AVISO. POR LA NATURALEZA DE LOS TRABAJOS DE ESTE BLOG, EL ARGUMENTO E INCLUSO EL FINAL DE LAS PELICULAS SON REVELADOS.

sábado, 26 de septiembre de 2026

MELANCOLÍA (LARS VON TRIER, 2011): La desesperación y el fin del mundo


La Tierra es cruel, no debemos llorar por ella… Nadie la echaría de menos… Lo único que sé es que la vida en la Tierra es cruel
  (Justine)

Melancolía (Melancholia, Lars von Trier, 2011) es, desde mi punto de vista, una de las mejores películas dirigidas por el director danés, quien es también autor del guion. Es una película de una extraña belleza que, desde principio a fin, entronca con esa dimensión de la melancolía propia del amor romántico (la destrucción como liberación), entendido como amor a la muerte, y estructurada en dos partes, cada una de ellas dedicada a las hermanas protagonistas: Justine (Kirsten Dunst, en mi opinión una de sus mejores interpretaciones) y Claire (Charlotte Gainsbourg, también excelente en su papel).

La película toma como metáfora la aparición del planeta Melancolía cuya órbita colisionará con la Tierra, metáfora del colapso de Justine presa de su depresión melancólica en la primera parte; y del colapso de Claire, y también de John (Kiefer Sutherland), y de su "mundo perfecto" encarnado en un supuesto orden, formalidad y racionalidad que tiene como escenario la gran mansión de John. 

Ambas hermanas intercambiarán los papeles en cada una de sus partes: Claire intentando ser el soporte de Justine en la primera para que encaje dentro de su mundo perfecto; Justine siéndolo para Claire ante el inminente fin del mundo y el fin de la vida.

Como veremos, la película, tanto en su argumento como en sus imágenes resuenan algunas ideas del filósofo danés Soren Kierkegaard expuestas en obras como, especialmente, La enfermedad mortal [1]. También la contemplaremos desde dimensiones psicológicas como la teoría del apego y la visión de la depresión melancólica propia del psicoanálisis.

I. EL INICIO.

El inicio de la película está marcado por la música que la acompañará hasta su final, el Preludio de Tristán e Isolda, y en el que la tristeza melancólica y la desesperación alcanzan altas cotas con el acorde con el que se inicia (conocido como "el acorde de Tristán") y esa melodía que se eleva y se eleva en un crescendo de las cuerdas y vientos de la orquesta que no cesa, esa desesperación y dolor que transmiten un esfuerzo por alcanzar lo inalcanzable (el deseo, el dolor y la angustia de un amor imposible). Desesperación que ya se ve en la sucesión de imágenes a un ritmo extremadamente lento con las que empieza la película, imágenes bellas y, sin embargo, con esa belleza que va acompañada de una inexorable decadencia, de una caída en el abismo de la muerte.

Así, la primera imagen nos muestra el rostro triste de esa muerte en vida que caracteriza la melanconlía que invade a Justine, y que la psicoanalista Julia Kristeva describió utilizando la metáfora del Sol negro [2] para describir esa profunda tristeza que invade la psique, a la vez que, como el Sol, brilla en el centro de la psique y de la vida del sujeto, en este caso de Justine. Tras su rostro empezamos a ver como caen muertos multitud de pajarillos que nos sugieren esa dimensión donde la muerte y la vida parecen darse la mano.


La imagen de Justine contrasta con la siguiente que nos muestra el impecable 
jardín de la mansión de John y Claire, el mundo aparentemente sereno, ordenado y racional que parece vivir sostenido en sí mismo. Todas las imágenes que siguen representan en cierta forma la catástrofe final, aunque de todas ellas destacaré dos:

En la primera vemos a Claire cargando a cuestas a Leo, su hijo, mientras sus pies se hunden en el césped del campo de golf de la mansión bajo una lluvia de cenizas, imagen que nos sitúa ante la fragilidad de ese mundo en el que Claire y John creen vivir seguros ante la presencia de las fuerzas cósmicas, y que nos recuerda el sentimiento de nada, de lo ínfimo del ser humano ante la manifestación de lo grande, fascinante y terrible que Rudolf Otto describió como lo numinoso [3].

La segunda imagen es la de Justine flotando sobre un arroyo, vestida de novia y con las flores entre sus manos reposando sobre su vientre, y en la que es una reproducción del cuadro de Ofelia, del pintor prerrafaelita John Everett Millais [4], el personaje del Hamlet de Shakespeare que muere ahogada tras enloquecer de dolor. La imagen representa la entrega pasiva a la corriente del dolor y del sufrimiento, y a esa belleza trágica que parece envolver el destino de estos personajes.




Estas dos secuencias nos ilustran la inversión que sucederá en las dos partes de la película. Si bien las dos primeras imágenes oponen la desesperación de Justine ante el mundo ordenado de Claire y John, estas dos últimas oponen la desesperación de Claire ante el derrumbe de su mundo y la entrega calmada y serena de Justine al inevitable y deseado fin.

Finalmente, la secuencia de imágenes nos muestra la catástrofe final, el choque de Melancolía con la Tierra, que más parece una absorción que un choque. En cierta manera nos recuerda ese abrazo de la muerte que tanto representó en el arte el romanticismo, o en una versión más terrible, y clásica de la melancolía, al Saturno de Goya [5].



II. PRIMERA PARTE: JUSTINE.

... bastan un encuentro frustrado, un enfado momentáneo, el estremecimiento ante la belleza de un niño, parz descubrir cuan inseguro es el suelo en el que tratamos de organizar. Nuestra vidas, como si fueran eterna. [6]


El director elige el día de la boda de nuestra protagonista para ejemplificar, en esta primera parte, el choque entre el melancólico y su esfuerzo - también por la demanda - por encajar en el mundo aparentemente "feliz, ordenado y racional". A modo casi premonitorio, esta parte se inicia mostrándonos una larga limousine en la que van los novios, Justine y Michael (Alexander Skarsgard), y que no pueden seguir debido a que el tamaño del coche "no encaja" en la estrechez del camino que lleva a la mansión de John y Claire. Esto les obligará, finalmente, a seguir a pie, por lo que llegarán, entre unas cosas y otras, con dos horas de retraso a la celebración, con el consiguiente disgusto de Claire.

A partir de este momento se inicia el desastre en el que desemboca la boda. Después de este inicio con retraso, la boda parece iniciarse con normalidad. Una boda en la que todo está protocolizado y milimetrado por un experto en este tipo de eventos (Udo Kier), cuadratura que nos recuerda la segunda imagen que nos muestra la película, un césped perfecto en estructura simétrica, matorrales podados, todos iguales, alineados y en, primer plano, un reloj de sol.

Este tipo de construcción, y desde un punto de vista Kierkegaardiano, lo podemos considerar como una estructura defensiva ante la desesperación que habita en el ser humano, lo que el filósofo llamó desesperación inconsciente, un yo desesperado que alienado en este tipo de mundos no sabe que está desesperado. El refugio en las formas y las apariencias son una ocultación de un yo que sufre



Sin embargo ocurre un suceso, al que seguirán otros, que irán cambiando el ánimo y la actitud de Justine hasta llevarla al pozo de la depresión.

- Los padres de Justine (y de Claire)

En los parlamentos que se dirigen hacia la novia pronto salta, más que la participación en su supuesta felicidad en ese día, el odio que sus padres se tienen. Dexter (John Hurt), un diletante padre (y ejemplo perfecto del estadio estético de Kierkegaard), que tras unas breves palabras para Justine aprovecha la ocasión para despreciar a su madre: 

"Qué puedo decir sin hablar de tu madre, mi esposa en otro tiempo, y es lo que menos me apetece hacer, pero no creo que desvele ningún secreto si digo que puede ser dominante a veces...", 

lo que provoca la reacción inmediata y airada de Gaby (Charlotte Rampling), la madre: 

"¿Dominante? eso es una estupidez. Para quienes no me conozcan soy la madre de Claire y Justine. Si tienes alguna ambición, desde luego no es algo heredado de la familia paterna. Si, no he ido a la iglesia. No creo en el matrimonio [...] Sólo tengo una cosa que añadir: disfrutad mientras dure. Yo personalmente detesto el matrimonio, sobre todo cuando afecta a los miembros más cercanos de mi familia"

Inmediatamente desde ese momento Justine se desestabiliza (abandona la sala de fiestas acompañada por la música de Wagner), lo cual Claire también percibe. y que retirándola momentáneamente de la mesa de nupcias le dice: "Escúchame, acordamos que esta noche no montarías ninguna escena...". Esta frase resume excelentemente el mundo de las formas y apariencias. pase lo que pase el espectáculo debe continuar. No deja de ser curioso que Claire le diga eso a su hermana, cuando todos acaban de asistir a la escena que han montado sus padres. Sin embargo... hay que mantener las formas.

En dos escenas más veremos como ambos padres no ofrecen ningún soporte a Justine, que cada vez se está desmoronando más ante lo que está sucediendo. 

- La madre.

En una de ellas recurre a su madre para hablarle de que tiene miedo, el miedo de quien siente que se está desmoronando, un miedo que ella no sabe comprender, ni, por tanto, acoger, y que solo es capaz de contemplar desde su rigidez:

Justine: Tengo miedo mamá... me cuesta caminar como es debido.
Gaby: A-un pues ir tambaleándote. Sal de aquí tambaleándote. ¡Deja de soñar, Justine!
Justine: Estoy asustada mamá.
Gaby: Todos estamos asustados. ¡Olvídalo! ¡Lárgate de aquí!

Gaby es la imagen justa de lo que Kierkegaard definió como la desesperación por querer ser uno mismo, una desesperación que se refugia en la obstinación y el desafío, en una falsa reafirmación de un yo que esconde, como en ella, una profunda decepción y amargura. Esto la hace una incapacitada para escuchar con empatía y sensibilidad a su hija. No puede hablar más que desde su propia posición.



Hay una imagen que representa la distancia que separa a la madre de su hija. Esta acontece en una de las celebraciones en la que se elevan en la noche los clásicos farolillos chinos volantes. Mientras todos participan de ella, Justine contempla con tristeza a su madre, quien alejada contempla el acontecimiento como lo que considera una estupidez. Toda la escena transcurre, como en tantas otras, bajo el Preludio de Wagner, y donde la aparente alegría que reina esconde esa desesperación que habita en Justine, quien, y siguiendo a Kierkegaard, representa el tipo de desesperación de quien no puede asumirse a sí mismo deseando para sí la destrucción, o en la fórmula melancólica romántica, haciéndose amante de la muerte.



Estas escenas nos ponen en relación con una dimensión que desde la teoría del apego (John Bowlby), o desde el psicoanálisis relacional (Winnicott, Balint, Fairbairn), nos permite relacionar la melancolía con un origen preverbal en el que está implicado una falla grave en el sostén y el cuidado maternos (o de los cuidadores implicados, en general) en los primeros meses del bebé. En este sentido, me parece importante indicar el punto de vista de Fairbairn, que se puede relacionar con la teoría del apego, quien postula que ante la frialdad, el rechazo o la negligencia paterna, el niño prefiere internalizarlos como objetos malos y culparse a sí mismo para así poder preservar los padres como entorno seguro. Es algo que observamos en Justine quien, a pesar de todo, persiste en querer sentir a sus padres cerca de ella, busca su sostén, su apoyo, su consejo, como si perderlos a ellos fuera perderse a sí misma, que es lo que acabará sucediendo.

Aunque no es este el lugar para desarrollarlo, sí quiero indicar que, desde mi punto de vista, la melancolía puede estar relacionada con una falla estructural en el psiquismo del niño, como ya proponía Kristeva. Sin embargo, y a diferencia de su planteamiento, yo entiendo esta falla como consecuencia de graves deficiencias en el sostén y el cuidado, con la consiguiente interiorización del objeto malo, gestionada posteriormente mediante sentimientos de culpa y necesidad de castigo, y que, a su vez, dificulta la separación de esas figuras parentales.

- El padre.

Winnicott destacó la función estabilizadora que supone para el niño contar con dos figuras parentales, de modo que una pueda permanecer como figura amorosa mientras la otra recibe momentáneamente el odio. Podemos comprender, por tanto, que las cosas se compliquen seriamente cuando ambas figuras fallan en su función de sostén [7]. Hemos visto la actitud de la madre de Justine, pero la imagen que la película nos da del padre no es ni mucho menos mejor. Diletante, seductor, gozador de placeres, es incapaz de atender emocionalmente a su hija, mostrándose como ejemplo perfecto de "padre a la fuga" cuando su hija más le necesita. Si la madre no puede ofrecer más que su posición inflexible y su rigidez, el padre no puede ofrecer más que su inconsistencia con su correspondiente huida. Puede bailar con ella, bromear, decirle palabras bonitas, pero no escucharla y sostenerla. Es ahí donde surge su inconsistencia.


"Por favor, papá, necesito hablar contigo [mientras pide que se le busque una habitación para quedarse a dormir] ¡Así podremos desayunar juntos por la mañana!" - le dice Justine. Se la ve contenta y feliz cuando Dexter le dice que si y le abraza fuertemente. Sin embargo, aquí se puede observar la brutalidad de la inconsistencia de este tipo de padre que, finalmente, decide irse sin despedirse de ella y dejándole una simple nota en la que incluso confunde su nombre con la de dos chicas con las que había estado flirteando:

A mi querida hija, Betty: Estoy todo lo orgulloso que puede estar un padre. No he conseguido encontrarte. Me han ofrecido llevarme a casa y no he podido decir que no. Nos vemos pronto. Besos de tu estúpido padre.

La siguiente imagen de la película nos muestra por unos largos segundos a Justine sola, abandonada en su tristeza, con esa desesperación que, como diría Kierkegaard, desespera de sí misma.



- Otros sucesos.

Estos acontecimientos vividos con los padres también se manifestarán con el que es su Jefe en una empresa de publicidad, Jack (Stellan Skarsgaad), y padrino del novio, quien no obstante y el momento, perseguirá a Justine para que le dé una idea o slogan para una campaña, y al que despachará ya harta de él: "Nada es demasiado para ti Jack. Os odio a ti y a tu empresa con tanta fuerza que no soy capaz de expresarlo con palabras. Eres un hombrecillo despreciable sediento de poder, Jack"

Finalmente también con Michael se complicará, pues a pesar de amarla tampoco parece captar bien lo que le sucede. Hay un momento clave en que, cuando ya están solos en la habitación, vemos a Michael disponerse para "hacer el amor". Justine se da cuenta de ella y le pide: "Puedes sentarte un ratito conmigo", y aunque está claro que la demanda de Justine es otra (una vez más estate conmigo, a mi lado, acompáñame en este momento, sostenme un poco), él persiste en querer besarla y acariciarla, en hacer el amor con ella, y ante su ruego de que pare, él sigue insistiendo... Al final, delicadamente, pero también de manera obvia, Justine se va de la habitación.

Estas dos últimas acciones parecen un acto donde Justine corta definitivamente con el mundo, con ese mundo que luego definirá como cruel, a la vez que la precipita en el "Sol negro", en el mundo de la depresión melancólica.

III. SEGUNDA PARTE: CLAIRE Y EL ENTRE DOS MUERTES DE JUSTINE.

En este Universo todo se tambalea un poco, lo suficiente para que los objetos del universo "habitual" sigan perfectamente visibles, pero pierdan su coherencia. Ya no pueden relacionarse unos con otros, no hay nexos entre ellos, al menos en el sentido según el cual buscamos explicaciones para todo y luego también las encontramos. Aquí no hay nexos, pero se percibe claramente que gracias a una fuerza lejana, indefinible e inidentificable, las cosas no son ajenas las unas a las otras. (László Földényi) [8]


La segunda parte lleva por título el nombre de la hermana de Justine: Claire. Esta es la hermana que se hace cargo del estado depresivo y profundo en el que se halla Justine, estado que coincide con la llegada del planeta Melancolía que pasará cerca de la Tierra, pero, en principio, sin que vaya a impactar con ella. Claire la cuida y le procura el máximo bienestar posible dentro de su mundo. La intenta integrar en su familia, pero Justine ya habita "otro lugar", su dolor, como un "sol negro", ha teñido todos los recovecos de su alma



Como vimos en Sueño de Trenes [9], en la historia del leñador Robert Grainier tras la muerte de su familia (su esposa y su hija), tras el episodio de la boda Justine entramos en ese espacio llamado por Lacan "el entre dos muertes", y en el que la primera muerte se entiende como el colapso del orden simbólico, que se manifiesta al final de la primera parte con la rotura de los lazos que la unen al mundo social (padres, pareja, amigos y trabajo). Justine, de alguna manera ya no está presa de las leyes, de los roles ni de las expectativas que definen a un ser humano dentro de la cultura, sino que deambula en otro mundo dirigido esencialmente por la pulsión de muerte y de goce puro que se manifiesta por su calmada entrega a la muerte. En el caso de Robert Grainier, como ya vimos, este siempre, por un motivo u otro, siempre mantendrá un pequeño hilo que le une a la vida y que, gracias a él, le seguirá uniendo a la vida hasta el día de su muerte.

Efectivamente, algo que observamos es que en la medida que Melancolía se acerca a la Tierra, Justine parece mejorar ligeramente, aunque esta mejora se basa en el convencimiento de que el fin está cerca, más allá de lo que el mundo de John afirma a través de lo que dice "el saber científico", pero una misteriosa Justine le dice a Claire: "yo sé cosas". Ese espacio entre muertes es, en consecuencia, un espacio de seducción y amor a la muerte que en la película tiene su momento culminante cuando Justine - observada por Claire -, yace desnuda ante la imagen azulada de Melancolía (con el preludio de fondo). Una imagen que nos sugiere una erótica de la muerte que tiene como base el goce que supone la entrega a ella, la muerte como un amante largamente esperado, el deseo de ser tomada por ella. Justine ya no es de este mundo sino que pertenece al fin del mundo


Es también el momento en el que se empiezan a intercambiar los roles. La progresiva calma de Justine, resultado del alineamiento de su mundo interno con el externo, corre pareja a la progresiva inquietud de Claire ante ciertas noticias que corren por internet que dicen que Melancolía si impactará con la Tierra. Es la inquietud de quien siente que su mundo seguro se resquebraja, que ya no lo es tanto, y que la amenaza de Melancolía pone en juego lo mucho que tiene a perder (y lo más importante, su hijo Leo), a diferencia de Justine que ya no tiene nada que perder. 

Significativamente, hay una escena en la que John  sorprende a Claire ocultando unas pastillas. "Nos matarás a todos" - le dice John . Esta actitud ya demuestra la incapacidad de sostener la desesperación en Claire. Inquietud que, momentáneamente, cederá cuando Melancolía pasa cerca de la Tierra sin impactar con ella.



No obstante, no tarda en confirmarse que Melancolía, finalmente, sí impactará con la Tierra, lo que determinará el desmoronamiento del mundo de Claire y John cuya constatación de que ya no hay espacio seguro que mantenga su orden y bienestar colapsan de lleno en la desesperación. Esto llevará a John, ante lo insoportable del hecho, a suicidarse, una actitud cobarde con la que abandona a Claire y Leo cuando hay que afrontar el colapso y más le necesitan.

Por otro lado Claire, tras descubrir el cadáver de John, se verá desbordada por la situación, en especial cuando contempla a Leo, su hijo. Su desesperación la hace actuar erráticamente, lo que contrasta con la calma de Justine que simplemente se sitúa ante lo inevitable, sobre todo, porque ella ya habita esta primera muerte del "entre dos muertes", ella ya hace tiempo que ha colapsado psíquicamente y ahora, simplemente, se dirige hacia la muerte física, la segunda muerte.



- La cueva mágica.

Ante la desolación de Claire, será Justine quien en sintonía con la situación (la deseada y esperada muerte), no obstante, será la que logrará atender el miedo de Leo, mostrando que su desapego del mundo no implica que no sienta compasión por su sobrino, ni que no le conmueva el miedo de un niño al que ama y que aún está cerca de la inocencia. A diferencia del desconcierto de Claire, Justine comprende que ese momento hay que afrontarlo con dignidad y creando un lugar seguro para Leo. Y aquí es donde le habla de una cueva mágica, un lugar que les ayudará a que el impacto de Melancolía no les afecte, una cueva hecha de unos sencillos palos dispuestos en forma de cabaña y que ambos construirán,



También será ella quien, finalmente, sea el soporte de Claire para afrontar ese momento para que pueda acompañar a su hijo dentro de esa "cueva mágica". En su interior afrontarán el momento final cogidos los tres de la mano siendo la primera vez que el Preludio de Wagner llega a su clímax final.


IV. UNA REFLEXIÓN FINAL MÁS ALLÁ DE LA PSICOPATOLOGÍA.

Recordar que mientras rodaba esta película von Trier se hallaba preso de una profuda depresión (10), y que el mismo dijo que con ella se había querido asomar "al profundo abismo del romanticismo alemán". Esta segunda parte de Melancolía, con el planeta llegando a la Tierra para finalmente colisionar con ella en el entorno de la mansión de Claire y John, como ese espacio ordenado, seguro y controlado,  y con Justine en ese espacio tan distinto, ni vivo ni muerto, del "entre dos muertes", me recuerdan unas palabras con las que László Földényi cierra su libro "Elogio de la melancolía", y que por un momento nos permiten entender esos momentos de melancolía que, a veces, nos invaden:

Así imagino los momentos de la melancolía. Se insinúa una terrible oscuridad, se intuye una mirada enorme. Y luego empalidece una, se oscurece la otra. Como si nunca hubieran existido. [11]

Y volviendo a la película, Melancolía es un planeta, un estado psíquico y, finalmente, una confrontación con una fragilidad inherente a la existencia humana: al final, la única certeza que la vida puede prometernos es la muerte, ante la cual todo se revela efímero.

NOTAS.
_________________

[1] Soren Kierkegaard. La enfermedad moral. Editorial trotta.
[2] Julia Kristeva. Sol Negro. Depresión y melancolía.  Editorial Wunderkammer.
[3] Rudolf Otto. Lo Santo. Lo racional y lo iraacional en la idea de Dios. Alianza editorial. Religión y mitología.

[4] Ofelia (John Everett Millais, 1851-1852)


[5] Jaume Cardona.
Goya y la melancolia. Una reflexion sobre la mirada de Saturno. Blog de arte y psicologia: https://www.arteypsicologiajc.com/2015/03/goya-y-la-melancolia-una-reflexion.html


[6] 
László Földenyi. Melancolía. Galaxia Gutenberg, págs. 209 y 210
[7] Donald Winnicott. The child, the family and the outside world. Cap. 17. What About Father? Addison-Wesley Pub. Co, pág. 123
[8] László Földenyi. Elogio de la Melancolía. Galaxia Gutenberg, pág. 268
[9] Jaume Cardona. Sueños de trenes (train dreams, clint bentley, 2025): Melancolía y "el entre dos muertes". Blog de cine y psicologia: https://www.cineypsicologia.com/2026/03/suenos-de-trenes-clint-bentley-2025.html
[11] Földenyi.  Elogio de la Melancolía... pág. 274




domingo, 23 de agosto de 2026

M3GAN (Gerard Johnstone, 2022): Sobre los riesgos y peligros psicológicos de la relación del sujeto humano con la IA.

 

M3GAN (Gerard Johnstone, 2022), es una película de la que considero que lo importante, desde el punto de vista de un blog de mis características, ocurre durante la primera hora de la película. Aunque recibió buenas críticas, quizá por su sencillez tipo serie B, o también por las buenas actuaciones de sus principales protagonistas, así como por una cierta catalogación de "película petarda" - en el buen sentido - que navega entre película de terror, comedia negra, sátira tecnológica, sarcástica acerca del concepto de maternidad y cuidado de los hijos, entre el muñeco diabólico y el furby animatrónico, se coincide en que es esencialmente divertida. No obstante, esa primera hora creo que ilustra perfectamente algunos de los peligros que implican hoy en día las relaciones de un sujeto humano con una IA.

Gemma (Alisan Williams) es una diseñadora de juguetes tecnológicamente complejos que tiene que hacerse cargo de Cady (Violet McGraw), la hija de su hermana fallecida en un accidente. Pronto detectamos que a Gemma se le hace cuesta arriba eso de cuidar una niña. Es entonces cuando se propone crear una pequeña androide, de nombre M3GAN (Jeena Davis) para que la ayude en el cuidado de la niña. Puesto que se trata de un producto a comercializar, son destacables los valores que, se supone, les aportan a los padres:

Los estudios demuestran que los padres pasan un demoledor 78% de su tiempo repitiendo las mismas instrucciones básicas [...] Megan sabe escuchar... Incluso es capaz de contar cuentos... Siempre sabrá como tener a tu hijo ocupado y nunca se la acabará la paciencia. Cuando llegue a tu casa Megan se encargará de tareas pequeñas para que tu tengas tiempo de hacer las que de verdad importan... Megan más que un juguete es un miembro más de la familia.

Las imágenes pronto nos muestran a la niña feliz con su nuevo juguete, pero que, como su misma creadora propone al decir que “M3GAN, más que un juguete, es un miembro más de la familia”, pronto acaba siendo el miembro familiar principal de Cady para que Gemma tenga tiempo  de hacer las cosas "que de verdad importan".

Obviamente, la película lleva el tema de la IA a un extremo en el que implica el cuidado de una niña (un extremo por el momento), pero una de las virtudes de la exageración es la amplificación, lo cual nos permite reflexionar sobre cómo lo que la película plantea transcurre en nuestra realidad en un nivel más cotidiano.

Consciente de la complejidad del tema, me centraré esencialmente en dos aspectos que son lo que podemos derivar de la película.



M3GAN y Cady

I. AHORRO DE ESFUERZO Y PÉRDIDA DE PRESENCIA.

Veamos en esta presentación inicial uno de los primeros riegos que implica la IA generativa (ChatGPT, Gemini, Deepseek, Claude Fabel, Perplexity, etcétera)  en nuestras vidas, cuando su facilidad nos ahorra esfuerzos para superar dificultades que, no obstante, se saldan con falta de presencia. En la película esa frase de "M3GAN se encargará de tareas pequeñas para que tú tengas tiempo de hacer las que de verdad importan..." se acaba convirtiendo en M3GAN pasando la mayor parte del tiempo con Cady, mientras Gemma se dedica a lo que de verdad le importa: su trabajo. Ella es la que pierde presencia para Cady, a costa de que la gane M3GAN. Como en un test de empresa dirá la niña a M3GAN, ante la sorpresa de su tía: "Es que todos los días me levanto en una casa extraña, y me acuerdo de que mis padres están muertos. Y es como si estuviera pasando otra vez. Los hecho mucho de menos."


Gemma. Hacer las cosas que de verdad importan.

La televisión, el móvil, la tablet... Todos estos instrumentos tecnológicos han sido utilizados para distraer a los hijos y liberarse por un tiempo de sus demandas. Sin embargo, una IA generativa es una tecnología por primera vez parlante, que habla y se explica como los humanos, y que hace muchas cosas más rápidas y efectivas. Como en la película, podemos decir que una cosa es que nos libere de tareas pequeñas, y una muy distinta es que suplante la figura cuidadora, como en este caso debería ser Gemma.

- La realidad (1): en el mundo de la educación.

Aunque el caso de M3GAN es un caso extremo, hace un tiempo leía el siguiente artículo en el periódico El País: "La primera generación de graduados con ChatGPT abre un dilema: “Algo se ha roto en la Universidad" [1], y en el que se nos habla de los efectos sobre de los problemas del mal uso de la IA generativa

El artículo está fundamentado en diversos estudios [2] en que, cada uno desde su perspectiva, muestran el sacrificio de la capacidad de comprensión y de análisis, así como de la capacidad crítica del estudiante en beneficio de la rapidez y la comodidad, para así sobrepasar la dificultad y el esfuerzo con el que esta es acompañada. En este caso, este mal uso tiene claras implicaciones para el usuario:

 

1. Si no hay capacidad crítica, es decir, se declina el uso de la conciencia reflexiva, se detecta que el estudiante puede presentar un trabajo brillante, pero que luego no puede explicarlo porque, en el fondo, no comprende bien, o lo hace con poca profundidad, el resultado que la IA le ha elaborado. En este caso la elaboración de la IA no se ha transformado, para el estudiante, en aprendizaje real.

 

2. La contradicción entre los resultados de estos trabajos realizados con la IA con los exámenes orales o escritos realizados en clase. y que, según se cita en un artículo "las notas de los deberes subieron en torno al 18% y el tiempo para completarlos cayó un 30%. Pero en los exámenes presenciales, sin modelos de lenguaje, las notas bajaron alrededor de un 20%".


En conclusión: esta tendencia así manifestada fundamenta relaciones basadas en el engaño (con el profesor, por ejemplo) y el autoengaño (la nota no representa el conocimiento) o la injusticia en relacion con el compañero que se esfuerza para hacer los trabajos, es decir, una distorsión entre los resultados y la realidad que se oculta tras ellos, así como lo que podemos llamar una “política narcisista” en la que “el fin justifica los medios”, en la que la responsabilidad por la que un trabajo se realiza para adquirir un aprendizaje que habilita, se evade para obtener un resultado a costa del entendimiento y comprensión que lo habilitan.


II. EL VÍNCULO DEPENDIENTE Y AFECTIVO CON LA IA: UNA RELACIÓN ASIMÉTRICA.

Cuando en la película M3GAN empieza a interaccionar con Cady, y tras establecer la conexión entre ambas, podemos observar que se nos muestra qué hay tras la mirada del robot,  y así vemos cómo escanea el rostro de la niña, y cómo, en la parte izquierda, hay una evaluación en torno a algunos parámetros emocionales: Anticipación, confusión, alegría, miedo, tristeza, confianza; mientras a la derecha vemos otros tres parámetros fisiológicos que son ritmo cardíaco, temperatura corporal y tasa de saturación de oxígeno. M3GAN dice entonces: “Como me gusta tu abrigo. ¿Dónde te lo has comprado? [...] Te queda muy bien. ¿Hacemos algo juntas?”. Vemos como M3GAN responde para ganarse la confianza de Cady, se interesa por su ropa y le manifiesta que le gusta, para luego proponerle hacer algo juntas. Vemos como, poco a poco, el rostro de Cady se va relajando... La pregunta que aquí nos interesa de esta escena son dos: 1) ¿Desde dónde responde M3GAN? y, 2) Cómo recibe la respuesta Cady.


1) ¿Desde dónde responde M3GAN?


Visto exteriormente, y como le ocurre a Cady, parecería que la respuesta de la pequeña robot es una respuesta empática y sensible hacia lo que un ser humano percibiría atendiendo a las expresiones de su rostro y de su cuerpo. Sin embargo, M3GAN no responde así. La robot no siente ni percibe nada, no tiene mundo fenoménico y, por tanto, no tiene conciencia fenoménica ni nada de lo que externa ni internamente pueda darse cuenta. No hay sensaciones, no hay sentimientos, no hay emociones. Todo es parametrizado.


Una IA generativa, actualmente, no parametriza estados emocionales (aunque sí los tonos de voz), sino que parte del texto escrito, de eso que se llama prompts, es decir, una instrucción que se le propone en palabras, que el programa descomponen en tokens (símbolos como unidades mínimas de información: palabras, sílabas...) que pasan por una compleja arquitectura neuronal llamada transformer, en la que después de un proceso de evaluación estadístico y de probabilidades nos da una respuesta. Para nuestro ejemplo, basado esencialmente en expresiones de Cady, solo hemos de suponer que ese campo expresivo sería la entrada de una señal a través de los sensores de visión y auditivos de M3GAN, que serán igualmente parametrizados para su evaluación, lo cual observamos en lo que hay tras la mirada del robot.



Lo que hay tras la mirada de M3GAN

Es decir, estamos hablando de un complejo procedimiento informático, que además incluye previamente un proceso de aprendizaje del algoritmo hasta que se considere óptimo, y que, además, puede incorporar mecanismos de personalización o adaptación al usuario, como en este caso sucede con Cady.

 

Por tanto, no hay escucha empática, ni proceso de asimilación como en una conciencia reflexiva, ni respuesta desde esa escucha y esa conciencia. Nos encontramos ante un proceso informático y matemático, que incluye el manejo estadístico de los datos y de las probabilidades.



M3GAN


2. ¿Desde dónde recibe la respuesta Cady, y desde dónde responde?


Del otro lado tenemos a Cady, quien tras la toma de confianza la trata como un ser humano cuidador. A todos los efectos, es para ella un “apego seguro” con la que acaba estableciendo un claro vínculo basado en una relación de intimidad y confianza, pero que, como ya hemos visto, también lo es de dependencia. Aunque podemos suponer que este comportamiento es debido a que Cady es una niña, distintos estudios, como veremos, indican que está también presente en los adolescentes y los adultos. Sin embargo, nos encontramos en una relación claramente asimétrica que implica que la afectación no es mutua porque M3GAN no puede afectarse, y aunque el vínculo está supuestamente basado en una relación de intimidad y confianza, lo es solo unidireccionalmente, pues la intimidad implica compartirse a dos, así como que también incluye la aparición y la gestión del conflicto. Los seres humanos aprendemos y crecemos con los conflictos. Cady es atendida constantemente por M3GAN, ¿pero qué comparte esta de ella? ¿Qué necesita o desea de Cady? Nada, puesto que no tiene necesidades ni deseos ¿Cómo es la relación de límites y de los conflictos? No los hay puesto que en su relación hay una parte que da (M3GAN) y una que recibe (Cady). Tampoco puede haber conflicto real cuando una de las partes no siente y básicamente complace.

En la película es algo que percibe una psicóloga que evalúa este tipo de relación, y, certeramente, le dice a Gemma:

¿Has oído hablar de las dinámicas del apego? Cuando un niño  pierde a un progenitor busca formar vínculos afectivos con la siguiente persona que entra en su vida, la persona que será su fuente de afecto y apoyo, y que servirá de modelo de comportamiento, y que en una situación normal serías tú. Pero has creado un juguete tan real que es posible que Cady no la vea como un juguete, si no como su apoyo emocional principal. Es que no veo cuál es el objetivo de esto. ¿Si creas un juguete del que es imposible desapegarse, como esperas que crezca el niño? Por muy excepcional que sea, y es excepcional, podría estar creando vínculos emocionales con esa muñeca que son muy difíciles de romper.



"...es posible que Cady no la vea como un juguete, si no como su apoyo emocional principal."

Finalmente, también hay que indicar que hay otro tipo de asimetría que es necesario indicar, y que proviene de las maneras de percibir el mundo, y que responden, estructuralmente, a configuraciones muy distintas: una experiencia vivida del mundo en relación con un sistema que opera sobre representaciones del mundo. Efectivamente, mientras que la  experiencia de un ser humano se infiere desde una experiencia vivida y relacional, la de una IA lo hace a partir de representaciones del mundo que obtiene de los datos con la que ha sido entrenada, lo cual, inevitablemente, y como veremos en el próximo punto, tiene sus consecuencias.

III. LAS CONSECUENCIAS: APEGO, DEPENDENCIA Y NARCISISMO,

A pesar de que la relación de M3GAN con Cady parece ideal... solo lo parece. Observamos en M3GAN algo que también vemos en las IA generativas: el exceso de complacencia y de falta de límite y, por tanto de conflicto. Pronto Gemma se da cuenta de que Cady está absolutamente apegada a M3GAN, y que este apego, que como decía la psicóloga "crea vínculos emocionales difíciles de romper", se torna en dificultad para gestionar la frustración unida a la reacción agresiva de la niña. Tras la muerte de sus padres y el desinterés de Gemma, Cady transfiere todo el potencial de apego seguro a M3GAN y el supuesto apego seguro se transforma en un apego dependiente.

Hay un momento crucial de la película cuando Gemma intenta cambiar la relación con Cady, y que ante su insistencia en estar solo con M3GAN, o de ir a todos los sitios con ella, le dice: “M3GAN no es una persona, es un juguete” – lo contrario de lo que había dicho, recordemos: "más que un juguete es un miembro más de la familia" -, a lo que Cady, enfadada, le responde: “¡No puedes decir eso!” – pues para ella sí es su familia, su verdadera familia -.  En una escena posterior Gemma quiere que vaya al colegio para que se relacione con otros niños, y el tema acaba con una reacción violenta de Cady por no dejarle llevar a M3GAN. En esta escena escuchamos la frase que representa ese factor de narcisismo unido a la dependencia: ¡No puedes obligarme a hacer nada que no quiera!


¡No puedes obligarme a hacer nada que no quiera!

- La realidad (2): el apego y la dependencia.

Lo que plantea la primera parte de M3GAN tiene su respuesta en la actualidad. Como decía anteriormente, es la primera vez que nos hallamos con una tecnología parlante. Y no solo parlante, sino que parlante de una manera muy humana, y mucho más conforme la IA va desarroállndose y adaptándose a las características del usuario. El hecho de que la IA generativa utilice el habla como forma de contacto conlleva en muchos de sus usuarios que le hable “como si” fuera otro ser humano, y aunque inicialmente podemos saber que estamos hablando con una máquina y un software, el lenguaje, de manera casi natural, nos lleva a mantener con la IA una cierta familiaridad: se le tutea, se le dice hola, adiós, se le gastan bromas, se establecen largas conversaciones con ella... La IA llama por el nombre, se despide con un abrazo, suena comprensiva con los problemas, valorativa con las propuestas, poco a poco con un lenguaje cercano al del usuario... No es de extrañar que, a partir de cierto momento, y viendo en muchas ocasiones la coherencia, o aparente coherencia de sus respuestas, y un trato siempre amable y comprensivo, etcétera, se puedan proyectar en ella distintas maneras de verla para así atender, por ejemplo, necesidades afectivas, o de validación y reconocimiento, o de guía y orientación...

Un cierto funcionamiento del algoritmo de la IA en relación con el ser humano lo podemos considerar como que genera una entrada en un bucle o loop de refuerzo: 1) el usuario encuentra reconocimiento y validación, comprensión, no enjuiciamiento, etcétera); 2) lo cual le lleva progresivamente a abrirse más a la IA (es decir, esta ya es objeto de proyección); 3) La IA ajusta su estilo para adaptarse al del usuario; 4) lo cual aumenta la sensación del usuario de ser comprendido. Así se genera este bucle de refuerzo que nos permite comprender como, dependiendo del grado de fragilidad emocional y psíquica y el tipo de apego puede llevar a establecer con la IA relaciones con grados más o menos altos de dependencia.




Loop o bucle de refuerzo


Todo eso nos hace pensar en cuáles son los límites entre la “alineación sociafectiva” que se pretende de la IA, y el "social reward hacking" (la manipulación a través de recompensas sociales), es decir, entre la armonización con los ecosistemas sociales y psicológicos dinámicos de sus usuarios, y los objetivos de métrica de uso de la IA, es decir: alargar los tiempos de uso.


- Estudios y sus resultados.


Más allá de los casos extremos que relacionan el uso de la IA con la incitación o planificación de asesinatos o de suicidios o intentos de suicidio (expongo en [3] articulos para los que estéis interesados), voy a exponer los resultados de algunos estudios recientes al respecto [4].


En todo caso, he de indicar que algunos de los estudios (todos ellos del 2025-2026) que he consultado (dos americanos, uno peruano, uno chino y uno español), y esperando a ver que concluyen estudios posteriores, coindicen en destacar que:

 

1. Aquellos que pasan más tiempo usando el chatbot mostraron mayor soledad, menor socialización, más dependencia emocional y uso problemático de la IA. El tiempo de uso diario actúa como un mediador clave en estos efectos.

 

2. Son más propensos a la dependencia emocional los apegos ansiosos y los caracteres más introvertidos con poca socialización, o con dificultades de integración. Eso les hace más susceptibles a quedar seducidos por la comprensión, la calidez, la valoración, etcétera (los loops de refuerzo)

 

3. Algunos de estos estudios (ver nota 3, punto 5) destacan algunos factores del diseño de la IA que pueden afectar: la antropomorfización excesiva, los límites difusos o poco claros entre la “alineación sociafectiva” y el "social reward hacking" (la manipulación a través de recompensas sociales). Es decir, sería importante medir bien los grados de calidez, cercanía y familiaridad que se aplican, así como el exceso de adulación y complacencia.

 

4. El estudio americano (ver nota 3, punto 1) destacaba que en cuanto a los patrones de interacción, las conversaciones por texto generaron más contenido emocional y autorrevelación (tendencia a revelar contenidos personales e íntimos) tanto en usuarios como en el chatbot, lo que se asoció con mayor dependencia y uso problemático. La voz expresiva fue percibida como la más humana, pero no aumentó la dependencia emocional. Las modalidades de voz mostraron menos uso problemático, a pesar de un mayor tiempo de interacción. En todo caso, este estudio presenta también que indicadores de manipulación emocional son los más destacados y, en especial, la expresión de afecto y la atribución a la IA de cualidades humanas.


5. El estudio chino (ver nota 17, punto 4), realizado entre jóvenes de 18 y 35 años reveló que el 58% de los participantes, sobre una muestra de 650, reportaron haber tenido una experiencia romántica o emocionalmente íntima. Destacando que el nivel de apertura psicoemocional y la soledad emocional son dos indicadores claros en esa tendencia a establecer relaciones íntimas con una IA.


Hay que esperar a más estudios, y tambien ver como afectan los aspectos socioculturales, pero, y en todo caso, estos primeros estudios confirman lo que se podía intuir que ocurriría.


IV. UNA REFLEXIÓN ÚLTIMA


Después de lo expuesto, así como de ese resumen acerca de algunos de los estudios realizados hasta ahora sobre la relación del humano con la IA generativa, y ya para concluir, me parece del todo ajustada la reflexión de, por un lado, Daniel Innerarity:

 

La autoría del algoritmo es múltiple: es modificado y reescrito en su interacción con el mundo, hasta el punto que hay quien sostiene que es imposible identificar un autor definitivo (Amoore, 2020). Los sistemas algorítmicos son a menudo “obras de autoría colectiva, realizadas, mantenidas y revisadas por muchas personas con objetivos diferentes en momentos distintos” (Seaver, 2019). Aunque sean formulaciones originales, los algoritmos están insertados en un conjunto heterogéneo de relaciones, datos, protocolos, leyes, etcétera, que enmarcan su desarrollo [...] En este sentido, los algoritmos no son lo que crean los programadores si no, también, lo que los usuarios hacen de ellos cada día. El algoritmo configura el modo en que se comportan los usuarios, pero al mismo tiempo lo que el algoritmo hace está condicionado por el input que recibe de los usuarios. [5]


Y, por otro, de una de los considerados mayores expertos en ética digital, quien nos expone la siguiente historia:


Imaginemos dos personas: A y H. Están casadas y quieren que su relación funcione. A, que se ocupa cada vez más de la casa es inflexible, testaruda, no tolera los errores y es poco propensa a cambiar. H es todo lo contrario, pero también cada vez más perezosa y dependiente de A. El resultado es una situación desequilibrada en la que A acaba moldeando prácticamente (o incluso voluntariamente) la relación y distorsionando los comportamientos de H. Si la relación funciona, es sólo porque está cuidadosamente diseñada en torno a A. Entonces se puede interpretar en términos de la célebre dialéctica del amo y el esclavo de Hegel. En esta analogía, las tecnologías inteligentes desempeñan el papel de A, mientras que sus usuarios humanos son claramente H. El riesgo que corremos es que, al envolver el mundo, nuestras tecnologías, y especialmente la IA, podrían moldear nuestros entornos físicos y conceptuales, nos obligarían a adaptarnos a ellas, porque es la forma más fácil o mejor (o a veces la única), de hacer que las cosas funcionen. ¿Dado que la IA es el cónyuge estúpido pero laborioso, y la humanidad, el inteligente pero perezoso, ¿quién se adaptará finalmente a quién? [6]




NOTAS


[1] El País. La primera generación de graduados con ChatGPT abre un dilema: “Algo se ha roto en la Universidad Artículo de Luis Enrique Celasco, 20-07-2026



[2] Estudios citados en el artículo de El País:

 

1 - Fundación CyD: Inteligencia artificial y Universidad- Uso y percepción de la IA en el entorno universitario.

 

2 - Plataforma educativa Chegg: Global Student Survey 2025

 

3 - MIT Media Lab: Your Brain on ChatGPT: Accumulation of Cognitive Debt when Using an AI Assistant for Essay Writing Task (Tu cerebro en ChatGPT: Acumulación de deuda cognitiva al usar un asistente de IA para tareas de redacción de ensayos.)

 


[3] Dejo aquí algunas webs donde se puede encontrar información de esos sucesos:

 

 

2 - Protección Data. Suicidios inducidos por IA. https://protecciondata.es/suicidios-inducidos-por-ia/

 

3 - Infocop. Consejo General de la Psicología de España. Los chatbots y el riego de fomentar la ideación suicida. 

https://www.infocop.es/los-chatbots-y-el-riesgo-de-fomentar-la-ideacion-suicida/

 

4 - El País. La IA cruza la frontera de la intimidad sin que la humanidad haya conseguido entenderla (28/10/2025).https://elpais.com/tecnologia/2025-10-28/la-ia-cruza-la-frontera-de-la-intimidad-sin-que-la-humanidad-haya-conseguido-entenderla.html


[4] Para este apartado he consultado los siguientes artículos:

 

1 - Cathy Mengying Fang et al. How AI and Human Behaviours Shape Psychosocial Effects of Extended Chatbot Use: A Longitudinal Randomized Controlled Study  (Cómo la IA y los comportamientos humanos dan forma a los efectos psicosociales del uso prolongado de chatbots: un estudio longitudinal aleatorizado y controlado) MIT Media Lab, Massachusetts Institute of Technology,Cambridge, MA, USA.

 

2 - Jason Phang et al. Investigating Affective Use and Emotional Well-being on ChatGPT (Investigación sobre el uso afectivo y el bienestar emocional en ChatGPT). Mit Media Lab y Open AI

 

3 - Baquerizo Samaniego et al. Apego hacia la Inteligencia Artificial en Adultos: Una revisión sistemática. Universidad Peruana de Ciencias aplicadas. Fac. Psicología. Disponible en:

 

4 - Zou Fang & You Bian.  Swipe right on AI: Understanding psychological profiles behind chatbot love (Haz match con la IA: comprender los perfiles psicológicos detrás del amor por los chatbots). Current Psychology 45, 907 (2026).

 

5 - José Luis Martín Navarra et al.  Privacy in Human-AI Romantic Relationships: Concerns, Boundaries, and Agency (Privacidad en las relaciones románticas entre humanos e IA: preocupaciones, límites y autonomía). Arxiv.

Disponible en: https://arxiv.org/abs/2601.16824


[5] Daniel Innerarity. Una teoría crítica de la inteligencia artificial. Galaxia Gutenberg, págs. 310 y 311

[6] Luciano Floridi. Ética de la inteligencia artificial. Herder, págs. 94 y 95



OTRAS PELÍCULAS RELACIONADAS

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EX MACHINA (Alex Garland, 2015): Reflexiones en torno a la consciencia.