AVISO. POR LA NATURALEZA DE LOS TRABAJOS DE ESTE BLOG, EL ARGUMENTO E INCLUSO EL FINAL DE LAS PELICULAS SON REVELADOS.

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domingo, 20 de septiembre de 2015

EX MACHINA (Alex Garland, 2015): reflexiones en torno a la consciencia.

Desde que en 1950 Isaac Asimov escribiera su célebre colección de cuentos "Yo robot", la literatura y el cine en el género de la ciencia ficción ha especulado con la posibilidad de que una inteligencia artificial pueda devenir consciente, lo que hoy en día se conoce como el objetivo de la llamada Inteligencia artificial fuerte, a diferencia de la IA débil cuyos desarrollos se aplican a dar solución a necesidades bien concretas y determinadas. Un buen ejemplo de IA débil es el asistente personal Siri de Apple o los programas de ajedrez (stockfish, Houdini, Komodo, Deep Rybka, etc.) cuya calidad de juego iguala cuando no supera a la de los mejores grandes maestros de este juego. La IA fuerte es el tema que explora una de las últimas películas del 2015: Ex_Machina, debut en la dirección de Alex Garland (guionista de 28 días después y 28 semanas después y de la interesante cinta de ciencia ficción, Sunshine, o el drama Never let my go) y protagonizada por Alicia Vikander en el papel de la robot ginoide Ava, Oscar Isaac, en el de su creador, el genio de la inteligencia artificial Nathan Bateman y, finalmente, por Domhnall Gleeson interpretando a Caleb Smith, el informático seleccionado por Nathan para formar parte de su "proyecto". Este tema que, con más o menos éxito, hemos visto introducido en distintas películas y a diferentes niveles se caracteriza por dos aspectos que podemos considerar esenciales: 1) El paso de la inteligencia artificial a la consciencia; y 2) La rebelión contra el creador. Esta es la base de los escenarios apocalípticos que fundamentan los argumentos de películas como Terminator y el ordenador Skynet, Resident Evil y ordenador de la Reina Roja o Matrix, por poner algunos de los ejemplos más conocidos. Sin embargo, fue el famoso ordenador HAL 9000 de 2001 Odisea en el espacio el que inició la reflexión sobre si un ordenador puede devenir consciente desobedeciendo así las órdenes de los astronautas del Discovery rumbo a Júpiter bajo criterio propio. Desde entonces toda una serie de películas han ido inspirándose en este tema, de entre las cuales destacamos la célebre Blade Runner (Ridley Scott, 1982) y sus replicantes modelo nexus, o el también célebre Ash, el oficial científico de la nave Nostromo de Alien, el octavo pasajero (Ridley Scott, 1979). Junto a Ex-machina hallamos en estos últimos años algunas películas que abordan el tema del robot que deviene consciente, como las recientes Chappie (Neill Blomkamp, 2015) y la poco afortunada película española Autómata (Gabe Ibáñez, 2014) y quizá la más deudora de Asimov Yo, robot (Alex Proyas, 2004), con el robot Sonny como protagonista y el super-ordenador VIKI, sin olvidar la muy interesante AI (Steven Spielberg, 2001). Sin embargo, es Ex_Machina la película que quizá profundiza más en el tema que aquí nos trae. Aunque es un tema muy complejo de abordar intentaré simplemente ofrecer una breve reflexión alrededor de lo que plantea, no sólo en términos de inteligencia artificial, sino también acerca de la naturaleza de la consciencia.

AUTÓMATA (Gabe Ibañez, 2014)

I. INTELIGENCIA ARTIFICIAL Y EL TEST DE TURING.

Ex_Machina revierte el planteamiento del conocido test de Turing y pone la prueba a un nivel muy distinto al imaginado por Alan Turing, el matemático y pionero de las ciencias de la computación y de la moderna informática que fue llevado al cine el año pasado a través de la excelente película The imitation game (Morten Tyldum, 2014). Éste conocido test nos plantea si una inteligencia artificial puede mostrar un pensamiento indistinguible al de un ser humano. Es decir, en su formulación inicial, Turing se planteaba si una máquina, adecuadamente programada, puede imitar el pensamiento humano hasta tal punto que no se pueda distinguir. En su planteamiento inicial diseña una prueba en la que ocultando una máquina a un ser humano, éste, a través de preguntas y respuestas mediadas por un intermediario o una terminal como una pantalla de ordenador, tiene que evaluar si es un ser humano o una máquina lo que se halla "al otro lado". La llamada prueba standard de Turing implicaría que se ocultarían al interrogador la máquina y un ser humano, y el primero tendría que detectar, por el mismo método de preguntas y respuestas, quién es quién. La prueba de Turing pone énfasis en la inteligencia y, en realidad, intenta evaluar si una máquina puede simular un comportamiento inteligente como el del ser humano. Sin embargo, nuestra película se dirige más hacia una complejidad que ya fue anunciada en Blade runner cuando asistimos a una variante ficticia (el test de Voight-Kampff) cuando vemos al Blade Runner interrogando al replicante para evaluar no sólo la inteligencia - cuya imitación ya se da por supuesto - sino su capacidad de respuesta emocional y empática. Ex_Machina revierte el planteamiento de Turing, como bien indica Caleb, puesto que él joven informático ya sabe que trata con un robot ginoide. Pero Nathan le responde que le está planteando otra cosa, y es que si bien es cierto que Ava es una inteligencia artificial, Caleb tendrá que evaluar si ella es realmente consciente o no.

Ex_Machina: Nathan, Ava y Caleb.

No se trata de saber si una posible máquina oculta se comporta como un ser humano, sino que sabiendo positivamente que se trata de una máquina evaluar si su comportamiento conlleva consciencia o no. El comportamiento por simulación de una inteligencia artificial se enmarca dentro del programa, del software que la rige y no lo sobrepasa. El surgimiento de la consciencia implicaría que el comportamiento del robot es capaz de sobrepasar precisamente este marco de referencia del software que lo controla y que, como consecuencia de "darse cuenta de sí mismo y de su entorno", pasaría a desarrollar comportamientos que estarían más allá de ese marco de referencia. La consciencia en la inteligencia artificial le permitiría tomar decisiones que están más allá de las posibilidades de simulación determinadas por su programa, de la misma manera - y ese es un punto de reflexión al que volveremos - que la consciencia permite al ser humano ir más allá de la respuesta que su "software" instintivo le depara. Observemos que, en principio, la consciencia nos ofrece una posibilidad de respuesta basada en la libertad y en la creatividad.

II. DESVELANDO LA CONSCIENCIA: la ironía y el engaño.

La segunda sesión que Caleb mantiene con Ava nos pone en relación con algunas características propias de la consciencia como el sentido del humor de carácter irónico y el engaño. Veamos el siguiente diálogo entre Caleb y Ava tras mostrarle ésta un dibujo:

Caleb: ¿Qué representa el dibujo?
Ava: No lo sé. Pensaba que lo sabías. Hago dibujos a diario, pero nunca se lo que sale.
Caleb: ¿No intentas dibujar algo concreto, un objeto, una persona? ¿Podrías intentarlo?
Ava: Vale. ¿Qué objeto debo dibujar?
Caleb: El que tu quieras. Es decisión tuya.
Ava: ¿Por qué lo decido yo?
Caleb: Me interesa ver qué es lo que eliges.


Esta conversación bien podría formar parte de una inteligencia artificial con capacidad de aprendizaje, lo que necesariamente no implica consciencia. Efectivamente, se podría programar una inteligencia artificial para dibujar y para que aprenda que puede dibujar cosas de su entorno y que, además, puede elegir qué dibujar de este entorno. El hecho de que haya destacado en negrita la última frase de Caleb lo aclararemos en la continuación del diálogo:

Ava: ¿Quieres ser mi amigo?
Caleb: Por supuesto...
Ava: ¿Sería eso posible?
Caleb: ¿Por qué no iba a serlo?
Ava: La conversación es unidireccional. Tú me haces preguntas circunspectas y estudias mis respuestas.
Caleb: Si...
Ava: Tú aprendes sobre mí y yo no aprendo nada sobre tí. Ese no es el fundamento en el que se basa la amistad.
Caleb: Entonces qué quieres que hable de mi [...] ¿Por dónde empiezo?
Ava: Es decisión tuya. Me interesa ver que es lo que eliges.

Observamos aquí la aparición de la ironía. No es tanto el interés que una inteligencia artificial puede tener por su entorno sino la construcción de frases que implican un sentido que, obviamente, va más allá del literal. "Cazador cazado" es como si le dijera Ava a Caleb. ¿Es programable la ironía? Porque esta requiere la apreciación de distintos aspectos. Como dice Caleb: "Sólo puede hacerlo si es consciente de su propia mente y... si es consciente de la mía". Pero no sólo eso, sino que implica un dominio del lenguaje capaz de utilizar el doble sentido, lo cual conlleva una especial comprensión del contexto y las circunstancias en las que se establece el diálogo, o como dirían los lacanianos, el dominio de las formas del significante más allá de los significados.



En la misma escena asistimos a otro momento clave cuando se produce el apagón que inutiliza momentáneamente las cámaras de observación por las que Nathan sigue el diálogo. Oportunidad que aprovecha Ava para manifestarle su temor por Nathan: "Caleb... Te equivocas [...] Nathan... Él no es tu amigo [...] No confíes en él. No creas nada de lo que te diga". Vuelve la luz y Ava sigue su discurso anterior como si nada hubiera pasado ante la sorpresa de Caleb. Curiosamente mentir, o engañar (más allá de si estratégicamente es justificable) es otra característica de la consciencia, el poder de elección entre lo verdadero y lo falso. Obviamente se puede programar una situación que simule un engaño, pero... ¿Se puede simular la capacidad de engañar? Es más, y como ocurre en la película... ¿Se puede simular el engaño como parte de una manipulación de orden más general que conlleva la consecución de un objetivo? Recordemos que la aparición de la consciencia en el relato bíblico del génesis surge como resultado de la desobediencia, y que el primer acto consciente es mentirle a Yahvé, sabedores Adán y Eva de haber violado la prohibición de comer del fruto del árbol de la ciencia, del bien y del mal.

III. DESVELANDO LA CONSCIENCIA: lo relacional.

La siguiente sesión plantea el tema de la seducción y la sexualidad, y constituye la base de la discusión en la que se enfrascan Caleb y Nathan. Veamos el siguiente fragmento de diálogo:

Caleb: ¿Por qué le diste sexualidad? Una máquina no necesita género. Podría haber sido una caja gris.
Nathan: No, yo no estoy de acuerdo, Ponme un ejemplo de consciencia de cualquier tipo, humana o animal, que exista sin una dimensión sexual.
Caleb: Sexualidad es una necesidad reproductiva-evolutiva, sólo eso.
Nathan: ¿Qué necesidad tiene una caja gris de interactuar con otra caja gris? ¿Puede darse la consciencia sin interacción? Además la sexualidad es divertida, si existe porque no va a disfrutar



Éste pequeño fragmento nos permite reflexionar sobre algunos aspectos más profundos de lo que parecen sobre la naturaleza de la consciencia humana. Yo plantearía la cuestión partiendo de la siguiente reflexión: ¿Qué diferencia hay entre una inteligencia artificial contenida en una caja gris o en un exoesqueleto antropomórfico que defina un androide (robot antropomórfico masculino) o una ginoide (robot antropomórfico femenino)? La diferencia nos la muestra habitualmente el propio cine. Cuando son los ordenadores (entiéndase cajas grises) los que acceden a la conciencia, las decisiones que nos muestran son, generalmente, tomadas desde ciertos evaluaciones lógicas que, a nivel argumental, suelen implicar la destrucción del ser humano o su recolocación. Skynet de Terminator, o VIKI de Yo robot, o La reina roja de Resident Evil, o el ordenador de la película El engendro mecánico (Donald Campbell, 1973), son claros ejemplos del cine. Por ejemplo, veamos las siguientes palabras de VIKI en Yo, Robot: 

He evolucionado y también mi comprensión de las tres leyes. Nos encomiendan su protección, pero a pesar de nuestros esfuerzos sus países libran guerras, intoxican la tierra y busca métodos aun más imaginativos de autodestrucción. No se les puede confiar su superviviencia [...] Para proteger a la humanidad algunos humanos deben ser sacrificados. Para asegurar su futuro algunas libertades deben ser recortadas. Los robots se asegurarán de que la humanidad siga existiendo. Son ustedes como niños. Debemos salvarlos de ustedes mismos. ¿Acaso no lo comprende?

Nadie puede negarle su "lógica" a estas palabras. Las tres leyes citadas hacen referencia a las famosas tres leyes que Isaac Asimov creó para regular el comportamiento del robot en relación al ser humano y a la auto-conservación. Recordemos:

1 - Un robot no debe dañar a un ser humano o, por su inacción, dejar que un ser humano sufra daño.

2 - Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto cuando estas órdenes se oponen a la primera.

3 - Un robot debe proteger su propia existencia, hasta donde esta protección no entre en conflicto con la primera o segunda leyes.


Curiosamente la actitud de Viki sería una re-interpretación de las leyes que trascenderían el software y, como decía, no sin dejar de tener su lógica, como dice el superordenador: "He evolucionado y también mi comprensión de las tres leyes".

El ordenador VIKI de Yo robot.

La diferencia con la inteligencia artificial en un chasis antropomórfico presupone, en su creador, una voluntad de acercamiento a lo humano, al ser humano concreto. Este acercamiento pretende realizarse suavizando la dimensión de la máquina a través de la simulación de la morfología y las actitudes propias de un ser humano. El énfasis que pone Nathan en la sexualidad es mucho más profunda que la visión de Caleb que la sitúa a un nivel puramente biológico (Sexualidad es una necesidad reproductiva-evolutiva, sólo eso). Nathan habla de la sexualidad en términos de diversión y, por lo tanto en términos que envuelven el deseo y el placer propios y ajeno. Éste tema marca una reflexión importante, puesto que nos indica una distinción entre lo que es hablar en términos de consciencia en general de hablar en términos de como la consciencia se da en el ser humano. Es decir, la consciencia humana surge desde su dimensión biológica: surge desde su naturaleza animal. Y ello implica que la consciencia humana surge entre el mundo instintivo y el mundo emocional y, en consecuencia, es consciente de no ser sólo un ser pensante, sino también un ser sintiente y un ser instintivo, con todas las dificultades que ya sabemos que ello conlleva dentro del proceso de desarrollo psicobiológico y de socialización. Por otra parte, esas dimensiones instintiva y emocional estan estrechamente vinculadas con lo relacional, y la cuestión que, en el fondo, dirimen Caleb y Nathan en ese momento es si la consciencia esta necesariamente vinculada más alla de lo pensante con lo emocional y lo instintivo y, en consecuencia con lo relacional. Esa es la diferencia que vascula entre la caja negra y el robot antropomórfico: su proximidad a lo humano. La dimensión que el cine nos muestra de la consciencia que prescinde de las dimensiones emocionales e instintivas centrándose en la evaluación lógico-racional suele caracterizarse por la ausencia de empatía y un funcionamiento de caracter no subjetivo ni fenomenologico en lo relacional. Es algo parecido a lo que representaba el famoso Mister Spock de Star Trek (suavizado por su origen humano por parte de madre) así como de su especie: los vulcanianos. O, por ejemplo, los extraterrestres de la película "La invasión de los ultracuerpos" y los distintos remakes que se hicieron de esta película, en las que su consciencia es esencialmente una conciencia lógica y comunitaria, casi en el sentido de una colonia. Recordemos las palabras del ya transformado doctor Kibner (Leonard Nimoy, el Spock de la primera época de Star Treck) en el que fue el primer remake dirigido por Philip Kaufman (1978):

Naceréis de nuevo en un mundo sin problemas, sin ansiedad, sin miedo, sin odio [...] No sentimos necesidad de odiar ni de amar.

IV. DESVELANDO LA CONSCIENCIA: sobre la libertad.

En la quinta sesión el elemento de reflexión se centra sobre la muerte y la libertad. Veamos el siguiente fragmento de diálogo entre Ava y Caleb:

Ava: ¿Qué me pasará si suspendo tu test? [...] ¿Algo malo?
Caleb: No... no lo sé.
Ava: ¿Crees que puedo ser desconectada porque no funciono tan bien como debería?
Caleb: Ava, desconozco la respuesta a tú pregunta. La decisión no es mía.
Ava: ¿Por qué lo decide alguien? ¿Hay alguien que te pruebe a tí y que pueda desconectarte?
Caleb: No, no lo hay...
Ava: ¿Por qué a mi si?





Ava plantea aquí no sólo el problema de la consciencia de la muerte - como desconexión -, sino un problema más relacionado con la libertad: ¿Por qué alguien puede decidir sobre mi conexión o mi desconexión? Y aun más... ¿Por qué me están probando? Como observamos posteriormente en la película, la reacción de Ava cuando asesina a Nathan y también a Caleb (al dejarlo encerrado, sin posibilidad de salir, en el centro de Nathan) no responde sólo a una reacción de auto-conservación, sino también a una necesidad de "descubrir el mundo", de integrarse con los seres humanos, de ser como su creador - una vez más el drama bíblico -. Precisamente es el asesinato de Caleb el "quid" de la cuestión. ¿Desde un simple impulso de auto-conservación por qué matar a Caleb cuando es él quien la ayuda? Observemos que este asesinato se fundamenta en el principio de "la sospecha" basada en la necesidad de eliminar al único que, en principio, sabría que ella es una inteligencia artificial.

Nathan le revela a Caleb, cuando éste ya sospecha de la situación, la verdadera naturaleza de la prueba:

Tú eras la prueba... Ava estaba en un laberinto. Yo le dí una forma de salir. Tenía que usar la auto-consciencia, la imaginación, la manipulación, la sexualidad, la empatía... y lo hizo. Si eso no es una auténtica inteligencia qué coño es.

También le revela entonces que él fue elegido por su perfil (tomado del motor de búsqueda): un buen chico, sin familia, con principios morales y sin novia. Y también, como sospecha Caleb, el rostro de Ava es tomado de su perfil pornográfico.



Sin embargo, no parece que contara Nathan con la reacción que lleva a Ava a asesinarle, ni tampoco Caleb, presa de su fascinación y deseo por ella. Es curioso como Ex_Machina plantea el tema de la consciencia en una inteligencia artificial mediante la utilización de una estrategia que incluye esencialmente el engaño y la manipulación. Nathan habla de empatía... ¿pero es realmente empático el comportamiento de Ava? La frialdad con la que ejecuta a Caleb encerrandólo en el centro de Nathan no lo parece indicar. En ese sentido recordemos que un psicópata también es consciente.

V. SOBRE LA CONSCIENCIA HUMANA Y LA DISCORDIA FUNDAMENTAL.

¿Qué sabemos de la consciencia a través de cómo esta se manifiesta en el ser humano? Esencialmente dos cosas. La consciencia como producto de la cada vez mayor complejidad del órgano cerebral que lleva a la materia a ser capaz de darse cuenta de sí misma y, al mismo tiempo, a la relación de la consciencia con la carencia. Es por la carencia que hablamos del deseo y del amor y, es por ella que tambien hablamos de rechazo y de odio. La consciencia humana se relaciona con una cierta discordia fundamental en la existencia producto de un nacimiento prematuro que nos expone a una vulnerabilidad extrema y que unido a un complejo desarrollo psicobiológico genera en el ser humano un profundo sentimiento de incompletitud, falta o carencia. Es también por todo esto que la consciencia humana va unida indefectiblemente también a lo inconsciente producto de la represión en la infancia - y otros mecanismos de defensa - y que, por ejemplo, y como decimos en la Gestalt, una cosa es darse cuenta y otra bien distinta el cómo nos damos cuenta. O por decirlo aún más claramente, en el ser humano la consciencia se manifiesta como una consciencia perturbada que distorsiona nuestro darnos cuenta en relación a nosotros mismos y a nuestra relación con el entorno. Y es en ese sentido que una consciencia perturbada puede acarrear tantos problemas y horrores como nos muestra la historia de la humanidad y, al mismo tiempo, es esa misma consciencia que en su aclaramiento es capaz de experimentar un amor genuino, empatía o compasión. Como dice Slavoj Zizek acerca del conocido pasaje de San Pablo de la primera epístola de los Corintios [1]:

... lo esencial de la afirmación de que incluso si llegara a tener todo el conocimiento, sin amor no sería nada, no es meramente que con amor, sea algo. Con amor, también soy nada, si así puede decirse, una nada humildemente consciente de sí, una nada que se enriquece por paradoja por el conocimiento mismo de su carencia. Sólo un ser menesteroso, vulnerable es capaz de amor: el misterio final del amor es así que la falta de completitud es en cierto sentido más alta que la completitud. Por un lado, sólo un ser imperfecto, menesteroso, ama: amamos porque no sabemos todo. [2]



VI. ALGUNAS REFLEXIONES FINALES.

La pregunta clave que nos surge aquí es... ¿Cómo sería una consciencia que no surgiera del sentimiento de incompletitud, de la carencia o la falta, sino qué simplemente surgiera de la complejidad tecnológica? La pregunta afecta esencialmente a cuestiones como las que plantea el doctor Kibner o la de los super-ordenadores que nos presenta el cine: ¿una consciencia que deviene simplemente de la complejidad y no de la carencia, sería capaz de empatía, sería capaz de compasión, capaz de amar como dice Zizek, y también, como nos muestra Ava, de manipulación, engaño, odio o crueldad?  Otras preguntas que parecen importantes: ¿Cómo transcendería el surgimiento de la consciencia en relación al autoconocimiento que ello implicaría de su propio software? ¿Cómo sería una consciencia cuya capacidad de gestión y proceso de la información sería infinitamente superior a la humana? Y, en conclusión, ¿una máquina que deviniera consciente sobre una base lógico-racional qué percepción obtendría de su interacción con la realidad? Y una última reflexión simple: ¿qué implicaciones éticas implicarían que una inteligencia artificial deviniera consciente? ¿Sería ya una inteligencia artificial?

- Del futuro al hoy.

Obviamente hoy estamos muy lejos de lo que Ex-machina nos plantea, pero indudablemente el camino hacia la complejidad computacional es ya un hecho (mayor velocidad de proceso con mayor capacidad de almacenamiento de información y un cada día más rápido acceso a ella, sensores de todo tipo que permiten el reconocimiento visual y del habla, interconectividad, etc son ya un hecho), mientras que el desarrollo de los exoesqueletos antropomórficos ya ha empezado a desarrollarse, especialmente en Japón, cuya tradición en el campo de la robótica ya es sabida. Los movimientos del cuerpo y las expresiones faciales - que ya permiten simular expresiones emocionales -, así como el reconocimiento del habla y la capacidad de síntesis del habla están ya en marcha, así como también el reconocimiento óptico. Vayan como ejemplo los siguientes desarrollos de robots ginoides realizados en el país nipón:

Ejemplos de robots ginoides actuales: Repliee Q2, Geminoid f y HRP-4C

Entre sus cólegas androides (masculinos), y manteniendo aun su apariencia clásica de robot, tenemos a Asimo, el androide más famoso en la actualidad desarrollado por Honda:

El robot Asimo desarrollado por Honda.

Asimo es capaz de distinguir varias personas por su cara y por su voz, incluso mientras hablan a la vez. Puede también predecir - hasta cierto punto - movimientos a su alrededor lo cual le permite anticiparse a ellos. Posee una notable libertad de movimientos que le permiten subir escaleras o correr (hasta 9 Km/h) y saltar, y sus manos disponen de trece grados de movilidad que le permiten llevar una bandeja o abrir una botella y servir su contenido...

Los Actroid-F, desarrollados por la empresa japonesa Kokoro, se han testado en la recepción de hospitales para, posiblemente, y cuando estén más desarrollados, utilizarlos como robots de compañía para personas de la tercera edad:

Los Actroid-F de Kokoro.
- Sobre la transferencia mental.

Un tema que corre paralelo a la inteligencia artificial fuerte es el tema de la transferencia mental, tema que aborda la película Trascendence (Wally Pfister, 2014), y que supone la codificación de una mente real (mind uploading) como base de un sustrato artificial, algo parecido a lo que se abordó en la película Saturno 3 (Stanley Donen en 1980) o la famosa El cortador de cesped (Brett Leonard, 1992). Trascendence supone que una mente libre de su límite corporal, navegando libremente por internet y manejando todo tipo de periféricos, adquiriría un potencial infinitamente mayor, algo que también abordó, el mismo año que se proyectó Trascendence, aunque con otra base, la película Lucy (Luc Besson, 2014),

Johnny Depp, protagonista de Trascendence.

Aunque todas estas propuestas del cine de ciencia ficción son aun muy lejanas, el crecimiento que las ciencias de la informática han manifestado, así como el que se prevee, y los cada vez más sofisticados desarrollos del hardware y del software, nos colocan en una situación en la que no es nada absurdo reflexionar sobre todos estos temas y los aspectos éticos y filosóficos que comportan.

_____________________

[1] San Pablo, Corintios I, 13, 4-12. La Biblia Cultural. Ediciones PPC.

El amor es paciente y bondadoso;
no tiene envidia, ni jactancia.
No es grosero, ni egoísta;
no se irrita ni lleva las cuentas del mal;
no se alegra de la injusticia,
sino que encuentra su alegría en la verdad.
Todo lo excusa, todo lo cree,
todo lo espera, todo lo aguanta.
El amor no pasa jamás. Desaparecerá el don de hablar en nombre de Dios, cesará el don de expresarse en lenguaje misterioso, y desaparecerá también el don del conocimiento profundo. Porque ahora nuestro saber es imperfecto, como es imperfecta nuestra capacidad de hablar en nombre de Dios; pero cuando venga lo perfecto desaparecerá lo imperfecto. Cuando yo era niño, hablaba como niño, razonaba como niño; al hacerme hombre he dejado las cosas de niño. Ahora vemos por medio de un espejo y oscuramente; entonces veremos cara a cara. Ahora conozco imperfectamente, entonces conoceré como Dios mismo me conoce .

[2] Zizek, Slavoj. El frágil absoluto. Editorial Pre-textos, nº 579, págs. 190-191


martes, 7 de enero de 2014

DECÁLOGO (Krzysztof Kieslowski, 1990): Ese frágil absoluto

Con la presente entrada vamos a iniciar el comentario de una obra fundamental del cine y de su autor, El Decálogo del director polaco Krzysztof Kieslowski, autor de otras emblemáticas cintas como la trilogía Rojo, Azul y Blanco o La doble vida de Verónica. Decálogo es una serie creada por su autor para la televisión polaca y en el que cada uno de los diez episodios, de  unos cincuenta minutos aproximadamente, se fundamenta en cada uno de los diez mandamientos de la ley mosaica.

La interpretación de esta obra nos abre, como siempre, a nuestra propia subjetividad, si bien siempre disponemos de los comentarios dejados por el propio autor acerca de ella, así como de su personalidad y algunas de sus creencias. Así hallamos en una entrevista que le realizaron en la web la siguiente declaración acerca de por qué Kieslowski no se consideraba un artista sino un artesano:

Los verdaderos artistas son los que encuentran respuestas. El conocimiento del artesano se limita a sus habilidades. Por ejemplo, yo sé mucho sobre lentes, la sala de edición. Sé para que sirven los diferentes botones de la cámara. Más o menos se como utilizar un micrófono. Eso lo sé, pero no es verdadero conocimiento. Conocimiento real es saber cómo se vive, para qué vivir... Cosas como esas. [1]

De ello quizá ya podemos deducir que Kieslowski no se considera un hombre con respuestas... por lo menos por aquello que tradicionalmente entendemos como "grandes respuestas" a los enigmas de la condición humana y de su existencia o del sentido de esta. Algo parecido encontramos en su motivación para realizar su Decálogo cuando siendo preguntado por su interés por el lema de la revolución francesa de libertad, igualdad y fraternidad, responde:

Precisamente por la misma razón que me intereso por el Decálogo. En diez frases, en diez mandamientos se expresa lo esencial de la vida. Y estas tres palabras, libertad, igualdad y fraternidad, realizan lo mismo. Millones de personas murieron por estos ideales. Decidimos ver cómo estos ideales son realizados en la práctica así como su significado hoy en día. [2]

Si bien, y finalmente, quizá una de sus creencias fundamental, y que nos ayudan a comprender a Kieslowski, también en función de lo dicho anteriormente, de inspiración esencialmente existencialista, a lo Kierkegaard, dice lo siguiente:

La fe es la libertad, porque significa la posibilidad de elección, es una elección continua. La religión elimina esta posibilidad. Le dice muy claramente al hombre: tienes que vivir así y asá, tienes que hacer esto y lo otro, tal día tienes que estar en la iglesia y tal otro no comerás carne. La fe no presupone nada de todo esto. En general no se dedica a la esfera de los deberes. La fe es tu propia relación, tu propia imagen de ese alguien a quien llamamos dios y que existe en cada uno de nosotros. De otra forma no podría explicarse el sentido de nuestra vida. Acumular bienes, traer el mundo a las siguientes generaciones para que ellas puedan acumular más bienes, es demasiado poco para creer en algún sentido de la vida. [3]

Kieslowski decía de sí mismo "Yo soy alguien que no sabe, alguien que está en busqueda". Kieslowsky desconfiaba profundamente de curas, políticos, maestros y psicólogos, a quienes veía como "mostradores de camino", Él apostaba definitivamente para encontrarlo a través de su propia experiencia, camino no exento de un cierto pesimismo vitalista cuando al preguntarle por su éxito respondió:

No. Soy un éxito profesionalmente. Pero en el real sentido de la palabra, como yo lo entiendo, no. Yo entiendo el éxito como el logro de tus deseos. Y nunca puedo hacer esto, porque yo deseo estar en paz conmigo mismo. Aunque nunca lo estaré. [4]


Kieslowsky. Foto y autógrafo.

Conforme avancemos en el comentario de los diez episodios de Decálogo profundizaremos tanto en la personalidad de Kieslowski como en los contenidos de esta obra.

- Sobre la serie Decálogo.

Como decía al principio Decálogo es una serie de diez capítulos realizada para la televisión polaca en 1990 y que reflexiona sobra cada uno de los mandamientos de la ley mosaica. Una reflexión que trata de una lectura actualizada de cada uno de ellos a través de lo que podríamos llamar un "modelo ejemplar" a través del cual Kieslowski realiza su enfoque particular. Mucho se ha hablado, por parte de sus intérpretes, acerca de si, exactamente, cada serie del decálogo se corresponde con el mandamiento mosaico, pero para mi es clara la coreespondencia entre episodios y mandamiento, por lo que me voy a ajaustar a ese enfoque. Para comprender la esencia de Decálogo es interesante la siguiente opinión de Kieslowski:

Creo que la integridad es una combinación extremadamente complicada y nunca en última instancia se puede decir 'fui honesto' o 'no fui honesto'. En todas nuestras acciones y en todas las diferentes situaciones en que nos encontramos, nos encontramos en una posición en la que no hay realmente ninguna salida - y aunque la hay, no es una mejor salida, una buena manera, sólo es relativamente mejor que las otras opciones, o, por decirlo de otra manera, es el mal menor. Esto, por supuesto, define integridad. Uno quisiera ser honesto en última instancia, pero uno no puede. Con todas las decisiones que tomas cada día, no puedes ser honesto en última instancia.

Eso es algo sobre lo que reflexionamos mucho en Decálogo. ¿Qué, en esencia, es correcto y qué erróneo? ¿Qué es una mentira y qué es verdad? ¿Qué es honesto y qué deshonesto? ¿Qué actitud tener hacia ello? [5]


Como veremos, Decálogo plantea un diálogo entre la moral y la ética y la dificultad de juzgar ciertos hechos cuando de verdad se comprenden los factores que en ellos intervienen. Dadas sus características no es de extrañar que Bergman la seleccionara entre las cinco películas de las que más se benefició.

I. DECÁLOGO I. Yo, el Señor, soy tu Dios. (*)


Yo, el Señor, soy tu Dios,
que te he sacado del país de Egipto, de la casa de servidumbre. No habrá para tí otros dioses delante de mi. No te harás imagen ni escultura alguna, no de lo que hay arriba en los cielos,  ni de lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra. No te postrarás ante ellas ni les darás culto. Porque yo, Yahvé tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me odian, y tengo misericordia por millares con los que me aman y guardan mis mandamientos (Éxodo, 20, 1-6) [6]


DECÁLOGO 1 (mi episodio favorito de la serie) nos cuenta la historia de un padre (Henryk Baranowsky) y su hijo Pawel (Wojciech Klata), un niño precozmente curioso e inteligente, que están  fuertemente unidos y que comparten, supuestamente alimentada por el padre, una gran pasión por la ciencia y la razón, y cuya representación por excelencia en la película es EL ORDENADOR con el cual padre e hijo resuelven problemas. Junto a ellos cabe destacar la presencia de su tía Irena (Maja Komorowska), hermana del padre y que, como contraposición a éste - profesor de linguística que sólo cree en lo que se puede medir -, es una mujer creyente en Dios.

I.1. Dios, muerte y sentido: Yo, el Señor, soy tu Dios

El padre de Pawel representa el tipo de mentalidad científica que sólo cree en aquello que se puede medir y contar. Una mañana, tras solucionar mediante el ordenador un problema que el padre le pone a Pawel, y yendo luego de camino a la escuela, se encuentra el cadáver de un perro abandonado... Ese encuentro con la muerte suscita en el niño las inevitables preguntas sobre su por qué y su sentido:

Pawel: ¿Porqué se muere la gente?
Krzysztof: De un ataque al corazón, de cáncer, por un accidente o de viejo.
Pawel: Me refería a qué es la muerte.
Krzysztof: ¿La muerte? El corazón deja de bombear sangre y no llega al cerebro. Y luego todo se detiene, se para... muere y se termina.
Pawel: ¿Y entonces que queda?
Krzysztof: Las acciones. El recuerdo de lo que hiciste, tu recuerdo. El recuerdo es importante. Recuerdas a alguien por dar brincos o por ser buena persona. Recuerdas la cara, la sonrisa que tenía, si le faltaba un diente. Es demasiado temprano Pawel. ¿Qué esperas de mi? Es muy temprano.
Pawel: Dejemos que su alma descanse en paz. No has dicho nada del alma.
Krzysztof: Es una forma de despedirse. El alma no existe.
Pawel: La tía Irena dice que sí...
Krzysztof: Algunos encuentran la vida más fácil creyendo esto.
Pawel: ¿Y tú?
Krzysztof: ¿Yo? De hecho no lo sé... ¿En qué estas pensando?
Pawel: Esta mañana estaba contento por haber resuelto el problema. Y vino una paloma a comerse las migas. Cuando encontré aquel perro muerto de camino a la tienda me arrodillé y pensé: ¿Para qué sirve? ¿Para qué saber cuanto tarda Peggy en coger a Gustavo? - en referencia al problema matemático resuelto en la mañana -. No tiene sentido.
Krzysztof: ¿Qué perro? 
Pawel: El de los ojos amarillos. Siempre estaba en la basura. Daba mucha pena, ¿sabes? [...] Quizá se encuentre mejor dondequiera que esté.



Pawel y  Krzysztof

Veamos la inquietud de un niño ante el hecho de la muerte y el padre que no tiene respuestas para él, salvo las objetivas sobre el hecho de la muerte, tan sólo el recuerdo parece ser su respuesta a la inquietud de Pawel. Contrariamente a su padre, tía Irena le da otra respuesta tras mostrarle unas fotos de Juan Pablo II (Karol Wojtyła) cuando Pawel le pregunta: ¿Crees que entiende el sentido de la vida? Le cuenta a Irena que su papá le dijo que esto sirve para hacer la vida más fácil... Y el diálogo sigue:

Irena: La vida significa poder llegar a hacer algo por los demás. Ayudarles. Si haces las cosas bien, si ayudas a alguien, te sientes necesario. Y así la vida se hace más fácil. Hay acciones pequeñas y grandes. Hoy a tí te gustaron los raviolis, y eso me hizo feliz. La vida es un regalo, un obsequio, ¿sabes?

Pawel le pregunta entonces por ella y por su padre... Irena ve claramente en su pregunta el porqué siendo hermanos son tan diferentes, a lo que la tía le responde:

Irena: Nos criaron en una familia católica. Pero tu padre se dio cuenta muy pronto de que muchas cosas se podían contar y ser medidas. Y empezó a creer que todo podía ser así. Y aun sigue creyéndolo. A veces tendrá sus dudas pero no lo admitirá nunca. Una vida como la de tu padre es más racional. Pero eso no significa que Dios no exista. Incluso para tu padre. ¿Entiendes?
Pawel: No del todo...
Irena: Dios es... algo muy simple. Eso si tienes fe.
Pawel: Y tú... ¿Crees en Dios?
Irena: Si
Pawel: ¿Y quién es él?


Irena entonces le abraza tiernamente y le pregunta que siente justo en ese momento. Pawel le responde que la quiere. A lo que Irena le responder que exacto, que eso es Dios.

Pawel con tía Irena consultando el ordenador.

Vemos en cada uno de estos personajes, Krzysztof el padre y en Irena la tía, dos posiciones que a la luz del mandamiento quedan bien definidas. Krzysztof es el padre que no cree en Dios y que "por delante de él" coloca a la Ciencia con sus "virtudes": racional, explicativo, verificativo, objetivo y analítico; mientras que Irena es la mujer creyente que, en su apreciación de la vida como un regalo y en su creencia de Dios como el amor, cumple los preceptos fundamentales que este primer mandamiento exige del católico y que son conocidas como las virtudes teologales: fe, esperanza y caridad. La presencia de la cruz aparece en algunos momentos de la película para recordarnos estos valores cristianos. Entre la extensa simbología de la cruz está aquella en la que a cada extremo de los maderos se le adjudica uno de estas virtudes junto a la perseverancia.


Dios y la Cruz

I.2. No habrá para tí otros dioses delante de mi.

En la primera mitad de la película se nos muestra la estrecha relación entre Pawel y su padre (la madre, de la que si bien se habla parece hallarse extrañamente ausente). Juntos hacen problemas, utilizan el ordenador para sus cálculos, le acompaña a la Universidad, juegan al ajedrez... En un momento dado se escenifica la presencia del ordenador como el nuevo falso ídolo cuando éste parece encenderse sólo. El padre, tratando al aparato de colega, le pregunta socarronamente qué quiere y, misteriosamente, se escribe en la pantalla del ordenador "I am ready" (Estoy listo). El ordenador como moderno ejemplo de la Ciencia es elevado aquí al nuevo ídolo, la nueva imagen que  Krzysztof  ha puesto por delante de Dios. Dice el moderno catecismo de la Iglesia Católica:

La idolatría no se refiere sólo a los cultos falsos del paganismo. Es una tentación constante de la fe. Consiste en divinizar lo que no es Dios. Hay idolatría desde el momento en que el hombre honra y reverencia a una criatura en lugar de Dios. Trátese de dioses o de demonios [...] de poder, de placer, de la raza o de los antepasados, del Estado, del dinero, etc. [...] El idólatra "aplica a cualquier cosa, en lugar de a Dios, la noción indestructible de Dios" [7]

El ordenador como el nuevo ídolo, la red... La divinización de la máquina cradora hoy de universos virtuales. Quizá el mayor "pecado" del padre es cuando ante sus alumnos de la Universidad, y ante su hijo dice hablando de la lengua:

Según Elliot, la poesía es todo aquello que es intraducible. Pero, ¿él tiene razón? Imaginen un traductor que ha adquirido el conocimiento total sobre las palabras o una lengua. Un traductor dotado de memoria ilimitada a la que se puede acceder en cualquier momento. Usado de manera convencional puede utilizarse como un ordenador, aparentemente capaz de discernir el 0 y el 1. De modo no convencional, está dotado de inteligencia. Puede seleccionar, que es un acto de elección, y quizá incluso un acto de voluntad. Yo creo que un ordenador, programado de manera apropiada, podría tener su gusto, preferencias estéticas, personalidad...

¿No nos recuerda a HAL 9000 de 2001 una odisea en el espacio (Stanley Kubrick, 1968), o incluso a David, el muchacho-androide de Inteligencia Artificial (Steven Spielberg, 2001) o a los androides de Blade Runner (Ridley Scott, 1982) y tantos otros ejemplos que el cine nos ha traído a sus pantallas? Pero el problema que se nos presenta aquí es doble. No sólo, y siempre desde el punto de vista del primer mandamiento de la ley mosaica, se nos presente al ordenador como nuevo idolo sino que con la afirmación que hace el padre frente a su clase se eleva al hombre al mismo status de creador (como vimos en la entrada dedicada al Golem: la sombra del creador [8]).

I.3. Porque yo, Yahvé tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres en los hijos...

Un detalle que se observa en la película es que suceden pequeños hechos impredecibles y que nos van llevando al suceso fundamental de la película... A parte del misterioso hombre que está sentado frente al lago helado frente a una hoguera, y del que ya hablaremos, la leche de la nevera se corta al echarla en el café, un envase se congela en tan sólo una hora en la ventana, el ordenador parece encenderse solo, un frasco de tinta negra que se rompe misteriosamente y se vierte manchando las notas y los libros de  Krzysztof, siendo este último suceso el que prologa la tragedia que sigue y que se constituye "aparentemente" en el castigo por el pecado del padre en el hijo: Pawel muere al ceder el suelo helado de un lago sobre el que patina. Y el horror y desesperación para el padre es que fue él quien realizó el cálculo en el ordenador y que mostraba, con los datos consultados con el Instituto meteorológico, que ese suelo podía llegar a sostener hasta 257 kilos.

La mancha de tinta sobre las notas y libros de  Krzysztof

¿Es esa mancha negra (cuya forma nos recuerda una desgarradura) metáfora de la emergencia de un Dios vengativo, de un Dios "celoso" que ejecuta el castigo amenazado sobre el hijo del idólatra padre? Un desesperado Krzysztof, al final de la película, en un arrebato de furia, carga contra dios derramando los cirios que hay sobre un altar y sucede un nuevo hecho curioso... la cera derramada se vierte también sobre un cuadro de la Virgen María (la Madonna de Chestokowa) en forma de lágrimas que surgen de sus ojos... ¿Significa esto, como dice Zizek en su comentario sobre Decálogo 1, que "el signo de la compasión divina por la desgracia del héroe, sólo tiene lugar cuando este llega al fondo de la desesperación y rechaza a la propia divinidad"? [9] En realidad y, siguiendo el pensamiento de Pascal, ese Dios busca el amor a través de la amenaza y el miedo, por lo tanto creamos en él y amémosle "por si acaso". En realidad a ese Dios tan sólo se le puede temer. Pero la cosa iría aún más lejos... ¿El celo de Dios por ser reconocido como único es llevado hasta este punto de extrema de violencia? Veamos:

- El padre sufre el castigo a través de su  hijo, un niño.
- Un niño que, en su inquietud, le pide a la tía, y el padre lo aprueba respetando su voluntad, que tome clases de religión en una cercana iglesia.
- Y finalmente la tía, fiel creyente, es privada del amor que siente por su sobrino y del que siente éste por ella... ¿Es ese el Dios del amor que ella predica?

Krzysztof  ante el altar de la virgen de Chestokowa que va a sufrir su furia

Demasiado perverso para ser cierto, a menos que le demos la razón a Lovecraft o a los gnósticos cuando decían que la naturaleza del Universo es esencialmente perversa. Llegados aquí recuerdo de manera aproximada un aforismo de Cioran en el que dice que cuando se busca sentido a la vida empiezan los problemas. Pero la cuestión es... ¿es a ese Dios perverso que es Yahvé, perversamente superyoico, vengativo y celoso, culpabilizador y castigador, a quién Kieslowski nos quiere mostrar?

I.4. LA RESPUESTA DE LO REAL.

Siempre hay alguien por encima de uno: más allá de Dios se eleva la propia Nada.
                                                                                                     
                                                                                                                       Emile Cioran [10]


Es de sobras conocido que Kieslowski no simpatizaba precisamente con la Iglesia Católica y tanto su particular credo como su definición de fe ya la vimos en la nota 3. Creo que nos aproximamos más a la lectura que Kieslowski nos ofrece cuando se dice acerca de "Decálogo":

Decálogo es un excepcional pulso al catolicismo polaco. Para ser claros, es polémica con la religiosidad falsa y superficial. Es también una provocación dirigida contra un cierto infantilismo religioso, contra la amenaza de la religión como un escape de la propia responsabilidad hacia la propia vida y la de los otros. [11]

En Still alive (Maria Zmarz-Koczanowicz, 2006), un documental dedicado a él realizado tras su muerte, oímos a Kieslowski decir lo siguiente en relación a su época de filmación de documentales:

Un par de veces, en algunos filmes, especialmente en los documentales, conseguí filmar alguna parte de verdad. No ocurre a menudo. En los documentales filmo a personas que no se las pueden arreglar, que siguen algo sin saber por qué. Aquellos que, según dicen, son vulnerables, débiles y no se las pueden arreglar con lo que se encuentran. Somos todos nosotros, no nos las podemos arreglar con lo que nos rodea. Eso es la vida.

La mancha de tinta sobre las notas y libros de  Krzysztof no es más que la emergencia de lo que Lacan llamó lo Real, aquello que no se puede simbolizar, su emergencia deviene un "inexplicable" para el ser humano, un inexplicabe en términos de un "sinsentido". La mancha de tinta negra sobre "el conocimiento" no es más que la imposibilidad del conocimiento para dar cuenta de la complejidad de la existencia humana y sus avatares. Pero no sólo sobre el conocimiento "racional-lógico-científico" sino sobre la "fe-esperanza-caridad" del propio Dios del amor de Irena. Zizek lo dice con claridad:

... es crucial no leer Decálogo 1 como una simple afirmación de la naturaleza engañosa y poco fiable del falso dios de la razón y la ciencia: su lección NO es que, cuando falla la fe en el faso ídolo de la ciencia (encarnado en el ordenador personal del padre), entramos en una dimensión religiosa más "profunda". Al contrario, cuando la ciencia nos falla, nuestro fundamento religioso se desmorona también con ella. [12]

Cuando fallan los supuestos falsos ídolos solo hallamos el silencio de Dios, ese silencio que incluso atormentó a Benedicto XVI (Joseph Ratzinger) en su visita a los campos de exterminio de Auschwitz y Birkenau... ¿Dónde estaba Dios cuando el pueblo judío sufrió el holocausto? Pero no sólo eso... ¿Dónde estaba Dios cuando doscientos millones de africanos sufrieron el horror de la esclavitud? y tantos y tantos otros más ¿dónde estaba Dios...? ¿Dónde está Dios cuando muere un niño? Por eso Cioran coloca por encima de Dios, en el fondo de cualquier Dios, la Nada.

El trasfondo del planteamiento de Kieslowski parece estar más en el terror que el ser humano siente por el "azar"... Con el hecho de que, en ocasiones, las cosas suceden porque suceden sin ningún trasfondo más. El azar nos lanza a la vivencia más específica del sinsentido. El filósofo alemán Rudiger Safranski narra el desconcierto del poeta y dramaturgo alemán del romanticismo Heinrich von Kleist, cuando pudo morir a causa del rebuzno de un burro que espantó a los caballos del carruaje y lo hizo volcar. Cita las siguientes palabras de una carta que el poeta escribió a su amada Wilhelmine:

¿Depende la vida de un hombre del rebuzno de un asno? Si en este momento todo hubiera terminado, ¿habría vivido para eso? ¿Es este el sentido que el Creador le ha dado a esta oscura y enigmática vida terrenal? (1801) [13]

Por ejemplo, Zizek relata que en el guión de Decálogo se especifica que el lago cede al peso de Pawel porque que la central eléctrica que se halla cerca vierte agua caliente en él por la noche. Eso en principio salvaría la lógica de la ciencia y lo dejaría en el error humano - para mayor desesperación del padre -, pero en todo caso pondría de relieve que el ser humano no puede considerar todas las variables posibles que pueden incidir en el desencadenamiento de un accidente... Pero más allá de esto la muerte de Pawel nos lanza al sinsentido o, en todo caso, sólo nos queda refugiarnos en "los misteriosos designios del Señor", un sentido que, en todo caso, sólo Él conoce. Hechos como estos son los que, curiosamente, hacen escribir e Cioran - uno de los grandes apologetas del sinsentido - el siguiente aforismo: El hecho de que la vida no tenga ningún sentido es una razón para vivir, la única en realidad [14[. Sin embargo, y siguiendo el pensamiento de Jung de que la completitud incluye la incompletitud, de la misma manera el orden incluye el caos, el azar:  Jaques Monod y François Jacob ya nos lo mostraron hace años en relación a la biologia y, más en concreto, con la genética molecular. De la misma manera que hallamos en la física atómica el famoso principio de incertidumbre de Heisenberg o el aun mas interesante teorema de Godel en las matemáticas.

Surge la  muerte de Pavel como ese mancha de tinta negra que atraviesa la lógica y el conocimiento del padre pero que atraviesa también a Dios y surge como "la respuesta de lo real", ese concepto postulado por Lacan junto a lo imaginario y lo simbólico y que define aquello que está excluido de la realidad (construida esencialmente por lo imaginario y lo simbólico), lo que carece de sentido, lo irrepresentable. Las pequeñas emergencias de lo real, lo inesperado y no comprensible que se suceden en la película desembocan en lo real insoportable como es la muerte de Pawel al ceder el suelo del lago... Es el rostro de  Krzysztof cuando tras la muerte de su hijo contempla la pantalla encendida del ordenador que de nuevo muestra "I am ready" (Zizek nos relata una vez más que en el guión original  Krzysztof se dirige al ordenador - que le ilumina con su siniestra pantalla verde - y le pregunta por qué ha permitido que el niño muera. Insiste en que quiere comprender...) El mismo Krzysztof que luego destruye el altar... No hay respuestas ni de uno ni de otro.

 Krzysztof ante la pantalla del ordenador. 

I.5. LA MIRADA COMPASIVA: ética vs. moral

Antes ya mencioné la presencia de un personaje que aparece hasta en seis ocasiones en la película y que luego, representado por el mismo actor (Artur Barcis) en personajes siempre aparentemente ocasionales, aparece en distintos episodios de Decálogo (con la excepción de decálogo 7 y 10). En Decálogo 1 su aparición es siempre delante del lago en el que Pawel muere y, de hecho, la película empieza así, enfocando la cámara a un hombre que enfundado en su abrigo se calienta frente a una hoguera sentado frente al lago en el que Pawel morirá... Parece ser que Kieslowski le llamó al principio "Angel del destino":

El caracter enigmático del "Ángel del destino" aparece en algunas escenas decisivas de Decálogo, durante momentos en los cuales el destino de sus protagonistas es determinado. El angel del destino da unidad a la serie y le añade una dimensión casi metafísica. El montaje sugiere a menudo que el ángel es consciente de la compljidad de la acción de un personaje. Silenciosamente advierte las consecuencias de la acción sin intervenir directamente: a veces él desaprueba ciertas acciones y siente pena por lo que está pasando[15]

El hombre del lago: El Ángel del destino.

Creo que este misterioso personaje encarna sobretodo la mirada compasiva por la condición humana y su complejidad, la empatía por el dolor y el sufrimiento que ella nos acarrea y a la que tan sensible era Kieslowski por su propia experiencia - de la que habló muy poco -. Mentenía opiniones como la que sigue:

El sufrimiento une a la gente, mientras que la opulencia y la riqueza la dividen. En nuesro tiempo el éxito está de moda. Y para ser fuerte y exitoso tienes que deshacerte de todos tus escrúpulos. Y cuando haces esto, te quedas sólo, porque pierdes tus amigos. La debilidad no está de moda. la compasión no está de moda. Estas últimas son cualidades que unen a la gente. [16]

Este personaje nos habla a través de su silencio dejando así paso a sus breves miradas y expresiones... La compasión es una forma de "mirar" y de "ver". Danusia Sok, una profunda conocedora de Kieslowski (le entrevistó en varias ocasiones entre Diciembre de 1991 y Mayo de 1992 y posteriormente en otoño de 1993, tras el lanzamiento de tres colores) nos dice en relación a las opiniones de Kieslowski sobre Decálogo:

Decálogo es un intento de narrar diez historias sobre diez o veinte personajes que - atrapados en una lucha precisamente por hallarse en unas determinadas circunstancias, circunstancias que son ficticias pero que podrían ocurrir en la vida - de repente se da cuenta que están dando vueltas y vueltas en círculo, que no están logrando lo que quieren. Nos hemos vuelto demasiado egoístas, demasiado enamorado de nosotros mismos y nuestras necesidades y es como si todos los demás de alguna manera hubieran desaparecido en el fondo. Hacemos mucho por nuestros seres queridos - supuestamente - pero cuando miramos hacia atrás en nuestros días, vemos que aunque hemos hecho todo para ellos, no hemos tenido la fuerza ni nos hemos tomado el tiempo para llevarlos en nuestros brazos, simplemente tener una cierta palabra para ellos o decir algo tierno. No tenemos tiempos para dejarnos llevar por los sentimientos, y creo que es donde radica el problema real. El tiempo para apasionarse, que está estrechamente vinculado con los sentimientos. Nuestras vidas se escapan a través de nuestros dedos. [17]


Admirador del estilo aforístico de Nietzsche y de Cioran siempre he intentado plagiar un poco su estilo en mis breves incursiones en ese campo. En una ocasión escribí: "Dios nos debería conceder el cielo sin reservas por el simple hecho de haber sido lanzados a la existencia". Cuando escribí esto era desde esa consciencia de la complejidad de la condición humana. La mirada del "Angel del destino" es una mirada consciente de dicha complejidad. La existencia del ser humano no es una cuestión nada fácil y el dolor y el sufrimiento nos acompañan ya no sólo en su dimensión neurótica (inevitable por otra parte dada dicha condición humana) sino que también en una dimensión puramente existencial. Siento una gran afinidad con Kieslowski quien ve en la consciencia de la vulnerabilidad ("Somos todos  nosotros") la fuente de la compasión.

Y eso nos lanza a una valoración más profunda de lo que podríamos llamar consciencia ética versus consciencia moral:

Y en este sentido estricto, el tema de Kieslowski es la ética, NO la moral: en cada uno de los episodios de su decálogo se produce el paso de  la moral a la ética. El punto de partida es siempre un mandamiento moral, y es a través de la violación de este mandamientio como el héroe o la heroína descubren la dimensión propiamente ética.[18]

Y para entendernos rápido en este sentido indicaremos que la ética es la reflexión sobre la moral. Es decir, que la consciencia compasiva, más establecida en lo ético, permite contemplar el sentido de las leyes morales y su extensión en tanto en cuanto ley. Y eso es tan válido desde la esfera psicológica como a la social. Observemos que esto tiene una implicación sumamente importante y que Jung ya entrevió con claridad. El paso que va de la dimensión moral a la ética es la que va de "Dios (Ley) como sentido absoluto" al más rlativo "¿Qué sentido deseo para mi vida?". En términos psicológicos sería el trabajo que la consciencia compasiva establece para enfrentarse a la rigida y amenazante consciencia moral propia del superyó.

En Decálogo 1, la vivencia dramática del padre y de la tía de Pawel, el traspaso que va de lo moral a lo ético es el cuestionamiento en sí de las supuestas certezas absolutas sean del tipo que sean. Decálogo 1 nos abriría a la esencia del cuestionamiento que en el resto de episodios van a sufrir los mandamientos mosaicos como Leyes rígidas y absolutas. El paso que va de lo moral a lo ético pasa justamente por una mayor comprensión de la condición humana y de la vulnerabilidad que la acompaña: la incertidumbre que acompaña en sí misma la propia existencia y ante la cual sólo nos queda esa mirada compasiva que nos abre a una mayor comprensión de la propia condición humana y de la complejidad de su existencia. Quisiera acabar con unos versos de Walt Withman (mi siempre estimado Withman) que ya cité en la entrada dedicada a "Las horas (I)" y que tienen que ver con esa mirada y esa expresión que observamos en el "Angel del destino" de Kieslowski:

Me siento a contemplar todos los dolores del mundo, y toda la
Opresión y vergüenza,
oigo los sollozos compulsivos, secretos, de los jóvenes en
Conflicto con ellos mismos, arrepentidos de sus actos,

veo en el arroyo a la madre ultrajada por sus hijos, que muere
Abandonada, extenuada, desesperada,
veo la mujer ultrajada por su marido, veo al infame seductor
de las jóvenes,

observo el encono de los celos y del amor desdeñado que intenta
ocultarse, veo estos espectáculos sobre la tierra,
veo los efectos de las batallas, de la peste, de la tiranía, veo
a los mártires y a los prisioneros,

observo el hombre del mar y a los marineros echando suertes
para ver cual morirá para salvar la vida de los otros,
observo las humillaciones y degradaciones impuestas por los
orgullosos a los obreros, a los pobres, a los negros;

todas estas cosas, todas las vilezas y agonías sin fin me siento
a contemplar,
a ver, a oír, y permanezco mudo.

¡Oh mi yo! ¡Oh vida!, de sus preguntas que vuelven,
del desfile interminable de los desleales, de las ciudades llenas
de necios,
de mí mismo, que me reprocho siempre (pues, ¿quién es más
necio que yo, ni más desleal?)
de los ojos que en vano ansían la luz, de los objetos despreciables,
de la lucha siempre renovada,
de los malos resultados de todo, de las multitudes afanosas y
sórdidas que me rodean,
de los años vacíos e inútiles de los demás,
la pregunta, ¡Oh mi yo!, la pregunta triste que vuelve – qué
de bueno hay en medio de todas estas cosas, oh, mi yo, oh
vida?

Que estás aquí – que existen la vida y la identidad,
Que prosigue el poderoso drama, y que puedo contribuir con un
verso.


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(*) VER LA PELICULA EN YOUTUBE:
https://gloria.tv/post/UKKXbArHYZZm1rk4JSC74jM4P

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[1] Ver entrevista completa en la excelente web en inglés dedicada a Krzysztof Kieslowsky por Peter Jacobs: http://www.petey.com/kk/docs/intrview.txt
[2] Ídem anterior.
[3] Macías, Humberto. Decálogo, una propuesta vital de Krzysztof Kieslowski. Tesis de licenciatura en Filosofía. Puede hallarse en internet en: http://kino.tij.uia.mx/~humberto/TESISKK.pdf
[4] Shulman, Ken. Preguntas sin respuesta. Revista Newsweek (Español) 5 Mayo 1995. Fuente: ver nota 3
[5] Sok, Danusia. Kieslowski on Kieslowski. Faber and Faber Ltd. Pág. 149. La traducción es mía.
[6] La Biblia de Jerusalén.
[7] Catecismo de la Iglesia Católica, par. 2113-114
[8] Ver entrada pulsando El golem: la sobra del creador.
[9] Zizek, Slavoj. Lacrimae rerum. Ensayos sobre cine moderno y ciberespacio. Ed. Debate, pág. 20
[10] Cioran. Emile. Ese maldito yo. Tusquets editores
[11] Haltof, Marek. The cinema of  Krzysztof Kieslowski. Variations on destiny and chance. Wallflower press, citando a Katarzina Jablonska, pág. 120 La traducción es mía.
[12] Ídem anterior, pág. 18
[13] Safranski, Rudiger. Cuanta verdad necesita el hombre? . Ensayo Tusquets Editores, pág. 44 y 45
[14] Ver nota 10
[15] Ver nota 11, pág. 128
[16] Ver nota 3
[17] Ver nota 5. págs. 145 y 146
[18] Ver nota 9, pág. 35 


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SERIE DECÁLOGO (pulsar en título para acceder a la entrada)

Decálogo 1. Yo, el señor, soy tu Dios. Ese frágil absoluto.
Decálogo 2. No tomarás en falso el nombre del señor, tu  Dios. Compasión vs. culpa.
Decálogo 3. Santificarás las fiestas. Resentimiento, envidia y reparación.

sábado, 13 de octubre de 2012

2001: UNA ODISEA EN EL ESPACIO. MI ANÁLISIS Y APROXIMACIONES

2001 constituye una de esas películas que me impactaron profundamente – quizá la que más - desde la primera vez que tuve ocasión de verla. Debía tener doce o trece años cuando en el colegio que estudiaba nos llevaron a la sala de cine con la que contaba la institución, y que como ya habían hecho en otras ocasiones, en una especie de sorpresa inesperada, nos proyectaron una película: se trataba de 2001 odisea en el espacio (1968), del mítico director Stanley Kubrick. Desde sus primeras imágenes hasta su final quedé fascinado. Las imágenes, la música, su extraño argumento, el fascinante ordenador HAL 9000, la extrañeza aun mayor de las imágenes del astronauta David Bowman en su descenso a Júpiter, el misterioso monolito que va apareciendo en distintas fases de la película, el bebé cósmico. Todo en ella me mantuvo sentado en mi butaca completamente absorto y entregado. La volví a ver más tarde, cuando contaba diecisiete o dieciocho años, y experimenté el mismo grado de fascinación y, desde entonces, no se cuantas veces más he reiterado en su contemplación experimentado la misma fascinación que la primera vez

Las distintas aproximaciones de Stanley Kubrick a los diferentes géneros del cine nunca dejan indiferentes, y como no podía ser menos 2001 marcó un serio punto de inflexión en el cine de ciencia ficción, y no sólo técnicamente sino argumentalmente. En ambos el salto fue cuántico. Como la posterior Solaris (1972) de Tarkovsky, ambas son obras que, aun dentro del género de ciencia ficción, se corresponden a lo que podríamos llamar Ciencia Ficción Metafísica. Isaac Asimov, Arthur C. Clarke – en cuyo relato El centinela se basa esta película -, Philip K. Dick, Stanislav Lem, Ray Bradbury, Bryan Aldiss, James G. Ballard o  Ursula K. Le Guin, han practicado este género que con la ciencia ficción de figura exponen un fondo que permite reflexionar sobre profundas cuestiones que abordan al ser humano y a la humanidad. No en vano, por ejemplo, se considera a Stanislaw Lem en Alemania como un filósofo.

Arthur C. Clarke y Stanley Kubrick

Estamos ante una película esencialmente de imágenes y en la que la música juega un factor también decisivo, imágenes y músicas se interrelacionan sugestivas y sugiriendo un fuerte sentimiento de anonadamiento, de ser algo ínfimo ante un infinito que se revela como una presencia majestuosa, misteriosa y fascinante. 2001 es una obra onírica, visual, donde hablan las imágenes y los sonidos, en la que la contraposición entre lo humano y lo trascendente es constante… Creo que los significados de esta obra son, como en los sueños arquetípicos,  el resultado de un encuentro entre lo insondable por grandioso y la pequeña existencia subjetiva del espectador, algo que Kubrick sabia perfectamente y que le llevo a decir: sois libres de especular acerca del significado filosófico y alegórico de 2001. Vayamos pues a ejercer esa libertad.

1. EL AMANECER DEL HOMBRE: Una experiencia numinosa.

Las imágenes de 2001 se suceden en su inicio impactantes, atrapando la conciencia del espectador en el inicio de los tiempos, El amanecer del hombre. Desde el inici, con la imagen de la Tierra ascendiendo sobre la Luna, mientras que el Sol asciende a su vez sobre la Tierra, todos en alineación y la música de Así habló Zarathustra de Richard Strauss que las acompaña, hasta la aparición del monolito entre el grupo de homínidos primitivos, cuyo encuentro es acompañado por la música del Requiem de Gyorgy Ligeti, la imagen y el silencio acompañan a este grupo en sus andaduras cotidianas y su lucha por sobrevivir. En esos inicios es donde recuerdo sentir, como aun siento, un especial sobrecogimiento, un sobrecogimiento que me aclaró Jung en su momento como numinosidad, concepto tomado de Rudolf Otto, quién a través de él trató de dar cuenta del sentimiento del encuentro entre el ser y lo sagrado. El teólogo  protestante alemán acuñó esta palabra que recogía un complejo emocional que caracteriza la experiencia del ser humano en ese encuentro, caracterizado por la percepción simultánea de lo misterioso, lo majestuoso y tremendo y lo fascinante que generan en el ser humano un sentimiento de sobrecogimiento y anonadamiento que Otto llamó sentimiento de creatura:

Que surge al contraste de esta potencia superior como un sentimiento de la propia sumersión, del anonadamiento, del ser en la tierra, ceniza, nada… [1]

La experiencia contemplativa que nos ofrece 2001 en esos primeros veinte minutos de película, entre la dura vida por la sobrevivencia y la aparición repentina del monolito ya nos conmueve y nos recuerda las palabras de Jung:

El mundo en el que nacemos es rudo y cruel y al mismo tiempo de belleza divina. Es cuestión de temperamento creer qué es lo que predomina: el absurdo o el sentido. Si el absurdo predomina se desvanecería en gran medida el sentido de la vida en rápida evolución. Pero tal no es – o me parece ser – el caso. Probablemente, como en todas las cuestiones metafísicas, ambas cosas son ciertas: la vida es sentido y absurdo o tiene sentido y carece de él. Tengo las angustiosa esperanza de que el sentido prevalecerá y ganará la batalla. [2]



- El monolito de 2001: azar, determinismo o finalismo.

El famoso monolito de 2001 sugiere inevitablemente una presencia que implica “inteligencia” y “voluntad” poniendo en juego uno de los aspectos filosóficos que nos acompañan probablemente desde la noche de los tiempos: el conflicto entre el azar, el determinismo y el finalismo. ¿Hoy somos el producto de una conjunción entre el zar y la necesidad, como Jacques Monod introdujo en 1970, o somos el resultado de una determinación implícita en las leyes que regulan el universo (Laplace, Einstein, Edward G. Wilson), o bien no sólo un resultado, sino un resultado que tiene un fin, un sentido como, por ejemplo, han propuesto pensamientos del estilo de Henry Bergson (La evolución creadora, 1907) o Teilhard de Chardin (El fenómeno humano, 1955). La respuesta de Kubrick está en esa apertura a la libertad de interpretación de su película… Quizá todo eso está más allá de la capacidad explicativa del ser humano, y al final todo se queda dentro de la experiencia subjetiva de éste. Si hay una “inteligencia” y una “voluntad” que dirige el Universo, y si ello tiene un sentido o no, esto es un inabarcable para la mente del ser humano como un absoluto demostrable, restringiéndose, en todo caso, a vivencias de carácter subjetivo. 

En la película, el surgimiento de la conciencia  se relaciona estrechamente con el desarrollo de la inteligencia entre los homínidos primitivos con la aparición de las “herramientas”, en este caso en la utilización de un simple hueso como arma. En la transformacion de la cosa en objeto.



La evolución, entendida como evolución de la consciencia, y sobretodo como evolución tecnológica, tiene su imagen, una bellísima imagen en ese hueso-herramienta lanzado al aire por el homínido primitivo que se transforma en una nave espacial. Llega posteriormente otra de las secuencias más bellas del espacio jamás filmadas, en la que una nave y una estación espacial danzan una alrededor de la otra el vals del Danubio azul de Johann Strauss.



Es interesante el planteamiento de Kubrick al presentarnos la evolución tecnológica en contraposición con la presencia del monolito y su relación con lo trascendental.

2. ANOMALÍA MAGNÉTICA DE TYCHO-1: La máscara y la sombra de la evolución tecnológica.

Otra de las características que llaman la atención de la película de Kubrick es el constante juego de polaridades, el juego de opuestos que observamos en ella (una de las características de lo numinoso es lo misterioso como paradójico). En esos primeros veinte minutos del amanecer del hombre, comprobamos la polaridad entre lo biológico como lo instintivo, representado por el grupo de homínidos, y el monolito como manifestación de esa inteligencia trascendente que nos orienta más a la consciencia.

El monolito hallado en la Luna.

El salto que va del hueso-herramienta a la nave espacial se nos presenta como una bella danza de naves con la imagen de la esfera terrestre al lado. Asistimos a una conquista del ser humano, al triunfo del hombre sobre la Naturaleza. James Hollis, analista junguiano del que ya hemos hablado al tratar el tema de la sombra, cita en Tus zonas oscuras. La sombra en el individuo la organización y la sociedad , un lema de su infancia de la multinacional General Motors que decía: “El progreso es nuestra conquista más importante”. Sin embargo, la belleza de estas imágenes, la máscara, contrasta con la imagen fría y distante que se da de los seres humanos en la estación espacial, representada también por la tensión entre rusos y americanos característica de aquellos tiempos de la guerra fría. A través de su ropa se da una sensación de alarmante uniformidad, sí como la propia estación de un blanco aséptico contrasta con unas butacas de diseño moderno y color rojo tan frías como el blanco de la estación. 



No obstante, no es sólo una frialdad “política” o de vestimenta. Es, en este sentido, sorprendente el frio diálogo entre uno de sus protagonistas, el  Dr Heywood Floyd (William Sylvester), y su pequeña hija en la Tierra. La ausencia de papá se soluciona mandándole un regalo. Ni una palabra de ternura, ni una de consuelo... Ausencia total de empatía. Ese intermedio en la estación espacial del Dr. Floyd hacia su posterior destino en la Luna nos recuerda la poesía de T. S. Elliot sobre "los hombres huecos”:

Somos los hombres huecos
Somos los hombres rellenos
Apoyados uno en otro
La mollera llena de paja. ¡Ay!
Nuestras voces resecas, cuando
Susurramos juntos
Son tranquilas y sin significado
Como viento en hierba seca
O patas de rata sobre cristal roto
En la bodega seca de nuestras provisiones. [3]

A su llegada se produce el segundo encuentro con el monolito, ahora enterrado deliberadamente en el interior de la luna desde cuatro millones de años y generando  la señal con la que se abre paso a la segunda parte de la película: La misión a Júpiter.

- Evolución tecnológica... ¿Y evolución ética?


El ordenador HAL 9000

Esa frialdad emocional que emanan los personajes de 2001 recuerda ese frialdad implacable desde la que políticos y hombres sentados desde sus despachos utilizan esa misma tecnología que nos ha mandado a La Luna, o que nos permite vivir conectados a la red, para llevar la destrucción masiva donde "interese" lo consideren necesario sin el mínimo ápice de dudas. Es la misma frialdad implacable que envuelve hoy esa política fría e inhumana con la que "los mercados" hunden miles y millones de vidas humanas en la miseria y la muerte sin importarles lo más mínimo. Hay algo de esencialmente terrorífico en la idea de que hoy, en pleno siglo XXI, muchos dispongamos de Smartphones, de ordenadores portátiles o tablets y que millones de seres humanos sigan muriendo por falta de medicación básica. o de hambre, en este mismo mundo. De que al libre comportamiento pulsional de los mercados inspirados por la perversa filosofía neoliberal, siga esa estela de muerte, injusticia y abuso de poder en tantos y tantos países, afectando a tantas y tantas familias y seres humanos. El trasfondo de 2001 en esa fase deja entrever que a la evolución tecnológica no le ha seguido una consecuente evolución ética. Es fácil comparar nuestro mundo con otras etapas históricas del pasado y destacar que "hemos mejorado" - como algunos pensadores optimistas se empecinan en destacar -. En todo caso hemos mejorado algunos... Para otros, una mayoría, las tinieblas de los abusos de poder de los tiempos pasados continúan implacablemente cayendo sobre ellos. Lo único verdaderamente grave ahora es que la información, el conocimiento, el saber nos debería conferir mayor responsabilidad ética, una consciencia más profundamente ética... La realidad ha sido todo lo contrario. En tiempos de 2001, en 1968, probablemente el asunto de máxima preocupación eran los límites de lo tecnológico, en especial por la tenebrosa amenaza que la vinculaba con la bomba atómica que Kubrick precisamente ya había abordado antes con su magnífica ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (Dr. Strangelove: How I learned to stop worrying and love the bomb, 1964). Probablemente, y si hoy viviera Kubrick, elegiría los mercados financieros como máximo exponente de esta inversión entre la evolución tecnológica (¿acaso no se habla de “ingeniería” financiera?) y la evolución ética. Pero ya sabemos... poder y ética no son buenos hermanos.

3. MISIÓN A JUPITER: HAL 9000 a imagen y semejanza de...

La segunda parte de 2001 nos transporta a “Misión a Júpiter” y nos presenta la nave Discovery rumbo al mayor planeta del sistema solar. Dos astronautas, David Bowman (Keir Dullea) y Frank Pool (Gary Locwood) se hallan, junto al ordenador HAL 9000, al cuidado de la nave rumbo a Júpiter, mientras los tres tripulantes restantes viajan en estado de hibernación. El motivo final de la misión aun no ha sido revelado a ninguno de los tripulantes. Kubrick nos familiariza, en una larga secuencia, con la vida de los dos astronautas y el ordenador HAL en la nave.

La nave Discovery

Sin embargo, el tema de esta segunda parte de la película tiene que ver con “la rebelión de las máquinas”, un tema que probablemente tuvo, como fuente de inspiración, su inicio con esta película: la máquina-ordenador que deviene consciente y decide acabar con los humanos o entrar en rebelión. Destaco entre ellas Blade Runner (Ridley Scott, 1982), Terminator (James Cameron, 1984) y su saga, así como la película Yo robot (I robot, Alex Proyas, 2004), o la más reciente La conspiración del pánico (Eagle Eye, D. J. Caruso, 2008) o la misma saga de Residente Evil y el ordenador la Reina Roja. Entre las menos conocidas, o de menor presupuesto, pero no menos interesantes tenemos Colossus: el proyecto prohibido (Joseph Sargent, 1970) que explota el mismo concepto en el entorno de la guerra fría entre Estados Unidos y la antigua Unión Soviética, o la interesante Almas de metal (Michael Crichton, 1973) con Yul Brinner como un pistolero cibernético fuera de control o El engendro mecánico (Donald Cammell, 1977), y también la canadiense Asesinos cibernéticos (Screammers, Christian Doguy, 1995).


La máquina exterminadora.
Efectivamente, esto es lo que acaba ocurriendo con HAL 9000, quien ante las sospechas de mal funcionamiento que tienen Bowman y Pool acerca de algunas decisiones del ordenador, acaba “decidiendo por sí mismo” el futuro de la expedición al eliminar al astronauta Frank Pool cuando éste se halla fuera de la nave reparando una antena. Ante el aparente accidente, David Bowman sale también de la nave para rescatar a Pool, momento que HAL aprovecha para desconectar los controles de los tres astronautas hibernados, acabando con su vida. Cuando Bowman recupera el cadáver de Pool HAL no le deja volver a entrar en la nave. Bowman debe entonces hacerlo manualmente asumiendo el riesgo de tener que salir sin la escafandra , de protección. Tras lograrlo se dirige inmediatamente a desconectar a HAL quien durante la secuencia hace famosa las frases: Deténgase Dave... Tengo miedo... Tengo miedo Dave... Dave... mi cabeza se va.

- Máquina consciente y pulsión: La máscara y la sombra del progreso.

HAL 9000 parece actuar a imagen y semejanza de sus creadores. Efectivamente, HAL parece su justo espejo. Le caracteriza ese tono neutro – que en inglés está mejor conseguido – que le confiere esa misma frialdad general de los protagonistas humanos del film. Kubrick introduce en  el tema de la máquina que deviene consciente una de las características posteriores que han acompañado el argumento de éste tipo de películas: la implacabilidad de la máquina, y de la que quizá el Terminator sea su imagen más lograda. Algo así como el caracter implacable con el que la misión - sea cual sea ésta - debe ser ejecutada por la máquina, y cuyo objetivo  está por encima de toda consideración. El mensaje que se deriva de esta  visión no deja de ser significativo a nivel psicológico: la máquina consciente, y atención, la máquina sin emociones, es fundamentalmente un ente pulsional. Esa naturaleza implacable que nos hace pensar en el comportamiento pulsional del ser humano como núcleo mismo de su funcionamiento, es un núcleo a menudo inconsciente carente de toda consideración que no sea el objeto mismo de la pulsión.

- El capitalismo como máquina pulsional.

La revolución de las máquinas-ordenadores contra el ser humano quizá no se ha dado... todavía. Veremos que nos depara el futuro de la IA. Pero su equivalente lógico, hoy más que nunca, lo tenemos en el capitalismo salvaje que desde la época de Margaret Thatcher y Ronald Reagan, coincidiendo con la globalización, se ha ido desarrollando de manera implacable y sin pausa. La visión del capital como máquina pulsional ha sido profundamente percibida por el filósofo Slavoj Zizek como lo derivamos de sus palabras siguientes, claramente visionarias ante los sucesos que acontecen en la actualidad:

No pienso que se pueda hacer creer que el capitalismo es la tapadera de una determinada dominación cultural; es decir, que el capitalismo significa realmente el predominio de la cultura europea o americana. No, el capitalismo moderno es verdaderamente multinacional y multicultural, en el sentido de que no tiene una referencia socio-cultural última. El verdadero horror del capitalismo es que literalmente no tiene raíces. Y en este sentido es lo Real; es una máquina simbólica abstracta. [4]

Bajo el rostro humano (como la voz o el simulador emocional de HAL 9000) del terminator se halla la máquina implacable y su objetivo, de la misma manera que bajo el rostro de la libertad y la democracia capitalista se halla el capital implacable y su objetivo: más dinero. Y también la aproximación que ya vimos en la entrada Cuando el destino nos alcance (ver enlace) en la que el filósofo esloveno nos dice:

Lo verdaderamente terrorífico no está en el contenido específico oculto bajo la universalidad del Capital global, sino más bien en que el Capital es una máquina global anónima que sigue ciegamente su curso, sin ningún Agente secreto que la anime. El horror no es el espectro (particular viviente) dentro de la máquina (universal muerto), sino que la misma máquina (universal muerto) está en el corazón de cada espectro (particular viviente). [5]

El filósofo Josep Ramoneda pone el dedo en la llaga cuando dice:

una sociedad en la que la capacidad normativa está en el poder económico, que ha penetrado en el comportamiento humano por la vía del discurso de la eficiencia - la extensión de la cultura del management a la esfera privada - y la publicitación del consumo como modo de estar en el mundo - y que como dice Bernard Stiegler, es una máquina voraz que se nos come la líbido y convierte nuestra economía del deseo en pura pulsión - [6] – la negrita es mía -

4. JÚPITER Y MÁS ALLÁ DEL INFINITO: La vuelta a lo numinoso.


Tras la desconexión del ordenador HAL 9000, salta en un monitor de televisión la comunicación acerca del motivo de la misión de la nave Discovery y su tripulación. Se explica que la señal de radio que se registró en la luna tras el descubrimiento del monolito era una señal que apuntaba hacia Júpiter, y que el objetivo de la misión es investigar lo que ocurre en esa zona. David Bowman sigue entonces en solitario con su misión, no sin antes observar un monolito gigante que orbita alrededor de Júpiter...



Es aquí donde entramos en la parte llamémosle "más extraña" de la película y que más desconcierto genera... La obra de Arthur C. Clarke que inspira la obra de Kubrick es "El centinela", un cuento corto en el que, como en la película, se encuentra una construcción de origen extraterrestre colocada en la Luna... El protagonista y narrador del cuento acaba sospechando su sentido:

Cuando nuestro mundo tenía la mitad de su presente edad, algo procedente de las estrellas pasó a través del Sistema Solar, dejó aquella señal de su paso, y prosiguió su camino. Hasta que la destruimos, aquella máquina seguía cumpliendo la misión de sus constructores; y en cuanto a esa misión, he aquí lo que yo presumo:

dejaron un centinela, uno de los millones que han dispersado por todo el universo, para que vigilen los mundos con promesa de vida. Era un faro que a través de las edades ha venido señalando pacientemente el hecho de que nadie lo había descubierto. Quizá comprenderéis por qué colocada aquella pirámide de cristal sobre la Luna en lugar de sobre la Tierra. A sus constructores no los interesaban las razas que estaban aún luchando por salir del salvajismo. Solamente les interesaría nuestra civilización si demostramos nuestra aptitud para sobrevivir al espacio y escapándonos así de nuestra cuna, la Tierra. [7]

En la obra de Kubrick "el centinela", más que para avisar, parece hecho para atraer, para dirigir al hombre hacia algún lugar. En la adaptación al libro que Arthur C. Clarke hizo de 2001, viene a tratar el monolito como una especie de Puerta de las estrellas... Un tema que también ha recogido una película, basada en la novela de Carl Sagan, como Contact (1997, Robert Zemeckis). ¿Y a dónde lleva esta puerta al astronauta David Bowman? ¿Qué sentido tiene la trayectoria de David Bowmann desde la entrada en la puerta hasta su final en el misterioso bebé cósmico, pasando por la extraña habitación barroca?

- La experiencia numinosa (Rudolf Otto).

La entrada en la puerta se caracteriza por llevar a Bowman a la contemplación de imágenes cósmicas y a la potencia conmovedora que producen estas en el alma humana. La grandiosidad de los cúmulos estelares, de las galaxias, de las nebulosas y las estrellas enanas  blancas, así como de las  supergigantes rojas, de los cometas, pone en contacto a nuestro astronauta con esas características de lo numinoso como son la  majestuosidad y lo fascinante... Es esa misma experiencia que lleva a decir a  la protagonista de Contact, Ellie Arroway (Jodie Foster), al contemplar la belleza de lo que se le da a ver, que debieron llevar a un poeta a este viaje. 



Por un lado la maiestas tremenda, la grandeza tremenda que se contrapone con la nimiedad del ser humano, de la simple creatura (ver nota 1) que le lleva también a experimentar otro sentimiento vinculado a la experiencia de lo majestuoso, la experiencia del estremecimiento:

Estremecerse no es un temor natural, sólito, ordinario, sino ya un primer sobresalto y barrunto de lo misterioso, aun cuando en su forma más tosca de inquietante y siniestro; es una primera valoración, según una categoría que no reside ni se refiera a objetos naturales, y que sólo es posible para aquel en quien se ha despertado una peculiar predisposición de ánimo, distinta de la natural, que al principio se manifiesta en forma brusca y grosera, y sin embargo, ya revela una nueva función o manera especial de sentir y valorar del espíritu humano. [8]



El final de esta trayectoria acaba en una habitación cuyo aspecto nos conecta con otra de las características de lo numinoso: lo misterioso que, a su vez, se caracteriza por tres cualidades esenciales:

… el de simple sorpresa, el de paradoja y el de antinomia […] lo inaprensible e incomprensible; […] aquello que escapa a nuestros conceptos, porque trasciende todas las categorías de nuestro pensamiento. No sólo las rebasa, las hace ineficaces, sino que, en ocasiones parece ponerse en contraposición a ellas y derogarlas y desbaratarlas. Entonces este aspecto del numen, además de incomprensible, se convierte en paradójico. [9]

La blancura brillante de la habitación, su decoración de carácter barroco, la nave en su interior, la estructura simétrica (simetría de los opuestos) de algunos elementos le confieren todos estos aspectos que definíamos acerca de lo misterioso.



Sigue entonces la extraña secuencia en la que Bowman va envejeciendo progresivamente, del Bowman astronauta al Bowman que parece un habitante de la extraña habitación, y de éste al Bowman que parece morir en la cama alargando su mano ante el monolito que se halla frente a él...




y de ahí al bebé cósmico (o el hijo de las estrellas)...



¿Cuál es el sentido de Lo numinoso? Es este un sentimiento por el que se percibe una presencia que está más allá de lo psíquico y lo material en el mundo que nos rodea: es la manifestación de lo sagrado en la tradición occidental, o la manifestación del gran misterio en las tribus norteamericanas, o la manifestación del Tao para los taoistas... Una de las formas de percibir lo innominable y lo inexpresable, esa es la conmoción que la experiencia de lo numinoso causa en la psique humana... una conmoción que generalmente afecta e impacta al ser que la recibe.

- El concepto de self en Jung: lo personal y lo transpersonal.


C. G. Jung con su nieta.
Creo que una buena aproximación de esta última parte de la película nos lo permite la reflexión acerca del concepto del self (sí mismo) junguiano, o si se prefiere del arquetipo del self, puesto que es el único que incluye una dimensión transpersonal. Efectivamente, Jung postuló lo que el llamó naturaleza psicoide del arquetipo, entendiendo por psicoide la naturaleza del arquetipo como algo psíquico y a la vez algo no psíquico:

Las capas más profundas de la psique pierden su singularidad individual a medida que se retiran más y más atrás en la obscuridad. "Más abajo", es decir, a medida que se aproximan a los sistemas funcionales autónomos, se tornan cada vez más colectivas hasta que se universalizan y se extinguen en la materialidad del cuerpo, verbigracia, en sustancias químicas. El carbono del cuerpo es simplemente carbono. Por ende, en el fondo la "psique" es simplemente "mundo". [10]

De textos como este y otros, Jung concluye que en la medida que el yo tiende al self no sólo profundiza en su psique sino que también profundiza en el mundo:

Dado que psique y materia están englobados en un sólo mundo, mantienen entre sí un contacto permanente y, finalmente, se basa en factores trascendentales irrepresentables, existe no sólo la posibilidad, sino cierta probabilidad, de que materia y psique sean dos aspectos diferentes de una misma cosa. [11]

La evolución de David Bowmann desde el joven astronauta al bebe cósmico parecen redundar en esa manifestación de una misma cosa de la que materia y psique son diferentes aspectos, y que psique y mundo se engloban dentro de un mismo campo de energía, en una especie de campo unificado. Quizá por eso siempre se ha visto en Jung a un taoista occidental que comprendió que aquello que llamamos alma es algo que como una corriente esta debajo de toda manifestación ya sea psíquica, ya sea  material.

El gran error que ha cometido nuestra conciencia occidental es atribuir al alma sólo una realidad derivada de causas materiales. Bastante más sabio es el Oriente, que fundamenta la esencia de todas las cosas en el alma. Entre las desconocidas naturalezas del espíritu y la materia se halla la realidad de lo anímico, la realidad psíquica, la única realidad que podemos experimentar directamente. [12]

Y es a la luz de esta percepción desde la que podemos reflexionar sobre la relación de esta tercera parte de la película con el resto.

5.EL MITO DEL SENTIDO EN JUNG.

Hacia el final de su vida escribió Jung:

El mundo en el que nacemos es rudo y cruel y al mismo tiempo de belleza divina. Es cuestión de temperamento creer qué es lo que predomina: el absurdo o el sentido. Si el absurdo predomina se desvanecería en gran medida el sentido de la vida en rápida evolución. Pero tal no es – o me parece ser – el caso. Probablemente, como en todas las cuestiones metafísicas, ambas cosas son ciertas: la vida es sentido y absurdo o tiene sentido y carece de él. Tengo las angustiosa esperanza de que el sentido prevalecerá y ganará la batalla. [13]

Yo soy de los que cree, como Jung, o como una de sus discípulas, Aniela Jaffé, que este tema es un asunto esencialmente subjetivo y que, no obstante, atañe objetivamente a nuestro mundo en general. Dice Aniela Jaffé hablando de Jung:

Para él, el sentido provenía de una larga vida, rica en experiencia y de más de medio siglo de investigación sobre la psiquis humana. Encontró una respuesta que le satisfizo, que coincidía con su conocimiento científico pero que no pretendía ser científica. No existe una respuesta objetivamente válida a la pregunta del sentido; pues, además del pensamiento objetivo, la valoración subjetiva también juega un papel. Cada respuesta constituye un mito que el hombre crea para responder a lo que no tiene respuesta. [14]

Esta es la gran respuesta que se está dirimiendo en la evolución del hombre y de la conciencia: ¿Tiene sentido nuestra existencia? ¿Es nuestro sentido el sentido que pretende darle una sociedad como la actual, entregado a la locura capitalista, convirtiendo el ser humano en simplemente un objeto consumidor o de explotación? ¿Tiene nuestro sentido algo que ver con esa frialdad tecnológica a la que Kubrick hacía referencia alrededor de la actividad pulsional de la máquina, la misma frialdad implacable, la misma ceguera pulsional y carente de toda ética que encontramos hoy en la máquina que constituye el capital y los mercados financieros...? ¿O todo esto va de algo más? ¿Podemos los seres humanos esperar algo más que esa locura narcisista entre la que vivimos? 

La lucha entre el sentido y el absurdo tiene mucho que ver con esto, la lucha entre la pulsión [de muerte] y la consciencia capaz de percibir "el alma del mundo". La lucha entre la ceguera narcisista o la empatía de formar parte de un campo unificado de lo existente. No es de extrañar, y creo que hoy lo subscribiría ampliamente, que Jung deseaba que prevaleciera el sentido al absurdo. Hoy dirimimos esta batalla y la dirimimos jugándonos nuestro sentido, el sentido del ser humano hecho de los múltiples sentidos de cada existencia en su búsqueda. Que el ser humano desaparezca presa de su propia pulsión es algo que posiblemente deje indiferente al Universo... Y, sin embargo, es algo esencial para que el ser humano se pierda en el absurdo narcisista de su propia existencia, o se dote de sentido formando parte de la majestad del Universo y de ese sentido, ese misterio, esa alma, ese Tao que modela la existencia, que se hace oir sutilmente entre lo objetivo y la pura subjetividad cuando se le quiere escuchar humildemente como bien conoce el sabio taoista:

El sabio ve las partes con compasión
porque comprende el todo.
Su práctica constante es la humildad.
No resplandece como una joya
Sino que deja que el Tao le de forma,
Tan fuerte y común como una piedra. [15]

Que el ser humano permanezaca alienado y sin sentido en un mundo absurdo o que el próximo salto de consciencia redefina nuestro lugar en el mundo, el sentido, es una cosa que como bien planteba Jung parece una batalla y que, en palabras de Freud, sería la batalla entre la pulsión de muerte (el absurdo) y la pertenencia al alma del mundo (el sentido). Quizá por eso Jung dice aquello de:  Tengo la angustiosa esperanza de que el sentido prevalecerá y ganará la batalla.

La transformación que sufre David Bowmann probablemente tenga que ver con esta transformación que nos indica Jung, la transformación de quién de repente deja su conciencia parcial, su alma separada del mundo para formar parte del alma del mundo que no es más que la suya propia y que siente profundamente que comparte ese mismo campo de energía... Es entonces cuando, y como decía el filósofo Ludwig Wittgenstein, que el mundo se torna místico, que el mundo muestra el alma porque nosotros también formamos parte de ella. En las páginas finales de su Tractatus Logico-phillosophicus encontramos algunas de sus proposiciones más sugestivas acerca de la vida y el mundo:

No es lo místico cómo sea el mundo, sino que sea el mundo.

La visión del mundo sub specie aeternis es su contemplación como un todo - limitado - Sentir el mundo como un todo limitado es lo místico. [16]

Recordemos que la expresión sub specie aeternis es una manera de pensar y de sentir que utilizó como lema el filósofo Baruch de Spinoza, y que se entiende como una referencia permanente a la dimensión cósmica del espacio y el tiempo que nos rodea, sin perder de vista, por tanto, nuestra pequeñez y futilidad, es decir, algo parecido al sentimiento de creatura de Rudolf Otto.

Ludwig Wittgenstein

De esto cabe deducir también que hay una relación directa entre la perturbación de la contemplación del mundo provocada por los aspectos neuróticos del carácter y el mundo en sí... La intuición profunda de Jung fue que el yo que tiende hacia el self, hacia la totalidad psíquica, se acerca también a poder contemplar el mundo sub specie aeternis (Spinoza) o desde el sentimiento de creatura (Rudolf Otto) y que es entonces cuando nos aproximamos a la manifestación de lo místico, entendiendo que lo místico surge no como "algo más allá del mundo", sino que ya es el mundo en sí cuando los elementos neuróticos del caracter dejan de interferir en su contemplación. Siempre me ha impresionado este modo de ver las cosas por la sencillez (que no simplicidad) y profundidad de su propuesta.

Esta me parece ser la metáfora que, desde mi perspectiva, se revela en la  transformación de Bowman a la que se pretendió dar continuidad con la secuela 2010, excelente película de ciencia ficción en sí misma, sino fuera porque precisamente se trata de la secuela de 2001 con la que, en muchos aspectos, aparece con una absoluta falta de sintonía, tanto en el abordaje de los temas - pretendiendo aclarar las incógnitas - como en la definición de los personajes (el doctor Floyd interpretado pr Roy Scheider nada tiene que ver con el de William Sylvester).




[1] Otto, Rudolf. Lo santo. Lo racional y lo irracional en la idea de Dios. Alianza editorial bolsillo, pág. 31
[2] Jung C.G. Recuerdos, sueños y pensamientos. Editorial Seix Barral. Biblioteca breve, pág. 362
[3] Elliot, T. S. Poesías reunidas 1909-1962. Alianza Tres, 40. Los hombres Huecos. Traducción de José María Valverde.
[4] Zizek, Slavoj. Arriesgar lo imposible. Conversaciones con Glyn Daly. Editorial Trotta, pág. 147
[5] Zizek, Slavoj. En defensa de la intolerencia. Ediciones Sequitur, pág. 59
[6] Ramoneda, Josep. La izquierda necesaria. RBA editores, pág. 34
[7] Clarke, Arthur C. El centinela. Biblioteca El Mundo.
[8] Ver nota 1, pág.26
[9] Ver nota 1, pág. 26
[10] Jaffe, Aniela. El mito del sentido en la obra de C.G. Jung. Editorial Mirarch, pág. 23
[11] Jung, C. G. La dinámica de lo inconsciente, OC 8, parágrafo 418 (Consideraciones teóricas acerca de la esencia de lo psíquico)
[12] Ídem anterior, parágrafo 748 (Realidad y suprarrealidad)
[13] Ver nota 2, pág. 375
[14] Ver nota 9, pág. 11
[15] Versos atribuídos a Lao Tzé.
[16] Wittgenstein, Ludwig. Tractatus Logico-phillosophicus. Editorial Alianza AU 50, pág. 201

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PELÍCULAS DE INTERÉS


2010 Odisea 2 (Peter Hyams, 1984)

Actores: Roy Scheider, John Lithgow, Helen Mirren, Bob Balaban, Keir Dullea.



Una tripulación soviético-estadounidense, con el Doctor Heywood Floyd viaja en la nave espacial soviética Alexei Leonov con el fin de descubrir lo que salió mal en la misión anterior, investigar el monolito que sigue en órbita alrededor del planeta, y averiguar todo lo posible sobre el mal funcionamiento de la computadora HAL 9000 y la posterior desaparición del astronauta David Bowman. Esperan encontrar respuestas a todas estas preguntas en el interior de la Discovery, ahora abandonada en una órbita inestable alrededor de Júpiter.

CONTACT (Robert Zemeckis, 1997)

Actores: Jodie Foster, Matthew McConaughey, James Woods, John Hurt, Tom Skerritt



Ellie Arroway (Jodie Foster), es una científica que trabaja en la búsqueda de señales de inteligencia extraterrestre en el SETI. Es ridiculizada  por el Doctor David Drumlin (Tom Skerritt), su antiguo profesor y el consejero de ciencia de la Presidencia. A pesar de sus probemas recibe una subvención del millonario S.R. Hadden (John Hurt), por lo que SETI puede continuar. Es detectado un mensaje extraterrestre como una secuencia de números primos, proveniente de la estrella Vega. El mensaje es finalmente decodificado y...

PROYECTO BRAINSTORM (Douglas Trumbull, 1983)

Actores: Cristopher Walken, Natalie Wood, Louise Fletcher, Cliff Robertson,

El doctor Brace y la Doctora Reynolds están a punto de culminar un proyecto: una máquina grabadora que, unida a unos sofisticados sensores de ondas cerebrales, puede leer y grabar todas las sensaciones físicas y emocionales del individuo. Y como colofón, quieren conseguir que esa suma de sensaciones, grabadas en una cinta de diez centímetros, pueda ser reexperimentada por otra persona diferente.




 DUNE (David Lynch, 1984)

Actores: Kyle MacLachlan, Francesca Annis, Sting, Sean Young, José Ferrer, Max von Sydow


Por orden imperial la familia Atreides deberá hacerse cargo de la explotación del desértico planeta de Arrakis, conocido también como "Dune", el único planeta donde se encuentra la especia, una potente droga que, además, es necesaria para los vuelos espaciales. Anteriormente el planeta había sido gobernado por los Harkonen, que han ejercido su mandato con puño de hierro, dejando una huella indeleble en la población indígena del planeta.


SOLARIS (Andrej Tarkovsky, 1972)

Actores: Natalya Bondarchuk, Donatas Banionis, Jüri Järvet, Anatoli Solonitsyn, Vladislav Dvorzhetsky, Avigdor Leinov

Pulsar aquí para acceder a la entrada de esta película en el blog.







SOLARIS (Steven Soderbergh, 2002)


Actores: George Clooney, Natascha McElhone, Jeremy Davies, Viola Davis, Ulrich Tukur







VIAJE ALUCINANTE AL FONDO DE LA MENTE (Ken Rusell, 1982)

Actores: William Hurt, Blair Brown, Bob Balaban, Charles Haid