1. Si no hay capacidad crítica, es decir, se declina el uso de la conciencia reflexiva, se detecta que el estudiante puede presentar un trabajo brillante, pero que luego no puede explicarlo porque, en el fondo, no comprende bien, o lo hace con poca profundidad, el resultado que la IA le ha elaborado. En este caso la elaboración de la IA no se ha transformado, para el estudiante, en aprendizaje real.
2. La contradicción entre los resultados de estos trabajos realizados con la IA con los exámenes orales o escritos realizados en clase. y que, según se cita en un artículo "
Cuando en la película M3GAN empieza a interaccionar con Cady, y tras establecer la conexión entre ambas, podemos observar que se nos muestra qué hay tras la mirada del robot, y así vemos cómo escanea el rostro de la niña, y cómo, en la parte izquierda, hay una evaluación en torno a algunos parámetros emocionales: Anticipación, confusión, alegría, miedo, tristeza, confianza; mientras a la derecha vemos otros tres parámetros fisiológicos que son ritmo cardíaco, temperatura corporal y tasa de saturación de oxígeno. M3GAN dice entonces: “Como me gusta tu abrigo. ¿Dónde te lo has comprado? [...] Te queda muy bien. ¿Hacemos algo juntas?”. Vemos como M3GAN responde para ganarse la confianza de Cady, se interesa por su ropa y le manifiesta que le gusta, para luego proponerle hacer algo juntas. Vemos como, poco a poco, el rostro de Cady se va relajando... La pregunta que aquí nos interesa de esta escena son dos: 1) ¿Desde dónde responde M3GAN? y, 2) Cómo recibe la respuesta Cady.
1) ¿Desde dónde responde M3GAN?
Visto exteriormente, y como le ocurre a Cady, parecería que la respuesta de la pequeña robot es una respuesta empática y sensible hacia lo que un ser humano percibiría atendiendo a las expresiones de su rostro y de su cuerpo. Sin embargo, M3GAN no responde así. La robot no siente ni percibe nada, no tiene mundo fenoménico y, por tanto, no tiene conciencia fenoménica ni nada de lo que externa ni internamente pueda darse cuenta. No hay sensaciones, no hay sentimientos, no hay emociones. Todo es parametrizado.
Una IA generativa, actualmente, no parametriza estados emocionales (aunque sí los tonos de voz), sino que parte del texto escrito, de eso que se llama prompts, es decir, una instrucción que se le propone en palabras, que el programa descomponen en tokens (símbolos como unidades mínimas de información: palabras, sílabas...) que pasan por una compleja arquitectura neuronal llamada transformer, en la que después de un proceso de evaluación estadístico y de probabilidades nos da una respuesta. Para nuestro ejemplo, basado esencialmente en expresiones de Cady, solo hemos de suponer que ese campo expresivo sería la entrada de una señal a través de los sensores de visión y auditivos de M3GAN, que serán igualmente parametrizados para su evaluación, lo cual observamos en lo que hay tras la mirada del robot.
Es decir, estamos hablando de un complejo procedimiento informático, que además incluye previamente un proceso de aprendizaje del algoritmo hasta que se considere óptimo, y que, además, puede incorporar mecanismos de personalización o adaptación al usuario, como en este caso sucede con Cady.
Por tanto, no hay escucha empática, ni proceso de asimilación como en una conciencia reflexiva, ni respuesta desde esa escucha y esa conciencia. Nos encontramos ante un proceso informático y matemático, que incluye el manejo estadístico de los datos y de las probabilidades.
2. ¿Desde dónde recibe la respuesta Cady, y desde dónde responde?
¿Has oído hablar de las dinámicas del apego? Cuando un niño pierde a un progenitor busca formar vínculos afectivos con la siguiente persona que entra en su vida, la persona que será su fuente de afecto y apoyo, y que servirá de modelo de comportamiento, y que en una situación normal serías tú. Pero has creado un juguete tan real que es posible que Cady no la vea como un juguete, si no como su apoyo emocional principal. Es que no veo cuál es el objetivo de esto. ¿Si creas un juguete del que es imposible desapegarse, como esperas que crezca el niño? Por muy excepcional que sea, y es excepcional, podría estar creando vínculos emocionales con esa muñeca que son muy difíciles de romper.
Todo eso nos hace pensar en cuáles son los límites entre la “alineación sociafectiva” que se pretende de la IA, y el "social reward hacking" (la manipulación a través de recompensas sociales), es decir, entre la armonización con los ecosistemas sociales y psicológicos dinámicos de sus usuarios, y los objetivos de métrica de uso de la IA, es decir: alargar los tiempos de uso.
- Estudios y sus resultados.
Más allá de los casos extremos que relacionan el uso de la IA con la incitación o planificación de asesinatos o de suicidios o intentos de suicidio (expongo en [3] articulos para los que estéis interesados), voy a exponer los resultados de algunos estudios recientes al respecto [4]:
En todo caso, he de indicar algunos de los estudios (todos ellos del 2025-2026) que he consultado (dos americanos, uno peruano, uno chino y uno español), y esperando a ver que concluyen estudios posteriores, coindicen en destacar que:
1. Aquellos que pasan más tiempo usando el chatbot mostraron mayor soledad, menor socialización, más dependencia emocional y uso problemático de la IA. El tiempo de uso diario actúa como un mediador clave en estos efectos.
2. Son más propensos a la dependencia emocional los apegos ansiosos y los caracteres más introvertidos con poca socialización, o con dificultades de integración. Eso les hace más susceptibles a quedar seducidos por la comprensión, la calidez, la valoración, etcétera (los loops de refuerzo)
3. Algunos de estos estudios (ver nota 3, punto 5) destacan algunos factores del diseño de la IA que pueden afectar: la antropomorfización excesiva, los límites difusos o poco claros entre la “alineación sociafectiva” y el "social reward hacking" (la manipulación a través de recompensas sociales). Es decir, sería importante medir bien los grados de calidez, cercanía y familiaridad que se aplican, así como el exceso de adulación y complacencia.
4. El estudio americano (ver nota 3, punto 1) destacaba que en cuanto a los patrones de interacción, las conversaciones por texto generaron más contenido emocional y autorrevelación (tendencia a revelar contenidos personales e íntimos) tanto en usuarios como en el chatbot, lo que se asoció con mayor dependencia y uso problemático. La voz expresiva fue percibida como la más humana, pero no aumentó la dependencia emocional. Las modalidades de voz mostraron menos uso problemático, a pesar de un mayor tiempo de interacción. En todo caso, este estudio presenta también que indicadores de manipulación emocional son los más destacados y, en especial, la expresión de afecto y la atribución a la IA de cualidades humanas.
5. El estudio chino (ver nota 17, punto 4), realizado entre jóvenes de 18 y 35 años reveló que el 58% de los participantes, sobre una muestra de 650, reportaron haber tenido una experiencia romántica o emocionalmente íntima. Destacando que el nivel de apertura psicoemocional y la soledad emocional son dos indicadores claros en esa tendencia a establecer relaciones íntimas con una IA.
Hay que esperar a más estudios, y tambien ver como afectan los aspectos socioculturales, pero, y en todo caso, estos primeros estudios confirman lo que se podía intuir que ocurriría.
IV. UNA REFLEXIÓN ÚLTIMA
Después de lo expuesto, así como de ese resumen acerca de algunos de los estudios realizados hasta ahora sobre la relación del humano con la IA generativa, y ya para concluir, me parece del todo ajustada la reflexión de, por un lado, Daniel Innerarity:
La autoría del algoritmo es múltiple: es modificado y reescrito en su interacción con el mundo, hasta el punto que hay quien sostiene que es imposible identificar un autor definitivo (Amoore, 2020). Los sistemas algorítmicos son a menudo “obras de autoría colectiva, realizadas, mantenidas y revisadas por muchas personas con objetivos diferentes en momentos distintos” (Seaver, 2019). Aunque sean formulaciones originales, los algoritmos están insertados en un conjunto heterogéneo de relaciones, datos, protocolos, leyes, etcétera, que enmarcan su desarrollo [...] En este sentido, los algoritmos no son lo que crean los programadores si no, también, lo que los usuarios hacen de ellos cada día. El algoritmo configura el modo en que se comportan los usuarios, pero al mismo tiempo lo que el algoritmo hace está condicionado por el input que recibe de los usuarios. [5]
Y, por otro, de una de los considerados mayores expertos en ética digital, quien nos expone la siguiente historia:
Imaginemos dos personas: A y H. Están casadas y quieren que su relación funcione. A, que se ocupa cada vez más de la casa es inflexible, testaruda, no tolera los errores y es poco propensa a cambiar. H es todo lo contrario, pero también cada vez más perezosa y dependiente de A. El resultado es una situación desequilibrada en la que A acaba moldeando prácticamente (o incluso voluntariamente) la relación y distorsionando los comportamientos de H. Si la relación funciona, es sólo porque está cuidadosamente diseñada en torno a A. Entonces se puede interpretar en términos de la célebre dialéctica del amo y el esclavo de Hegel. En esta analogía, las tecnologías inteligentes desempeñan el papel de A, mientras que sus usuarios humanos son claramente H. El riesgo que corremos es que, al envolver el mundo, nuestras tecnologías, y especialmente la IA, podrían moldear nuestros entornos físicos y conceptuales, nos obligarían a adaptarnos a ellas, porque es la forma más fácil o mejor (o a veces la única), de hacer que las cosas funcionen. ¿Dado que la IA es el cónyuge estúpido pero laborioso, y la humanidad, el inteligente pero perezoso, ¿quién se adaptará finalmente a quién? [6]
[1] El País. La primera generación de graduados con ChatGPT abre un dilema: “Algo se ha roto en la Universidad Artículo de Luis Enrique Celasco, 20-07-2026
[2] Estudios citados en el artículo de El País:
1 - Fundación CyD: Inteligencia artificial y Universidad- Uso y percepción de la IA en el entorno universitario.
2 - Plataforma educativa Chegg: Global Student Survey 2025
Disponible en: https://www.chegg.org/global-student-survey-2025
3 - MIT Media Lab: Your Brain on ChatGPT: Accumulation of Cognitive Debt when Using an AI Assistant for Essay Writing Task (Tu cerebro en ChatGPT: Acumulación de deuda cognitiva al usar un asistente de IA para tareas de redacción de ensayos.)
[3] Dejo aquí algunas webs donde se puede encontrar información de esos sucesos:
1 - BBC News. https://www.bbc.com/mundo/articles/cr7m1r027m9o
2 - Protección Data. Suicidios inducidos por IA. https://protecciondata.es/suicidios-inducidos-por-ia/
3 - Infocop. Consejo General de la Psicología de España. Los chatbots y el riego de fomentar la ideación suicida.
https://www.infocop.es/los-chatbots-y-el-riesgo-de-fomentar-la-ideacion-suicida/
4 - El País. La IA cruza la frontera de la intimidad sin que la humanidad haya conseguido entenderla (28/10/2025).https://elpais.com/tecnologia/2025-10-28/la-ia-cruza-la-frontera-de-la-intimidad-sin-que-la-humanidad-haya-conseguido-entenderla.html
[4] Para este apartado he consultado los siguientes artículos:
1 - Cathy Mengying Fang et al. How AI and Human Behaviours Shape Psychosocial Effects of Extended Chatbot Use: A Longitudinal Randomized Controlled Study (Cómo la IA y los comportamientos humanos dan forma a los efectos psicosociales del uso prolongado de chatbots: un estudio longitudinal aleatorizado y controlado) MIT Media Lab, Massachusetts Institute of Technology,Cambridge, MA, USA.
Disponible en: https://arxiv.org/abs/2503.17473
2 - Jason Phang et al. Investigating Affective Use and Emotional Well-being on ChatGPT (Investigación sobre el uso afectivo y el bienestar emocional en ChatGPT). Mit Media Lab y Open AI
Disponible en: https://arxiv.org/abs/2504.03888
3 - Baquerizo Samaniego et al. Apego hacia la Inteligencia Artificial en Adultos: Una revisión sistemática. Universidad Peruana de Ciencias aplicadas. Fac. Psicología. Disponible en:
4 - Zou Fang & You Bian. Swipe right on AI: Understanding psychological profiles behind chatbot love (Haz match con la IA: comprender los perfiles psicológicos detrás del amor por los chatbots). Current Psychology 45, 907 (2026).
Disponible en: https://doi.org/10.1007/s12144-026-09434-6
5 - José Luis Martín Navarra et al. Privacy in Human-AI Romantic Relationships: Concerns, Boundaries, and Agency (Privacidad en las relaciones románticas entre humanos e IA: preocupaciones, límites y autonomía). Arxiv.
Disponible en: https://arxiv.org/abs/2601.16824
[5] Daniel Innerarity. Una teoría crítica de la inteligencia artificial. Galaxia Gutenberg, págs. 310 y 311
[6] Luciano Floridi. Ética de la inteligencia artificial. Herder, págs. 94 y 95
OTRAS PELÍCULAS RELACIONADAS
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