantasía que recoge la rabia de ese dolor que existe entre hijos y padres, y que no por estar enfermo el padre le es fácil soslayar a la hija.




3) Finalmente tenemos también la tensión emocional proveniente de la presión sobre Anne por parte de Paul, su pareja, quien cree que la situación que viven es insostenible, y quien, además, se enfrenta a Anthony sin tener en cuenta el proceso degenerativo en el que se halla. Paul, más allá de presionar a Anne, también trata inadecuadamente a Anthony, a quien culpa de arruinar la vida de Anne.

Finalmente. el empeoramiento de Anthony y la necesidad de continuar com su vida en Paris desembocan en su ingreso en una institución, donde Anne lo visitará algunos fines de semana.

En las encrucijadas que la vida nos depara, a veces no elegimos el mejor camino sino el que nos parece menos malo, y ese es el camino que Anne elige. Así la vemos partir de la institución con un semblante que refleja el dolor y el sentimiento de culpa de la decisión que ha tomado de dejar allí a su padre para poder continuar con su vida.

- Nota acerca de los cuidadores familiares.

Es por ello que también los familiares cuidadores necesitan ser cuidados, ser atendidos en el sufrimiento que comporta el cuidar y acompañar a un ser humano que sufrirá un deterioro cognitivo progresivo que conlleva la pérdida de identidad y de autonomía radicales de las características que implica el Alzhéimer. Bien es sabido que muchos de ellos enferman también de depresión en este proceso, o que sufren altos niveles de estrés emocional y ansiedad. 

No nos podemos olvidar del apoyo que ellos también necesitan. Cuidar a un enfermo de alzhéimer conlleva elevados coste de salud, impacto en el empleo y sobre  los ingresos y la seguridad financiera de muchos de ellos, y que, como siempre, tienen su mayor repercusión en las familias de rentas más bajas. El Alzheimer no es sólo un problema médico y sanitario, sino también político y sociológico (ver apartado V).

IV. EL INFIERNO DE ANTHONY.

El final de la película, que cuenta con nosotros, los espectadores, ya inmersos en el mundo confuso, desconcertante, en ocasiones lleno de pánico y temor del enfermo de alzhéimer, con todos estos cambios de nombre, confusiones, olvidos, pérdida de objetos, etcétera, llegan a su clímax en los últimos 10 minutos, y que nos recuerdan exactamente las palabras de Alice en su discurso: todo lo que he acumulado en la vida, todo por lo que he trabajado tanto me está siendo arrebatado ahora. Como podrán imaginarse, o como ya saben, es un infierno. Efectivamente, un ya absolutamente confuso Anthony, perdido entre su piso, el piso de Anne y la institución, entre los distintos personajes: Anne, Paul, Catherine (la enfermera que le cuida en la institución, interpretada por Olivia Williams), Laura, Bill (Mark Gatiss), Lucy, todo mezclado a la vez, todo confuso y desconcertante, acaban por llevarle a la desesperación y a un sentimiento extremo de vulnerabilidad. En una escena monumental en todos los sentidos, Anthony, acompañado por la mirada compasiva de Catherine, la enfermera, le dice a esta:

Siento como... siento como si perdiera todas mis hojas [...] las ramas, el viento y la lluvia, No sé lo que está pasándome. ¿Usted lo sabe? Todo ese asunto sobre el piso... ya no tengo ningún lugar donde reposar la cabeza. Pero sé que mi reloj esta en mi muñeca, eso lo sé. Para el viaje. Pero no sé, no sé si estaré preparado para, para...




En ese momento de extrema vulnerabilidad, cuando instantes antes, un Anthony desconsolado como un niño invoca a "su mami" (invoca la necesidad de amor y protección, porque qué si no representa una madre), la mano extendida de Catherine, la enfermera, representa aquello tan necesario para un enfermo de alzhéimer: el cariño de un abrazo, la dulzura de una caricia, ta ternura de un beso, el recogimiento, la protección... finalmente el amor. Catherine representa, en esos instantes, el verdadero cuidado que necesita el enfermo, los cuidados que prodiga el amor desinteresado, sólo motivado por la dignidad del ser humano que tenemos delante y con el que hemos compartido nuestra vida. Acaba la película con Anthony reposando en su hombro compasivo y amoroso, el único y verdadero reposo que el enfermo puede encontrar. Finalmente, este es el verdadero medicamento, el fármaco más adecuado: la empatía, la compasión y el amor, garantes del trato digno y el respeto del que todo ser humano es merecedor "per se". Amor es también la última palabra que pronuncia Alice en el final de la película que también nos ha acompañado en este comentario.

Quiero acabar esta reflexión con unas palabras de Norbert Bilberny al respecto, quien nos dice con una gran lucidez acerca del amor que profesa la familia por el enfermo:

Y es tanto más admirable esta entrega cuanto que el paciente no los puede agradecer ni reconocer, y que sabemos de antemano que esta lucha acabará, se haga lo que se haga, en fracaso. Pero el sacrificio no habrá sido en vano. Ha ayudado a vivir con el mejor de los fármacos: el amor. El fracaso anunciado ha cambiado de signo. Ahora ha cambiado de signo. No hay tal fracaso.

El alzhéimer ha acabado con el conocimiento, pero no ha podido con la sensibilidad: los sentidos, las emociones, los sentimientos. La sensibilidad siempre está activa: Perpetuo sentimus, escribió Lucrecio hace dos milenios. Nuestra especie es sapiens, pero como todas las demás es también - y ante todo - sentiens.



V.  ALGUNOS DATOS DEL ALZHÉIMER.

Debido al envejecimiento de la población, la enfermedad de alzhéimer amenaza en los próximos años  con convertirse en una verdadera epidemia, a menos que la investigación encuentre algún tratamiento efectivo, o tratamiento preventivo eficaz. En el momento actual se calcula que en todo el mundo hay 46,8 millones de afectados,  y que de no cambiar la situación se calcula que para el 2030 habrán 76, 4, y 131,5 millones para el 2050. Se calcula que cada 3,2 segundos aparece un caso de demencia en algún lugar del mundo. [4]

Algunos análisis demuestran que el aumento de le enfermedad de alzhéimer puede paralizar el sistema sanitario de Estados Unidos. Los costes de cuidados para enfermos de alzhéimer son muy  elevados:

En España, la SEN calcula que el coste medio de un paciente con Alzheimer oscila entre 17.100 y 28.200€ por paciente y año. Un coste, que aumenta con el empeoramiento cognitivo, llegando hasta los 41.700€ en los casos graves y, en los que una parte de los pacientes precisan institucionalización. Teniendo en cuenta todos los niveles de gravedad, la SEN estima que el coste total en España del tratamiento del Alzheimer, en pacientes mayores de 65 años, es de unos 10.000 millones de euros anuales, lo que viene a representar el 1,5% del producto interior bruto nacional. [4]

Indicar que, según algunos estudios, el alzhéimer es la tercera causa de muerte en el mundo (oficialmente es la séptima), por detrás de las enfermedades cardíacas y el cáncer. No obstante, se destinan unos recursos de investigación 7 veces menores que en el cáncer.

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[1] Bilbeny, Norbert. La enfermedad del olvido. El mal de Alzhéimer y la persona. Galaxia Gutemberg.
[2] Ver nota 1, págs. 121 y 122
[3] Ver nota 1, pág. 191
[4] Datos extraídos de la BrightFocus Foundation (pulsa aquí para acceso página web)
[5] Informe del SEN (Sociedad española de neurología) del 2019. 


domingo, 20 de marzo de 2022

THE TALE (Jennifer Fox, 2018): La complejidad emocional de un abuso sexual de infancia.

Teníamos un sueño, un sueño precioso. Íbamos a llenar el vacío que había en nuestras almas con el amor del otro. Pero como muchos sueños, en la realidad no se sostienen, (Jenny)

The Tale (Jennifer Fox, 2018), es una gran película que trata un tema tan delicado como los abusos sexuales de infancia, y que cuenta con el detalle que su argumento se basa en la propia historia de los abusos que sufrió su directora. La película cuenta con excelentes interpretaciones, encabezadas por una brillante Laura Dern en el papel de Jennifer Fox, seguidas de las de Jason Ritter (Bill Allens), Elisabeth Debicki (Mrs. G), Ellen Burstyn (Nadine, la madre de Jennifer), Isabelle Nélisse (Jenny, a los 13 años) y Frances Conroy (Mrs. G. ya anciana).

La historia parte de las continuas llamadas que la madre de Jennyfer le hace a su hija hablándole de un cuento que escribió a los 13 años para la escuela, y del que parece sospechar que indica que algo ocurrió en aquella época. Al principio Jennyfer no parece hacerle mucho caso hasta que recibe ese cuento en su casa y lo empieza a leer. Sorprendida desde que empieza su lectura, llama a su madre, quien le dice:

¿Tú has leído lo que escribió tu profesora en la última página? Léelo, corre - "Si todo lo que explicas resulta ser cierto yo considero que se están aprovechando de tí unas personas más mayores que tú. Aunque está claro que estás desarrollando una serie de emociones que te están llevando a ser una mujer."

Así se inicia la historia de Jennyffer y Jenny que será una historia que le llevará a reestructurar lo que ocurrió con un entrenador suyo, Bill Allens, y una profesora de equitación llamada Mrs. G, cuando tenía 13 años.

I. LA DISOCIACIÓN.

La disociación es un mecanismo de defensa relacionado con vivencias traumáticas de infancia que se caracteriza por ejercer un distanciamiento en relación con las graves experiencias físicas y emocionales sufridas en estas situaciones, distanciamiento que tiene que entenderse como una escisión de ciertos contenidos, relacionados con estas experiencias, del resto de la psique. Como observaremos en la película, Jennyfer (así la llamaré cuando me refiere a ella como adulta, y Jenny cuando pequeña) tiene un tipo de disociación llamada amnesia disociativa, y más concretamente, una amnesia disociativa sistematizada, que se caracteriza por eliminar un cierto tipo de información relacionada con personas vinculadas a la vivencia traumática. Este será el caso de Jenny, quien sufrió abusos sexuales por parte de su entrenador Bill Allens, y también de su profesora de equitación Mrs. G (quien con Bill realizaban tríos y cuartetos con las niñas), y quien también le suministraba al primero otras niñas pre-adolescentes.

Pronto observamos en Jennyfer ciertos aspectos característicos de la disociación como, por ejemplo, que al recordar aquellos días no se ubica en los 13 años, si no a los 15. Ella misma se sorprende de ver una fotografía suya a los 13 años relacionada con la escritura del cuento. Durante la película, seguimos observando elementos disociativos como la visión idealizada de ambos personajes, o la idea, que mantiene en varias ocasiones, de que ella tuvo una relación con Bill, no un abuso, con la consiguiente resistencia a reconocerse como víctima.




En Jennyfer, la narrativa de su pasado es una narrativa para sobrevivir que se caracterizará por su romantización de la historia. La manera en que se puede hacer sostenible lo vivido es reconstruyendo la historia de una manera que la haga sostenible, y para eso hay que recurrir a la eliminación de las vivencias más dolorosas y que sitúan la vivencia en un contexto muy distinto.

La historia de Jennyfer también nos permite reflexionar sobre los abusos producidos en un momento del desarrollo de una niña especialmente vulnerable como es la preadolescencia, donde el abuso sexual es habitualmente acompañado de un abuso afectivo en el que el abusador especula con los sentimientos nacientes como dice el comentario de la profesora que escuchó el cuento: "estás desarrollando una serie de emociones que te están llevando a ser una mujer."

I. SOBRE JENNY Y SU ENTORNO EN LA INFANCIA.

En un momento dado, Jennifer, que es profesora en la Universidad, a parte de una gran documentalista, dice de sí misma y de su infancia a su clase:

Yo era una mucha supertímida que se sentía invisible... en mi casa, en el colegio, de modo que tuve aprender a adaptarme. Conseguí desarrollar sola la habilidad de ser un camaleón para así poder encajar en el mundo de los demás, en su entorno... y tener amigos.




Efectivamente, así se nos presenta Jenny a sus 13 años, tímida e insegura, en un entorno familiar con varios hermanos, una madre desbordada, una abuela controladora (madre de la madre) y un padre entre ausente, un tanto despreocupado y molesto con la presencia de la abuela "en su casa". Jenny, efectivamente, se siente invisible en su familia. Su percepción la deja muy clara cuando les dice a Bill y Mrs. G, cuando estos le comunican que son amantes: "No quiero que seáis desgraciados como mis padres." En unas cartas que se escribieron con Bill en las vacaciones de verano, se lee: "Odio estar en casa. Incluso en un lugar tan bonito como este mis hermanos y hermanas nunca dejan de pelearse. Mi hermana y mi abuela les gritan constantemente. Es más fácil ser infeliz en este mundo y es que me han grabado a fuego que en realidad soy yo la egoísta. Yo cojo y ellos dan." 

Evidentemente esta situación favorece dos elementos fundamentales en su posterior abuso: la desconfianza en el entorno familiar y la idealización, con la consiguiente entrega de una confianza plena, de Bill y Mrs. G. También observamos como en estas situaciones la familia reacciona inadecuadamente, y como ciertas normas son aceptadas tácitamente en detrimento de la obviedad de los hechos. En una escena de la película se revela la siguiente secuencia:

1) La abuela ve una noche como al traerla Bill a su casa éste la besa.

2) La advierte que se lo dirá a sus padres, pero luego no lo hace, como revelará la sorpresa de la madre cuando Jennyfer le pregunta por ello.

3) Nadine, la madre de Jenny, tenía serias sospechas sobre lo que ocurría en la relación de Jenny con Mrs. G y Bill pero, como advierte Jenny, se dejó llevar por la actitud de su padre. Como le dice a Nadine "mamá, tu sabías algo, se lo dijiste a papá y le restó importancia. Cumplías las normas de papá...", lo que  su madre reconoce.

Como consecuencia de todo, Jenny se quedó sola frente a la manipulación emocional y afectiva que Bill y Mrs. G realizaron con ella.



II. SOBRE BILL Y MRS. G.

Bill y Mrs. G se presentan como las abusadores que manipulan a través de la generación de confianza a una preadolescente insegura y que demuestra abiertamente que su familia no es un lugar de confianza para ella. Ambos representan el papel de los "cuidadores amorosos" que le dedican el tiempo y el reconocimiento que su familia no le da, y sobre el que se establecerán los abusos sexuales y afectivos. 

1) La estrategia que siguen, tras observar a la pequeña Jenny durante el período de tiempo en el que se ejerce en la equitación, empieza por reconocer su esfuerzo en el trabajo, a lo que sigue aprovecharse de la idealización que Jenny muestra hacia ellos. El cuento empieza de la siguiente manera:

Me gustaría empezar esta historia contando algo realmente hermoso. He conocido a dos personas muy especiales que cada vez quiero más. Imaginad a una mujer que está casada y a un hombre que está divorciado compartiendo sus vidas como dos grandes amigos, queriéndose el uno al otro con toda su alma, pero sin que sus cuerpos lleguen a rozarse. Siento que como formo parte de los dos. Tengo la enorme suerte de poder compartir su amor, Cuando me alejo de ellos, la tierra parece sacudirse y temblar y, a veces, temo precipitarme.



2) A esta estrategia de ganarse su confianza se suma la de "compartir un secreto", cuya función es preservar la relación del exterior. En una comida que Bill y Mrs. G la invitan ambos le confiesan que son amantes, y tras alegrarse Jenny de que se tengan el uno al otro (no como los desgraciados de sus padres), se establece ese vínculo estrecho que se formula a partir de "no hay secretos en esta mesa" (como dice Bill) lo que, indirectamente, se transforma en las verdades de esta mesa son un secreto para el resto del mundo. Jennyfer reflexiona acerca de este día diciendo: "¿Cómo supieron que podían confiarme su secreto, qué jamás traicionaría su confianza? Las otras niñas lo habrían contado. Yo jamás se lo habría dicho a mis padres ni a otros adultos. Fue como un juramento implícito, y se sentía orgullosa de ello."

Este pacto sella la base de los abusos sexuales que sufrió Jenny, base que se fundamenta en el abuso afectivo por parte de Bill y Mrs. G al ofrecerle una relación basada en un aparente amor. Jenny, ya de adulta, responde ante una pregunta inoportuna de su madre acerca de si "le gusto" (refiriéndose a los abusos):

Nadine: Hay algo que quiero preguntarte desde que leí tu historia. ¿Te gustaba?
Jenny: Mamá... Era una niña. ¿Por qué me haces esa pregunta?
Nadine: ¿Es que no alcanzo a entender porque sigues volviendo a aquello?
Jenny: Me daba algo distinto.
Nadine: ¿Qué, dilo, quiero saberlo?
Jenny. Amor. Quería que alguien pensase que yo era especial.

La madre añade el cambio que se registró en Jenny tras acabar todo aquello: "te volviste una promiscua. Te acostabas con toda clase de hombres. Extranjeros, hombres casados. Sus mujeres te daban igual. No te importaba". Jennyfer lo justifica como que, a diferencia de ella (que siempre vivió con el mismo hombre), no quería limitarse de aquella manera. No obstante, y tal y como los acontecimiento se van desarrollando en la película, parece obvio que si parece una reacción a lo sucedido.

3) Tras ganarse la confianza de Jenny, la historia sigue con la preparación, por parte de Mrs. G, para que Jenny se quede sola con Bill, y para que este pueda continuar ganándose su confianza, efectivamente, a base de hacerla sentirse alguien muy especial, hasta que empiezan a darse los abusos. 



III. LA ROTURA DE UN SUEÑO

La defensa de la narrativa de lo sucedido llevará a Jennifer a sostener en varias ocasiones que lo que hubo en aquellos días fue una "relación", negándose constantemente a aceptar que lo que se produjo fueron unos abusos con violación. En una discusión con Martin (interpretado por Common), su pareja, quien le insiste en que lo sucedido fue una violación, se establece el siguiente diálogo:

Jennyfer: Era en los setenta. La gente no hablaba de ello así.
Martin: Mira nena, los setenta, los ochenta, eso da igual. No quiero que lo justifiques.
Jennyfer: No intento justificarlo, de acuerdo. Se trata de mi infancia y entonces me pasaron cosas, y es algo que, bueno, sólo digo que fue complicado.
Martin: Lo defines como una relación, pero era un adulto.
Jennyfer: Era mi entrenador.
Martin: ¿Y qué tiene eso que ver? Tenía 40 años. Tenía mi edad, él se aprovechó de una niña.
Jennyfer: Mi amor, fue algo importante para mí e intento averiguar por qué. Fueron personas importantes para mí

[...]

Martin: ¿Por qué buscarlos, fuiste su víctima...? Oye, no estoy diciendo...
Jennyfer: ¡Basta! ¡No soy una víctima! ¡No necesito que tú ni nadie me tache de víctima, no tienes ni puta idea sobre mi vida!

Aquí tenemos la idea de fondo de el abuso afectivo al que fue sometida. Ya no se trata sólo de los abusos sexuales, sino del abuso afectivo de hacerla creer amada a una niña que amaba a su abusador con toda su alma. Para Jennyfer, asumir el ser víctima de los abusos de Bill y Mrs. G es romper la ilusión de amor que vivió.

Sin embargo, poco a poco, la película nos permite observar como la ilusión se va rompiendo al descubrir que Bill, un verdadero depredador sexual, había hecho lo mismo con otras niñas y jóvenes, y que Mrs. G era "básicamente el gato que le lleva los ratones a él". Poco a poco, y a través de distintos contactos de aquellos días, que incluyen a una anciana Mrs. G, los recuerdos van estableciéndose y Jennyfer  comprueba la manipulación de la que fue objeto: "Jenny, lo que nos gustaría hacer es explorar nuestro subconsciente para hacerlo consciente juntos, en nuestra familia", como excusa para hacer un cuarteto con otra joven llamada Iris.



Sin embargo, mientras avanza la película, y con unas imágenes muy expresivas, se nos muestra el alma rota de Jenny entre el supuesto amor de Bill y Mrs. G y los abusos sexuales de los que es objeto. Pronto su cuerpo, a través de vómitos,  empieza a registrar esa situación, hasta que al final la lleva a dejar a Bill y a Mr. G. justo cuando la tenían que pasar a recoger para hacer el cuarteto con Iris. Jenny se siente profundamente mal y no puede ir. Su madre la acuesta y: "Sólo un par de horas más tarde mi dolor de tripa había desaparecido completamente. Mi cuerpo me había dicho lo que mi mente se había negado a aceptar", e inmediatamente añade: "Estoy cansada, demasiado cansada. Cansada de una manera que me da miedo. Ese miedo es EL MIEDO DE UN SUEÑO ROTO."

IV. DE LA DISOCIACION A LA ASOCIACIÓN.

La película acaba con la asunción final de la verdadera narración que aconteció en aquellos días. Jennyffer acaba buscando a Bill y lo encara en una fiesta en la que se le entrega un premio por su labor como entrenador. Antes, no obstante, asistimos también al dolor de Nadine, una madre que no supo proteger a su hija: "Fracasé, yo no quería que fuera cierto, me dije a mi misma que no podía ser cierto. Fracasé en lo más importante que una madre debe hacer, proteger a su hija. Lo siento muchísimo." El final es muy interesante en lo que podríamos llamar la historia que Jenny intentó conservar para sobrellevar lo que verdaderamente ocurrió, y la Jennyfer mujer que ha ido recorriendo el viaje de retorno para contemplar lo que realmente sucedió. El encuentro entre ambas muestra la resistencia de Jenny por aceptar la verdad que Jennyfer le ofrece, y que al mismo tiempo es necesario aceptar:

Jennyfer: Me mentiste. Todos estos años me dijiste que había sido algo bueno.
Jenny: Y lo fue. Saqué un 10 (refiriéndose al cuento que escribió).
Jennyfer: ¿Un 10? ¿Crees que eso importa? No hace que esté bien.
Jenny: Prefieres que sea una víctima patética. Pero sabes qué, no lo soy. Tengo algo que nadie más tiene. Ahora soy la maestra, no una niña invisible.
Jennyfer: Jamás te casarás.
Jenny: Yo no quiero casarme. Es que no me has escuchado.
Jennyfer: Nunca tendrás hijos.
Jenny: Odio a los niños. No quiero tener hijos, estoy segura. Pero si sé una cosa, él me quería. Lloró... lloró, ¿no lo oíste? Y durante años me envió cartas. ¿Lo ves? yo no soy la víctima de la historia. Soy la heroína, él se derrumbó.

(Estas dos últimas ideas son potenciadas por Bill partiendo del entorno familiar de Jenny, y de su estilo de manipulación para llevar a Jenny donde él quería)

Jennyfer: Fuiste incapaz de plantearte que sus vidas continuarían sin tí. ¿Qué pudo haber más? Los congelaste en el tiempo ¿verdad? Pero sabes, él sigue vivo y voy a ir a verle.
Jenny: ¡No!

La película sigue con la confrontación de Jennyfer con Bill en medio de su fiesta para desvelar lo que sucedió y una frase final ante un Bill que huye de la situación: ¡TU ERAS EL ADULTO! Y acaba con la imagen de Jennyfer y Jenny juntas: la historia se cierra. Mujer y niña se unen al integrar lo sucedido.


Película que nos permite enfrentar la complejidad emocional que rodea a una niña, y a la futura mujer en la que se convierte, cuando es sometida a este tipo de abusos donde el abuso sexual es acompañado de un abuso afectivo.
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domingo, 27 de febrero de 2022

SERIE ESTAMOS MUERTOS. UNA REFLEXIÓN SOBRE EL BULLYING EN LA ESCUELA.

 

El bullying es un acoso violento, intimidatorio y negador de los derechos de los niños y adolescentes.

Segunda serie que voy a comentar en este blog. Se trata de la reciente serie coreana de Netflix "Estamos muertos". Nueva versión de un "apocalipsis zombi" que empecé a ver por curiosidad, y que pronto me llamó atención por algunas lecturas que de ella se pueden hacer al situar la acción en una escuela y por la temática del bullying que tiene como punto de partida y que, especialmente, observamos en sus cuatro primeros episodios, dándonos así la oportunidad de reflexionar sobre algunos aspectos acerca del acoso escolar.

En un tiempo en el que el tema de los abusos sexuales de infancia salen frecuentemente en los medios, en especial por el escándalo  que los relaciona con distintos representantes del clero católico,  hace ya un tiempo que quería escribir sobre el bullying y el acoso escolar, es decir, el acoso que, bajo formas variadas, reciben niños, preadolescentes y adolescentes por parte de algunos sus "compañeros" de una manera persistente y continuada en el tiempo. Obviamente, el acoso es de diferentes tipos, e incluye desde agresiones verbales y psicológicas, maltratos físicos, burlas y ridiculizaciones, robos y destrucción de objetos, agresiones sexuales, etcétera, que luego se saldarán con las secuelas traumáticas en la vida adulta.

Par situar la gravedad del problema del bullying solo presentar algunas cifras escalofriantes:

La asociación británica Beat Bullying declara que, dentro de la Unión Europea, hasta 24 millones de niños y jóvenes al año son víctimas de acoso y maltrato por bullying. Reino Unido parece ser, según la ONU, el país más afectado por el bullying, seguido por Rusia, Irlanda, España e Italia.

Como consecuencia del bullying, se producen alrededor de 200 mil suicidios al año entre jóvenes de entre 14 y 28 años según un informe realizado por la Organización Mundial de la Salud. 

Finalmente, indicar que afecta por igual tanto a niños como a niñas, así como muchachos y muchachas adolescentes. En cuanto a los acosadores son también tanto unos como otros.

I. CARACTERÍSTICAS DEL BULLYING

"Estamos muertos" ya se inicia con una situación de acoso en la que Lee Jin, un joven adolescente, hijo de un profesor de la escuela donde estudia (Lee Byeon), es acosado por otros jóvenes (Son Myeong, el líder, y Yoon Gwi Nam, el matón) que le someten a burla, insultos y a un fuerte maltrato físico. Más tarde vemos como uno de los acosadores del muchacho (Yoon Gwi Nam) maltrata a Min Eu Jin, otra joven en clase a la que tira de los pelos por la espalda y escribiéndole sobre su blusa "Soy muy sexy", mientras el resto de la clase se ríe de ella. Ella llora. En ambas escenas ya observamos las características esenciales del bullying:

1. Una situación de desequilibrio de poder que se establece entre un grupo que lo ejerce actuando violenta y deliberadamente sobre un individuo aislado, y en el que a este le es difícil o imposible defenderse.
2. La reiteración del acoso en el tiempo del grupo sobre el individuo, como observaremos con el paso de los episodios de la serie.
3. La estructura del acoso implica dos elementos en juego: Los ejecutores de la violencia y los observadores activos y pasivos que la aprueban.
4. El sufrimiento del acosado es sostenido también en el tiempo. No se limita sólo a los momentos de violencia, sino a tener que vivir, y en muchas ocasiones en soledad, con la constante amenaza de su presencia
5. El ocultamiento, el silencio o la ignorancia bajo la que transcurre: ocultamiento porque busca realizarse lejos de la mirada de los adultos, el silencio por el miedo del acosado y la inhibición de algunos compañeros que lo observan y, finalmente, la ignorancia o el desentendimiento con la que incluso ocurre bajo la mirada de adultos.

Otra característica que ya observamos en este primer episodio, y que tiene que ver con el punto 4, es la desesperación del sujeto acosado y que, en muchas ocasiones, los terapeutas hemos escuchado en nuestra consulta por parte de pacientes adultos que sufrieron bullying en la frase "me quería morir" y que, como sabemos, se manifiesta en ocasiones a través de los suicidios o intentos de suicidios de jóvenes adolescentes sometidos a estos acosos. En la película observamos este hecho en Lee Jin porque se nos hace notar un intento de suicidio que realizó cortándose las venas, mientras que en una escena vemos a Min Eu Jin a punto de tirarse desde el tejado del edifico de la escuela, mientras lo intenta evitar otro compañero que, junto a ella, también sufre bullying. Dice en cuestión: "Esto es un infierno. Voy a acabar con el sufrimiento." Lee Jin, ante la desesperación de su padre, y ante la indiferencia de la escuela, le insta a plantar cara, a lo que él responde: "Lo siento papá, yo lo que quiero es morirme, sería muchísimo más fácil".


El intento de suicidfio de Min Eu Ji

En todos los casos en que aparece el bullying en la serie observamos las diferentes modalidades con las que se ejerce:

- Presión social: que va desde el aislamiento a distintos tipos de hostigamiento, humillaciones, hablar mal de la familia del acosado, etcétera.
- Maltratos físicos: golpes, patadas, empujones, daños físicos realizados de distintos modos, agresiones sexuales, robos, destruir pertenencias...
- Maltratos verbales: insultos, burlas, ridiculizaciones, apodos ofensivos...
- Maltratos psicológicos: amenazas, manipulaciones, chantajes, intimidación...

La serie hace referencia también al ciberbullying, es decir, al acoso realizado a través de o utilizando las redes sociales. En el caso de la serie los acosadores amenazan con publicar en Youtube unas imágenes de Min Eu Jin donde se la muestra semidesnuda, causa por la que la joven quiere suicidarse.

2. BULLYING Y ENTORNO.

Algo que también es importante destacar es como afecta a los niños y adolescentes sujetos de bullying el entorno que, en principio, debería defenderles. Esto hace referencia esencialmente a los padres y, en el caso del bullying escolar, a los profesores y a la escuela como institución. La serie, especialmente en el episodio 4, nos muestra la inadecuada, o incluso la inexistente respuesta, de aquellos que deberían proteger al sujeto acosado:

- ¿Por qué las víctimas de bullying no recurren a los padres o a los profesores?

La vergüenza que la situación de maltrato provoca no se ve apoyada por la percepción de una relación segura en el vínculo con las figuras parentales o escolares, o también por las amenazas realizadas por parte de los acosadores que intimidan cualquier toma de decisión al respecto. Recuerdo una paciente víctima de bullying a quien sus acosadores amenazaban con dañar a su hermano pequeño si decía algo.

- ¿Porqué las respuestas de los padres, los profesores y la institución escolar es, en ocasiones, tan ineficiente, tan poco protectora, cuando no directamente abandonadora?

En "Estan muertos", apreciamos tres aspectos al respecto:

El hecho de que ni los padres ni los profesores ni la institución aprecian la afectación de los jóvenes acosados. Y si lo hacen parece que no le den importancia o la minimicen o que, directamente, no se ocupen.

El hecho de las respuestas inoportunas por parte de algunos de ellos. El padre de Lee Jin, en su desesperación por la falta de respuesta de la escuela, le propone a su hijo que él les plante cara, que se la devuelva, incluso le dice "prepárate para la muerte y enfréntate a él", o la opinión de un profesor de que ve a Min Eu Ji como una débil que no sabe defenderse, o la confusión (a veces interesada) del bullying con conflictos de aulas, o puntuales bromas o  burlas desafortunadas que proponen arreglarse con una disculpa para que luego el bullying continue..


Lee Jing

En mi experiencia profesional he oído a pacientes adultos contarme que fueron sus propios padres los que quitaron importancia al asunto relativizándolo, o que les han dado consejos totalmente fuera de lugar dejando al acosado aún más abandonado a sus acosadores. También pacientes me han relatado cómo su maltrato transcurría bajo la vista de los profesores que no hacían nada al respecto.

La respuesta inadecuada de la institución escolar.  En demasiadas ocasiones las respuestas de la institución escolar suelen ser inoperantes debido a la aplicación de protocolos ineficientes que, en ocasiones, acaban con malas soluciones, como la ya habitual de que la víctima sea cambiada de colegio, como si ella fuera el problema o la carga de la que hay que deshacerse (como he observado en distintas ocasiones).

Precisamente, la ficción de la película parte del objetivo del padre de Lee Jin (en un papel clásico de un doctor Mad, un doctor Loco), qué es un brillante biólogo, y quien viendo la impotencia de su hijo ante sus acosadores, así como la falta de apoyo de la escuela, desarrolla un virus que pretende desarrollar la agresividad del joven, el cual dará lugar al apocalipsis zombi posterior. Sus reflexiones parten, precisamente, de la respuesta de dañar con aun más daño y de la reflexión del bullying como consecuencia de una sociedad violenta:

Entonces me di cuenta. Vivimos en un sistema violento. Un don nadie como yo no puede cambiar el sistema, por eso decidí cambiar a mi hijo. No quería que muriera ni que volviese a intentar suicidarse [...] Estaba desesperado por salvarlo. Antes que morir siendo humano sobreviviría siendo un monstruo.

Detenido por un inspector de policía este le dice: "No se da cuenta de que ese monstruo está matándolos a todos". A lo que responde desde el más profundo rencor:

¡Que importa que mueran, han sido cómplices de todo esto! ¿Quién ha creado este mundo? Les avisé que si ignoraban todas las agresiones leves la violencia acabaría dominando el mundo, pero nadie me hizo caso. Cosas que pasan, los chavales se pelean, les hacen bullying porque se lo merecen. La culpa de que estemos donde estamos es de los hijos de puta que pensaban estas cosas.


Lee Byeon, el padre de Lee Jin

La actitud del padre indica que responder al odio con el odio no es el camino, puesto que esto sólo lleva a escaladas de violencia que implican un mayor daño. Dentro del contexto de ficción de la serie es lo que se muestra con el apocalipsis que desencadena su experimento. 

3. EL BULLYING Y EL ACOSADO.

En la serie, aunque esta es una dimensión poco explorada, podemos observar algunas características que suelen determinar a las víctimas de acoso: la timidez, la incapacidad de reacción frente a la violencia (por miedo, desconfianza, etcétera) que les lleva a someterse a ella y, como en el caso de Min Eu Jin, factores diferenciales como la belleza. 

Sin embargo, son variados los motivos por los que se puede ser víctima de bullying. El factor diferencial es clave en ese sentido, y así podemos observar como causa de bullying los defectos físicos o psíquicos, la sensibilidad, el rendimiento escolar exitoso, o todo lo contrario, las dificultades de rendimiento, el tipo de intereses (que, en ocasiones, afecta a niños especialmente dotados) y diferencias por motivos étnicos, religiosos, culturales o de orientación sexual minoritario.

- Los efectos del bullying en los niños y adolescentes.

En la serie podemos ver tres de los efectos característicos del bullying como acto de denigración de la dignidad de la víctima: la baja autoestima, la depresión y el suicidio. Los dos primeros suelen ir acompañados de otros síntomas: afectación del sueño y la alimentación, somatizaciones, irritabilidad, notable descenso del rendimiento escolar, así como abandono de sus intereses (en un intento de ser aceptado, o de dejar de ser visto como el raro o el diferente). Algunos pacientes especialmente dotados, abandonaron durante su infancia muchos de sus intereses artísticos, musicales y científicos, así como una renuncia su creatividad, con tal de evitar el acoso del que eran objetivo, renuncias que continuaron de adulto.

- Los efectos del bullying en los adultos que lo padecieron.

No hay duda de los efectos que sufrir un bullying implica en aquellos que lo han sufrido al llegar a su edad adulta. Los efectos sobre la autoestima, sobre la confianza, la inhibición social, las auto percepciones negativas, cuando no destructivas, restos del estrés postraumático, las conductas evitativas del conflicto, así como una tendencia a la depresión, a la ansiedad y a los trastornos de ella derivada (fobia social, agorafobia, trastorno de ansiedad generalizada, trastornos alimentarios, somatizaciones, etcétera).



4. EL BULLYING Y EL ACOSADOR.
 
En la serie, el perfil de los acosadores está representado por Son Myeong y Yoon Gwi Nam. Para comprender este perfil creo que es interesante recurrir a una película  como "La cinta blanca" de Michael Haneke (pulsar aquí para acceder s su comentario), pues en ella podemos ver su caldo de cultivo. Familias desestructuradas y violentas, o algunas de naturaleza autoritaria y cruel, así como familias con marcados contenidos ideológicos, religiosos o culturales, o de una fuerte componente narcisista, que genera en ellos frustración y falta de empatía y que, como en la película de Haneke, y a través de un mecanismo de defensa de identificación con el agresor, busca en quien descargar su rencor acumulado: su rabia, ira y odio.

El problema de la falta de empatía, si bien es normal en los niños, no lo es ya tanto en los adolescentes, quienes a partir de una cierta edad, comprenden perfectamente la naturaleza de los actos que cometen y el daño que infringen.

Indudablemente, las consecuencias para los niños y adolescentes acosadores que no son corregidos en sus actitudes también corren riesgos graves en su adultez, siendo frecuente la desconexión moral, la tendencia a conductas delictivas, el abuso de alcohol y drogas, dificultad con los límites y las normas, absentismo escolar, así como el desarrollo de trastornos de la personalidad como el narcisista o antisocial, etcétera.

5. SI VOS NO HACES NADA, TAMBIÉN SOS PARTE.

Acabar esta entrada, necesariamente corta e incompleta, con ese rap de Emanero, que la complementa con una buena dimensión emocional de lo que implican las vivencias dichas en esta entrada. Muchos años contemplando el daño y el sufrimiento que estas agresiones crean nos pone en una responsabilidad social en la que nadie, desde el presidente del gobierno hasta el último compañero que observa estos acosos pueden callar o ignorar: hay que romper el silencio, prevenir, proteger y ayudar a las víctimas.






domingo, 30 de enero de 2022

KEEPERS, EL MISTERIO DEL FARO (2018): DESEO, CODICIA Y VIOLENCIA. EL SHOCK TRAUMÁTICO.

 

Keepers, el misterio del faro (Kristoffer Nyholm, 2018), es una película (disponible en la plataforma HBO) que parte de un hecho verídico conocido como el misterio de la Islas de Flannan (un archipiélago de siete islas pertenecientes a Escocia), en la que tres fareros - Thomas Marshall (el farero principal), James Ducat (el primer ayudante) y Donald McArthur (el segundo ayudante) - desaparecieron misteriosamente en 1900 y nunca se supo nada más de ellos. Excelentes interpretaciones de Peter Mullan (Thomas), Gerard Butler (James) y Coonor Swindells (Donald), Joe Bone y Celyn Jones construyen un interesante argumento que, dirigido por Nyholm, hace pocas concesiones al público construyendo una película excelente y que, desde la perspectiva de un blog de nuestras características, nos permitirá reflexionar acerca del deseo la codicia, así como también nos permitirá observar las consecuencias y efectos del shock traumático que sufrirá el segundo ayudante James, y que desembocará en el infierno que, a partir de ese momento, vivirán vivirán los tres fareros.


I. EL FARO Y LOS FAREROS.

En este blog ya hemos visto en dos ocasiones el valor simbólico de los faros, esas luminarias situadas en la frontera que separa la tierra del mar. Lo vimos en un clásico como la película de William Dieterle, El retrato de Jennie (1948) - pulsa aquí para acceder a la entrada -, y en la reciente El faro (2019) dirigida por Robert Eggers  - pulsa aquí para acceder a la entrada -. Otras conocidas películas donde los faros tienen su protagonismo son, por ejemplo, La Niebla (John Carpenter, 1980), The ring (Gore Verbinsky, 2002), Shutter Island (Martin Scorsese, 2010) o La Piel fría (Xavier Gens, 2017). 

El faro de las islas Flannan pertenece al archipiélago de las islas hebridas exteriores que están deshabitadas. El faro se encuentra en el punto más alto de la isla Eilean Mòr, que empezó a ponerse en marcha el diciembre de 1899.


En cuanto a los fareros, los guionistas nos presentan a Thomas, el farero principal, como un personaje atormentado por la muerte de su mujer, así como de los gemelos que tuvieron en el pasado. De los tres es el más  frío y reflexivo, lo cual, como veremos es determinante en la historia que la película nos presenta. James, el primer ayudante, es un hombre sencillo que tiene su familia, una mujer y sus dos hijos, es un personaje fuerte fisicamente y amable, pero influenciable, como veremos, tanto por Thomas como por el joven Donald. En cuanto a Donald, el segundo ayudante, es un joven que carga con el estigma de ser un hijo bastardo. Impulsivo y desconfiado, perturbará el equilibrio de los tres hombres una vez aparezca la que será la fuente de discordia.

                                                              James, Thomas y Donald


II. EL ARCÓN DE LA DISCORDIA: EL OBJETO a DE LACAN.

Una tormenta y la muerte de varias gaviotas son el prekudio del problema que surgirá con la llegada a la orilla de la isla de un náufrago, aparentemente muerto, y un arcón cerrado con llave. Es Donald quien baja y quien identifica como muerto al náufrago, al mismo tiempo que deciden subir el arcón. Ese entonces cuando el náufrago despierta y ataca a Donald, quien en legítima defensa acaba golpeándole y matándole de verdad. A partir de este momento, la película toma  dos elementos como figura:

1) Los remordimientos de Donald, quien no logra, a pesar de los intentos de Thomas y de James, evitar el malestar que siente.
2) La tentación de abrir el arcón, cosa que, desde un primer momento, Thomas prohíbe a partir del instante en que James parece dispuesto a abrirlo.

No se nos pasa desapercibido que un arcón por el que un hombre ataca a otro "algo" de valor debe esconder, lo cual ya lo sitúa en la posición de objeto que contiene un misterio a desvelar. A partir de aquí ya observamos algún extraño movimiento, como que Thomas, quien prohíbe abrir el arcón, se levanta de noche y lo abre él descubriendo que en su interior esconde unos lingotes de oro. No obstante, Thomas lo vuelve a cerrar.

Ese "algo" que he definido implicaría al conocido objeto a de Lacan, es decir, el objeto causa del deseo, que lo es en tanto el algo se mantiene como algo, es decir, que el objeto causa de deseo lo es por su misterio y desconocimiento. En ese sentido el arcón es el objeto a, el objeto causa de deseo en tanto arcón cerrado, en tanto contenedor de lo desconocido (el potencial objeto deseado). En ese sentido el problema empezará en el momento en que Donald y James (éste influido por el primero) deciden, contrariando a Thomas, abrir el arcón descubriendo los lingotes de oro que esconde. En ese momento, esos lingotes adquieren el valor del objeto deseado y... codiciado. Los acontecimientos seguirán una progresiva caída en el infierno de la desconfianza, la codicia, la violencia y la muerte.

III. VIGILA CON QUE TUS DESEOS SE CUMPLAN: codicia, desconfianza y violencia.

Desvelado el objeto causa de deseo (el misterio que guarda el arcón) en el objeto de deseo en sí (los lingotes de oro), la película ilustra eso que en ciertos cuentos macabros (La pata de mono, de W. W. Jacobs,  es un ejemplo clásico) ponen de relieve: que el cumplimiento de un deseo puede ser contraproducente. En todo caso, la apertura del arcón desvelando su contenido abrirá un dilema ético que observamos en las actitudes de Donald y James por un lado, y de Thomas por otro. Veamos:

1) El surgimiento del oro hace que de repente desaparezca todo remordimiento y malestar de Donald quien, juntamente con James, están eufóricos ante el hallazgo con el que ya imaginan sus vidas solucionadas. De hecho Donald le dice a Thomas: "Ese cabrón casi me mata. Ta y como yo lo veo este es una recompensa. Tener que vivir el resto de mi vida con su rostro grabado en mi cerebro." Tanto el joven como James no reflexionan y actúan como si el arcón y el oro lo hubieran traído las olas.

2) Quien sí reflexiona es Thomas, quien aceptando repartir el oro, urde entonces la estrategia para evitar cualquier rastro de sospecha. Ante la impulsividad y codicia de Donald, Thomas arguye: "Esto es mucho más peligroso de lo que piensas. La gente se hará preguntas, y nosotros tendremos que dar respuestas. Podrás mantener tu hocico cerrado - dice mirando a Donald -", y ante una primera reacción en la que parece no querer continuar con el asunto, finalmente accede pero imponiendo sus condiciones: deshacerse del cadáver hundiéndolo con peso en el mar, repartirse el oro, enterrarlo y seguir como si nada: "No tocaremos nada en un año. Encontraré un comprador de confianza en Edimburgo y cambiaremos el oro por dinero." 

Sin embargo, y como Thomas sospecha, no tardan en llegar los dos socios del hombre del arcón, desencadenándose una serie de acontecimientos que acabará con todos los fareros.



Efectivamente,  con la llegada de los dos socios del hombre del arcón se desatan las desconfianzas y temores:

Thomas, más frío y calculador, ordena que se mantenga a parte y que ya se encarga él del tema.

Donald, siempre desconfiado, no se fía de Thomas y, a pesar de la débil reacción de James, ambos se van hacia los hombres que están discutiendo. Con su llegada no hacen más que aumentar la desconfianza de los recién llegados, para quienes se hace obvio que algo ocultan.

James se perfila cada vez más como un carácter susceptible a las indicaciones y reacciones de sus otros dos compañeros, aunque especialmente de Thomas. Se nota que entre ambos hay una relación de aprecio.

A partir de ese momento se desencadena una verdadera tormenta de violencia. Los dos recién llegados vuelven y capturan a Thomas y Donald, pero finalmente la llegada de James (a quien creían muerto) acabará con la muerte de los dos hombres. James mata a unos de ellos, y entre Thomas y Donald al otro. Thomas mantiene su frialdad manteniendo que han hecho lo que debían y que el plan sigue. Sin embargo, el drama se consolida tras descubrir que hay la existencia de un tercero al que James persigue por orden de Thomas, dándole involuntariamente muerte al alcanzarlo sin percatarse, en la oscuridad de la noche, que se trata de un joven adolescente de unos 12 o 13 años.

IV. EL SHOCK TRAUMÁTICO Y EL DESENCADENAMIENTO DEL INFIERNO.

La muerte del joven afecta a James, a quien su remordimiento y dolor le llevará al deterioro de su equilibrio psíquico. Pronto detectamos su inicial estado de enajenación, propios de los shocks traumáticos, y que es bien definido cuando le dice a Thomas: "Tengo miedo. No puedo sentir nada. Pienso en Mary y es sólo un rostro, y Lisie y Charlie, sólo rostros. No puedo..."  y que, como consecuencia, irá derivando en una pérdida progresiva del control mental que le llevará a tener reacciones cada vez más agresivas y violentas.



James proyectará todo su conflicto interno en Donald, a la vez que observa (de manera cada vez más paranoica) que él y Thomas parecen más cercanos. Tras el primer momento de explosión violenta entre los dos, James (quien se encierra en una pequeña capilla al pie del faro) le dice a Thomas: "Ese pequeño gusano bastardo te ha lavado el cerebro", y más adelante le responsabiliza de la situación: "El nos metió en esto Thomas, No le importa lo que hizo. Es una rata Thomas. ¿Lo sabes, verdad?" Observamos en todo ello la proyección en Donald (más allá de la inmadurez de este) del odio que James siente por sí mismo. Esa imposibilidad de manejar sus propias emociones (la culpa, el remordimiento y el odio) no sólo son proyectadas en Donald, sino que también, aunque de una manera distinta, sobre Thomas, desvelando lo que ocurrió con el drama de la muerte de sus hijos y de su mujer: "Todos vimos que estaba enferma, que necesitaba ayuda, pero tú la dejaste morir. Todos tendremos que pagar por lo que hemos hecho. Todos.

Donald - quien siempre piensa en sí mismo - presiona constantemente a Thomas - quien siempre se niega a hacerlo - para abandonar la isla y dejar a James, demanda que, en un momento dado, este oirá, y quien aparentemente vuelve diciendo que ya es él, pero que aprovechará el primer momento en que quedan solos con Donald para dar "el paso al acto" y asesinarle. 

En su desesperación y dolor por la situación, Thomas, sólo en la capilla, se dirige hacia su mujer y confiesa también su drama particular: "Te dejé morir... Sostuve esos bebés en mis brazos. Quería que respirarán, quería que vivieran. No fue culpa tuya, pero no pude perdonarte... No soy tan bueno como para hacerlo... ¿Me perdonas?"



Finalmente Thomas le dice a James que el oro está cargado en el barco de los que llegaron a la isla, y que deben partir. Tras deshacerse del cadáver de Donald en el mar, James le pide que también le deje a él. Thomas se niega:

Thomas: No puedo hacerlo James. Piensa en tu familia.
James: Estoy pensando en ellos, no se merecen esto: las mentiras, un asesino.
Thomas: Eres un buen hombre, eres un hombre honesto. Podemos enterrar esto.
James: No podré ocultarlo Thomas, no puedo. Solo tú podrás hacerlo, tú podrás guardar el secreto.
Thomas: No, ya no...
James: Por favor, ayúdame.

James se sumerge en el agua y pide ayuda a Thomas, quien finalmente le ayuda a ahogarse. 




La isla y el faro parecen haber devenido como el lugar en el que todos ellos penan las culpas cometidas. La película acaba con Thomas solo en el barco...