AVISO. POR LA NATURALEZA DE LOS TRABAJOS DE ESTE BLOG, EL ARGUMENTO E INCLUSO EL FINAL DE LAS PELICULAS SON REVELADOS.

domingo, 27 de febrero de 2022

SERIE ESTAMOS MUERTOS. UNA REFLEXIÓN SOBRE EL BULLYING EN LA ESCUELA.

El bullying es un acoso violento, intimidatorio y negador de los derechos de los niños y adolescentes.

Segunda serie que voy a comentar en este blog. Se trata de la reciente serie coreana de Netflix "Estamos muertos". Nueva versión de un "apocalipsis zombi" que empecé a ver por curiosidad, y que pronto me llamó atención por algunas lecturas que de ella se pueden hacer al situar la acción en una escuela y por la temática del bullying que tiene como punto de partida y que, especialmente, observamos en sus cuatro primeros episodios, dándonos así la oportunidad de reflexionar sobre algunos aspectos acerca del acoso escolar.

En un tiempo en el que el tema de los abusos sexuales de infancia salen frecuentemente en los medios, en especial por el escándalo  que los relaciona con distintos representantes del clero católico,  hace ya un tiempo que quería escribir sobre el bullying y el acoso escolar, es decir, el acoso que, bajo formas variadas, reciben niños, preadolescentes y adolescentes por parte de algunos sus "compañeros" de una manera persistente y continuada en el tiempo. Obviamente, el acoso es de diferentes tipos, e incluye desde agresiones verbales y psicológicas, maltratos físicos, burlas y ridiculizaciones, robos y destrucción de objetos, agresiones sexuales, etcétera, que luego se saldarán con las secuelas traumáticas en la vida adulta.

Par situar la gravedad del problema del bullying solo presentar algunas cifras escalofriantes:

La asociación británica Beat Bullying declara que, dentro de la Unión Europea, hasta 24 millones de niños y jóvenes al año son víctimas de acoso y maltrato por bullying. Reino Unido parece ser, según la ONU, el país más afectado por el bullying, seguido por Rusia, Irlanda, España e Italia.

Como consecuencia del bullying, se producen alrededor de 200 mil suicidios al año entre jóvenes de entre 14 y 28 años según un informe realizado por la Organización Mundial de la Salud. 

Finalmente, indicar que afecta por igual tanto a niños como a niñas, así como muchachos y muchachas adolescentes. En cuanto a los acosadores son también tanto unos como otros.

I. CARACTERÍSTICAS DEL BULLYING

"Estamos muertos" ya se inicia con una situación de acoso en la que Lee Jin, un joven adolescente, hijo de un profesor de la escuela donde estudia (Lee Byeon), es acosado por otros jóvenes (Son Myeong, el líder, y Yoon Gwi Nam, el matón) que le someten a burla, insultos y a un fuerte maltrato físico. Más tarde vemos como uno de los acosadores del muchacho (Yoon Gwi Nam) maltrata a Min Eu Jin, otra joven en clase a la que tira de los pelos por la espalda y escribiéndole sobre su blusa "Soy muy sexy", mientras el resto de la clase se ríe de ella. Ella llora. En ambas escenas ya observamos las características esenciales del bullying:

1. Una situación de desequilibrio de poder que se establece entre un grupo que lo ejerce actuando violenta y deliberadamente sobre un individuo aislado, y en el que a este le es difícil o imposible defenderse.
2. La reiteración del acoso en el tiempo del grupo sobre el individuo, como observaremos con el paso de los episodios de la serie.
3. La estructura del acoso implica dos elementos en juego: Los ejecutores de la violencia y los observadores activos y pasivos que la aprueban.
4. El sufrimiento del acosado es sostenido también en el tiempo. No se limita sólo a los momentos de violencia, sino a tener que vivir, y en muchas ocasiones en soledad, con la constante amenaza de su presencia
5. El ocultamiento, el silencio o la ignorancia bajo la que transcurre: ocultamiento porque busca realizarse lejos de la mirada de los adultos, el silencio por el miedo del acosado y la inhibición de algunos compañeros que lo observan y, finalmente, la ignorancia o el desentendimiento con la que incluso ocurre bajo la mirada de adultos.

Otra característica que ya observamos en este primer episodio, y que tiene que ver con el punto 4, es la desesperación del sujeto acosado y que, en muchas ocasiones, los terapeutas hemos escuchado en nuestra consulta por parte de pacientes adultos que sufrieron bullying en la frase "me quería morir" y que, como sabemos, se manifiesta en ocasiones a través de los suicidios o intentos de suicidios de jóvenes adolescentes sometidos a estos acosos. En la película observamos este hecho en Lee Jin porque se nos hace notar un intento de suicidio que realizó cortándose las venas, mientras que en una escena vemos a Min Eu Jin a punto de tirarse desde el tejado del edifico de la escuela, mientras lo intenta evitar otro compañero que, junto a ella, también sufre bullying. Dice en cuestión: "Esto es un infierno. Voy a acabar con el sufrimiento." Lee Jin, ante la desesperación de su padre, y ante la indiferencia de la escuela, le insta a plantar cara, a lo que él responde: "Lo siento papá, yo lo que quiero es morirme, sería muchísimo más fácil".


El intento de suicidfio de Min Eu Ji

En todos los casos en que aparece el bullying en la serie observamos las diferentes modalidades con las que se ejerce:

- Presión social: que va desde el aislamiento a distintos tipos de hostigamiento, humillaciones, hablar mal de la familia del acosado, etcétera.
- Maltratos físicos: golpes, patadas, empujones, daños físicos realizados de distintos modos, agresiones sexuales, robos, destruir pertenencias...
- Maltratos verbales: insultos, burlas, ridiculizaciones, apodos ofensivos...
- Maltratos psicológicos: amenazas, manipulaciones, chantajes, intimidación...

La serie hace referencia también al ciberbullying, es decir, al acoso realizado a través de o utilizando las redes sociales. En el caso de la serie los acosadores amenazan con publicar en Youtube unas imágenes de Min Eu Jin donde se la muestra semidesnuda, causa por la que la joven quiere suicidarse.

2. BULLYING Y ENTORNO.

Algo que también es importante destacar es como afecta a los niños y adolescentes sujetos de bullying el entorno que, en principio, debería defenderles. Esto hace referencia esencialmente a los padres y, en el caso del bullying escolar, a los profesores y a la escuela como institución. La serie, especialmente en el episodio 4, nos muestra la inadecuada, o incluso la inexistente respuesta, de aquellos que deberían proteger al sujeto acosado:

- ¿Por qué las víctimas de bullying no recurren a los padres o a los profesores?

La vergüenza que la situación de maltrato provoca no se ve apoyada por la percepción de una relación segura en el vínculo con las figuras parentales o escolares, o también por las amenazas realizadas por parte de los acosadores que intimidan cualquier toma de decisión al respecto. Recuerdo una paciente víctima de bullying a quien sus acosadores amenazaban con dañar a su hermano pequeño si decía algo.

- ¿Porqué las respuestas de los padres, los profesores y la institución escolar es, en ocasiones, tan ineficiente, tan poco protectora, cuando no directamente abandonadora?

En "Estan muertos", apreciamos tres aspectos al respecto:

El hecho de que ni los padres ni los profesores ni la institución aprecian la afectación de los jóvenes acosados. Y si lo hacen parece que no le den importancia o la minimicen o que, directamente, no se ocupen.

El hecho de las respuestas inoportunas por parte de algunos de ellos. El padre de Lee Jin, en su desesperación por la falta de respuesta de la escuela, le propone a su hijo que él les plante cara, que se la devuelva, incluso le dice "prepárate para la muerte y enfréntate a él", o la opinión de un profesor de que ve a Min Eu Ji como una débil que no sabe defenderse, o la confusión (a veces interesada) del bullying con conflictos de aulas, o puntuales bromas o  burlas desafortunadas que proponen arreglarse con una disculpa para que luego el bullying continue..


Lee Jing

En mi experiencia profesional he oído a pacientes adultos contarme que fueron sus propios padres los que quitaron importancia al asunto relativizándolo, o que les han dado consejos totalmente fuera de lugar dejando al acosado aún más abandonado a sus acosadores. También pacientes me han relatado cómo su maltrato transcurría bajo la vista de los profesores que no hacían nada al respecto.

La respuesta inadecuada de la institución escolar.  En demasiadas ocasiones las respuestas de la institución escolar suelen ser inoperantes debido a la aplicación de protocolos ineficientes que, en ocasiones, acaban con malas soluciones, como la ya habitual de que la víctima sea cambiada de colegio, como si ella fuera el problema o la carga de la que hay que deshacerse (como he observado en distintas ocasiones).

Precisamente, la ficción de la película parte del objetivo del padre de Lee Jin (en un papel clásico de un doctor Mad, un doctor Loco), qué es un brillante biólogo, y quien viendo la impotencia de su hijo ante sus acosadores, así como la falta de apoyo de la escuela, desarrolla un virus que pretende desarrollar la agresividad del joven, el cual dará lugar al apocalipsis zombi posterior. Sus reflexiones parten, precisamente, de la respuesta de dañar con aun más daño y de la reflexión del bullying como consecuencia de una sociedad violenta:

Entonces me di cuenta. Vivimos en un sistema violento. Un don nadie como yo no puede cambiar el sistema, por eso decidí cambiar a mi hijo. No quería que muriera ni que volviese a intentar suicidarse [...] Estaba desesperado por salvarlo. Antes que morir siendo humano sobreviviría siendo un monstruo.

Detenido por un inspector de policía este le dice: "No se da cuenta de que ese monstruo está matándolos a todos". A lo que responde desde el más profundo rencor:

¡Que importa que mueran, han sido cómplices de todo esto! ¿Quién ha creado este mundo? Les avisé que si ignoraban todas las agresiones leves la violencia acabaría dominando el mundo, pero nadie me hizo caso. Cosas que pasan, los chavales se pelean, les hacen bullying porque se lo merecen. La culpa de que estemos donde estamos es de los hijos de puta que pensaban estas cosas.


Lee Byeon, el padre de Lee Jin

La actitud del padre indica que responder al odio con el odio no es el camino, puesto que esto sólo lleva a escaladas de violencia que implican un mayor daño. Dentro del contexto de ficción de la serie es lo que se muestra con el apocalipsis que desencadena su experimento. 

3. EL BULLYING Y EL ACOSADO.

En la serie, aunque esta es una dimensión poco explorada, podemos observar algunas características que suelen determinar a las víctimas de acoso: la timidez, la incapacidad de reacción frente a la violencia (por miedo, desconfianza, etcétera) que les lleva a someterse a ella y, como en el caso de Min Eu Jin, factores diferenciales como la belleza. 

Sin embargo, son variados los motivos por los que se puede ser víctima de bullying. El factor diferencial es clave en ese sentido, y así podemos observar como causa de bullying los defectos físicos o psíquicos, la sensibilidad, el rendimiento escolar exitoso, o todo lo contrario, las dificultades de rendimiento, el tipo de intereses (que, en ocasiones, afecta a niños especialmente dotados) y diferencias por motivos étnicos, religiosos, culturales o de orientación sexual minoritario.

- Los efectos del bullying en los niños y adolescentes.

En la serie podemos ver tres de los efectos característicos del bullying como acto de denigración de la dignidad de la víctima: la baja autoestima, la depresión y el suicidio. Los dos primeros suelen ir acompañados de otros síntomas: afectación del sueño y la alimentación, somatizaciones, irritabilidad, notable descenso del rendimiento escolar, así como abandono de sus intereses (en un intento de ser aceptado, o de dejar de ser visto como el raro o el diferente). Algunos pacientes especialmente dotados, abandonaron durante su infancia muchos de sus intereses artísticos, musicales y científicos, así como una renuncia su creatividad, con tal de evitar el acoso del que eran objetivo, renuncias que continuaron de adulto.

- Los efectos del bullying en los adultos que lo padecieron.

No hay duda de los efectos que sufrir un bullying implica en aquellos que lo han sufrido al llegar a su edad adulta. Los efectos sobre la autoestima, sobre la confianza, la inhibición social, las auto percepciones negativas, cuando no destructivas, restos del estrés postraumático, las conductas evitativas del conflicto, así como una tendencia a la depresión, a la ansiedad y a los trastornos de ella derivada (fobia social, agorafobia, trastorno de ansiedad generalizada, trastornos alimentarios, somatizaciones, etcétera).



4. EL BULLYING Y EL ACOSADOR.
 
En la serie, el perfil de los acosadores está representado por Son Myeong y Yoon Gwi Nam. Para comprender este perfil creo que es interesante recurrir a una película  como "La cinta blanca" de Michael Haneke (pulsar aquí para acceder s su comentario), pues en ella podemos ver su caldo de cultivo. Familias desestructuradas y violentas, o algunas de naturaleza autoritaria y cruel, así como familias con marcados contenidos ideológicos, religiosos o culturales, o de una fuerte componente narcisista, que genera en ellos frustración y falta de empatía y que, como en la película de Haneke, y a través de un mecanismo de defensa de identificación con el agresor, busca en quien descargar su rencor acumulado: su rabia, ira y odio.

El problema de la falta de empatía, si bien es normal en los niños, no lo es ya tanto en los adolescentes, quienes a partir de una cierta edad, comprenden perfectamente la naturaleza de los actos que cometen y el daño que infringen.

Indudablemente, las consecuencias para los niños y adolescentes acosadores que no son corregidos en sus actitudes también corren riesgos graves en su adultez, siendo frecuente la desconexión moral, la tendencia a conductas delictivas, el abuso de alcohol y drogas, dificultad con los límites y las normas, absentismo escolar, así como el desarrollo de trastornos de la personalidad como el narcisista o antisocial, etcétera.

5. SI VOS NO HACES NADA, TAMBIÉN SOS PARTE.

Acabar esta entrada, necesariamente corta e incompleta, con ese rap de Emanero, que la complementa con una buena dimensión emocional de lo que implican las vivencias dichas en esta entrada. Muchos años contemplando el daño y el sufrimiento que estas agresiones crean nos pone en una responsabilidad social en la que nadie, desde el presidente del gobierno hasta el último compañero que observa estos acosos pueden callar o ignorar: hay que romper el silencio, prevenir, proteger y ayudar a las víctimas.






domingo, 30 de enero de 2022

KEEPERS, EL MISTERIO DEL FARO (2018): DESEO, CODICIA Y VIOLENCIA. EL SHOCK TRAUMÁTICO.

 

Keepers, el misterio del faro (Kristoffer Nyholm, 2018), es una película (disponible en la plataforma HBO) que parte de un hecho verídico conocido como el misterio de la Islas de Flannan (un archipiélago de siete islas pertenecientes a Escocia), en la que tres fareros - Thomas Marshall (el farero principal), James Ducat (el primer ayudante) y Donald McArthur (el segundo ayudante) - desaparecieron misteriosamente en 1900 y nunca se supo nada más de ellos. Excelentes interpretaciones de Peter Mullan (Thomas), Gerard Butler (James) y Coonor Swindells (Donald), Joe Bone y Celyn Jones construyen un interesante argumento que, dirigido por Nyholm, hace pocas concesiones al público construyendo una película excelente y que, desde la perspectiva de un blog de nuestras características, nos permitirá reflexionar acerca del deseo y la codicia, así como también nos permitirá observar las consecuencias y efectos del shock traumático que sufrirá el segundo ayudante James, y que desembocará en el infierno que, a partir de ese momento, vivirán vivirán los tres fareros.


I. EL FARO Y LOS FAREROS.

En este blog ya hemos visto en dos ocasiones el valor simbólico de los faros, esas luminarias situadas en la frontera que separa la tierra del mar. Lo vimos en un clásico como la película de William Dieterle, El retrato de Jennie (1948) - pulsa aquí para acceder a la entrada -, y en la reciente El faro (2019) dirigida por Robert Eggers  - pulsa aquí para acceder a la entrada -. Otras conocidas películas donde los faros tienen su protagonismo son, por ejemplo, La Niebla (John Carpenter, 1980), The ring (Gore Verbinsky, 2002), Shutter Island (Martin Scorsese, 2010) o La Piel fría (Xavier Gens, 2017). 

El faro de las islas Flannan pertenece al archipiélago de las islas hebridas exteriores que están deshabitadas. El faro se encuentra en el punto más alto de la isla Eilean Mòr, que empezó a ponerse en marcha el diciembre de 1899.


En cuanto a los fareros, los guionistas nos presentan a Thomas, el farero principal, como un personaje atormentado por la muerte de su mujer, así como de los gemelos que tuvieron en el pasado. De los tres es el más  frío y reflexivo, lo cual, como veremos es determinante en la historia que la película nos presenta. James, el primer ayudante, es un hombre sencillo que tiene su familia, una mujer y sus dos hijos, es un personaje fuerte fisicamente y amable, pero influenciable, como veremos, tanto por Thomas como por el joven Donald. En cuanto a Donald, el segundo ayudante, es un joven que carga con el estigma de ser un hijo bastardo. Impulsivo y desconfiado, perturbará el equilibrio de los tres hombres una vez aparezca la que será la fuente de discordia.

                                                              James, Thomas y Donald


II. EL ARCÓN DE LA DISCORDIA: EL OBJETO a DE LACAN.

Una tormenta y la muerte de varias gaviotas son el prekudio del problema que surgirá con la llegada a la orilla de la isla de un náufrago, aparentemente muerto, y un arcón cerrado con llave. Es Donald quien baja y quien identifica como muerto al náufrago, al mismo tiempo que deciden subir el arcón. Ese entonces cuando el náufrago despierta y ataca a Donald, quien en legítima defensa acaba golpeándole y matándole de verdad. A partir de este momento, la película toma  dos elementos como figura:

1) Los remordimientos de Donald, quien no logra, a pesar de los intentos de Thomas y de James, evitar el malestar que siente.
2) La tentación de abrir el arcón, cosa que, desde un primer momento, Thomas prohíbe a partir del instante en que James parece dispuesto a abrirlo.

No se nos pasa desapercibido que un arcón por el que un hombre ataca a otro "algo" de valor debe esconder, lo cual ya lo sitúa en la posición de objeto que contiene un misterio a desvelar. A partir de aquí ya observamos algún extraño movimiento, como que Thomas, quien prohíbe abrir el arcón, se levanta de noche y lo abre él descubriendo que en su interior esconde unos lingotes de oro. No obstante, Thomas lo vuelve a cerrar.

Ese "algo" que he definido implicaría al conocido objeto a de Lacan, es decir, el objeto causa del deseo, que lo es en tanto el algo se mantiene como algo, es decir, que el objeto causa de deseo lo es por su misterio y desconocimiento. En ese sentido el arcón es el objeto a, el objeto causa de deseo en tanto arcón cerrado, en tanto contenedor de lo desconocido (el potencial objeto deseado). En ese sentido el problema empezará en el momento en que Donald y James (éste influido por el primero) deciden, contrariando a Thomas, abrir el arcón descubriendo los lingotes de oro que esconde. En ese momento, esos lingotes adquieren el valor del objeto deseado y... codiciado. Los acontecimientos seguirán una progresiva caída en el infierno de la desconfianza, la codicia, la violencia y la muerte.

III. VIGILA CON QUE TUS DESEOS SE CUMPLAN: codicia, desconfianza y violencia.

Desvelado el objeto causa de deseo (el misterio que guarda el arcón) en el objeto de deseo en sí (los lingotes de oro), la película ilustra eso que en ciertos cuentos macabros (La pata de mono, de W. W. Jacobs,  es un ejemplo clásico) ponen de relieve: que el cumplimiento de un deseo puede ser contraproducente. En todo caso, la apertura del arcón desvelando su contenido abrirá un dilema ético que observamos en las actitudes de Donald y James por un lado, y de Thomas por otro. Veamos:

1) El surgimiento del oro hace que de repente desaparezca todo remordimiento y malestar de Donald quien, juntamente con James, están eufóricos ante el hallazgo con el que ya imaginan sus vidas solucionadas. De hecho Donald le dice a Thomas: "Ese cabrón casi me mata. Ta y como yo lo veo este es una recompensa. Tener que vivir el resto de mi vida con su rostro grabado en mi cerebro." Tanto el joven como James no reflexionan y actúan como si el arcón y el oro lo hubieran traído las olas.

2) Quien sí reflexiona es Thomas, quien aceptando repartir el oro, urde entonces la estrategia para evitar cualquier rastro de sospecha. Ante la impulsividad y codicia de Donald, Thomas arguye: "Esto es mucho más peligroso de lo que piensas. La gente se hará preguntas, y nosotros tendremos que dar respuestas. Podrás mantener tu hocico cerrado - dice mirando a Donald -", y ante una primera reacción en la que parece no querer continuar con el asunto, finalmente accede pero imponiendo sus condiciones: deshacerse del cadáver hundiéndolo con peso en el mar, repartirse el oro, enterrarlo y seguir como si nada: "No tocaremos nada en un año. Encontraré un comprador de confianza en Edimburgo y cambiaremos el oro por dinero." 

Sin embargo, y como Thomas sospecha, no tardan en llegar los dos socios del hombre del arcón, desencadenándose una serie de acontecimientos que acabará con todos los fareros.



Efectivamente,  con la llegada de los dos socios del hombre del arcón se desatan las desconfianzas y temores:

Thomas, más frío y calculador, ordena que se mantenga a parte y que ya se encarga él del tema.

Donald, siempre desconfiado, no se fía de Thomas y, a pesar de la débil reacción de James, ambos se van hacia los hombres que están discutiendo. Con su llegada no hacen más que aumentar la desconfianza de los recién llegados, para quienes se hace obvio que algo ocultan.

James se perfila cada vez más como un carácter susceptible a las indicaciones y reacciones de sus otros dos compañeros, aunque especialmente de Thomas. Se nota que entre ambos hay una relación de aprecio.

A partir de ese momento se desencadena una verdadera tormenta de violencia. Los dos recién llegados vuelven y capturan a Thomas y Donald, pero finalmente la llegada de James (a quien creían muerto) acabará con la muerte de los dos hombres. James mata a unos de ellos, y entre Thomas y Donald al otro. Thomas mantiene su frialdad manteniendo que han hecho lo que debían y que el plan sigue. Sin embargo, el drama se consolida tras descubrir que hay la existencia de un tercero al que James persigue por orden de Thomas, dándole involuntariamente muerte al alcanzarlo sin percatarse, en la oscuridad de la noche, que se trata de un joven adolescente de unos 12 o 13 años.

IV. EL SHOCK TRAUMÁTICO Y EL DESENCADENAMIENTO DEL INFIERNO.

La muerte del joven afecta a James, a quien su remordimiento y dolor le llevará al deterioro de su equilibrio psíquico. Pronto detectamos su inicial estado de enajenación, propios de los shocks traumáticos, y que es bien definido cuando le dice a Thomas: "Tengo miedo. No puedo sentir nada. Pienso en Mary y es sólo un rostro, y Lisie y Charlie, sólo rostros. No puedo..."  y que, como consecuencia, irá derivando en una pérdida progresiva del control mental que le llevará a tener reacciones cada vez más agresivas y violentas.



James proyectará todo su conflicto interno en Donald, a la vez que observa (de manera cada vez más paranoica) que él y Thomas parecen más cercanos. Tras el primer momento de explosión violenta entre los dos, James (quien se encierra en una pequeña capilla al pie del faro) le dice a Thomas: "Ese pequeño gusano bastardo te ha lavado el cerebro", y más adelante le responsabiliza de la situación: "El nos metió en esto Thomas, No le importa lo que hizo. Es una rata Thomas. ¿Lo sabes, verdad?" Observamos en todo ello la proyección en Donald (más allá de la inmadurez de este) del odio que James siente por sí mismo. Esa imposibilidad de manejar sus propias emociones (la culpa, el remordimiento y el odio) no sólo son proyectadas en Donald, sino que también, aunque de una manera distinta, sobre Thomas, desvelando lo que ocurrió con el drama de la muerte de sus hijos y de su mujer: "Todos vimos que estaba enferma, que necesitaba ayuda, pero tú la dejaste morir. Todos tendremos que pagar por lo que hemos hecho. Todos." 

Donald - quien siempre piensa en sí mismo - presiona constantemente a Thomas - quien siempre se niega a hacerlo - para abandonar la isla y dejar a James, demanda que, en un momento dado, este oirá, y quien aparentemente vuelve diciendo que ya es él, pero que aprovechará el primer momento en que quedan solos con Donald para dar "el paso al acto" y asesinarle. 

En su desesperación y dolor por la situación, Thomas, sólo en la capilla, se dirige hacia su mujer y confiesa también su drama particular: "Te dejé morir... Sostuve esos bebés en mis brazos. Quería que respirarán, quería que vivieran. No fue culpa tuya, pero no pude perdonarte... No soy tan bueno como para hacerlo... ¿Me perdonas?"



Finalmente Thomas le dice a James que el oro está cargado en el barco de los que llegaron a la isla, y que deben partir. Tras deshacerse del cadáver de Donald en el mar, James le pide que también le deje a él. Thomas se niega:

Thomas: No puedo hacerlo James. Piensa en tu familia.
James: Estoy pensando en ellos, no se merecen esto: las mentiras, un asesino.
Thomas: Eres un buen hombre, eres un hombre honesto. Podemos enterrar esto.
James: No podré ocultarlo Thomas, no puedo. Solo tú podrás hacerlo, tú podrás guardar el secreto.
Thomas: No, ya no...
James: Por favor, ayúdame.

James se sumerge en el agua y pide ayuda a Thomas, quien finalmente le ayuda a ahogarse. 




La isla y el faro parecen haber devenido como el lugar en el que todos ellos penan las culpas cometidas. La película acaba con Thomas solo en el barco... 




sábado, 11 de diciembre de 2021

REVOLUTIONARY ROAD (SAM MENDES, 2008): DEL CAMINO REVOLUCIONARIO AL CAMINO DE LA PERDICIÓN.

Revolutionary road (Sam Mendes, 2008), que podemos traducir como "Camino revolucionario", muy bien podría llevar el título de otra película del mismo director, la conocida Road to perdition (2002, Camino a la perdición), porque, efectivamente, el intento de revolución que va a intentar llevar a cabo la familia Wheeler acabará en su perdición. Película magníficamente interpretada por dos grandes actores, una siempre soberbia Kate Winslet (interpretando a April), y un no menos soberbio Leonardo di Caprio (interpretando a Frank), con ellos asistiremos al derrumbe de su relación a partir del hecho de intentar reflotarla.

La película empieza con una imagen ya clásica. La bella pareja que se enamora en una fiesta donde se conocen e, inmediatamente, el salto a unos años después donde sus rostros ya no son los mismos. El enamoramiento inicial ha dado paso a una pareja en plena crisis como nos plasman los primeros minutos de la película, en la que ya nos encontramos con una escena en la que ambos se tratan con desprecio y de forma violenta. A pesar de que, aparentemente, son una familia perfecta, pronto apreciamos que ambos están frustrados con su vida profesional, o más sencillamente con su vida: April no ha logrado convertirse en la actriz que deseaba ser, acabando por ser madre de dos hijos, ama de casa y por interpretar papeles en el teatro de un pueblo donde están instalados y no quieren estar, mientras que Frank, que no sabe hacia donde dirigir su vida, acaba haciendo lo que nunca dijo que haría: el mismo trabajo de comercial que su padre hacía en la misma empresa. También dada la relación con April mantiene una aventura con una chica del trabajo. Como April dice en un momento de la película:

Toda nuestra existencia se basa en la premisa de que somos especiales, superiores al resto, pero no es cierto. Somos como todos los demás. Míranos, nos hemos creído la misma mentira absurda, esta idea de que hay que renunciar a la vida y sentar la cabeza desde el momento en que se tienen hijos, y por eso nos estamos castigando.
 
Y será desde este punto de partida que April pretenderá "revolucionar" sus vidas individuales y como pareja con una propuesta con que, en un primer momento, seducirá a Frank. Dejarlo todo e ir a Paris, empezar allí una nueva vida que les permita recuperarse de la vida "irremediablemente vacía" (palabras de Frank en una escena posterior) que llevan.

Si bien es verdad que es imprescindible comprender la situación de April desde la perspectiva de género de una mujer norteamericana de los años 50 del siglo pasado, desde el plano psicológico también nos permite hacer algunas observaciones interesantes.



I. PROYECCIÓN DE LA REPRESIÓN.

En la escena en la que April le plantea la "revolución" de dejarlo todo e irse a Paris, hay momentos en los que parece que más que por ella lo haga por Frank. De hecho April le plantea que mientras ella trabajará, el tendrá tiempo para descubrir lo que quiere hacer, y lo dice de la siguiente manera: 

harás lo que deberías haber podido hacer hace justamente siete años: Tendrás tiempo, tendrás tiempo para averiguar qué es lo que realmente quieres hacer, y cuando lo averigües tendrás el tiempo y la libertad para empezar a hacerlo.

Pero, ¿acaso ella está excluida de esa cuestión? ¿Se trata simplemente de que ella encuentre un trabajo bien pagado como secretaria en una agencia gubernamental europea, mientras Frank tiene el tiempo para encontrar lo que desea? ¿Es ese su deseo? No, claro que no, April quiere dejar un mundo de mediocridad y vaciedad a la que la sociedad de los años cincuenta lanzaba a sus jóvenes, y aun más a la mujer. El sueño de April tiene algo de mágico, no por imposible de realizar, que evidentemente lo es, sino porque ella adjudica al cambio de lugar la posibilidad de que sus vidas cambien, pero en realidad lo que April plantea es una inversión de roles para que Frank tenga la oportunidad que ella no ha tenido ni tiene. Cuando le plantea esta idea, la situación es justamente la inversa, Frank es el que trabaja, pero la diferencia es que eso no le permite a ella tener tiempo para averiguar que es lo que realmente quiere. Su rol social ya está adjudicado: ama de casa y madre. En su sueño April parece obviar a los dos hijos que tienen. Si ella trabaja, ¿significa que una parte del tiempo de Frank tendrá también que centrarse en ocuparse de los niños y la casa? Es por eso que veo en este deseo sobre Frank la proyección de su propio deseo reprimido, y que más tarde aun verbalizará con más énfasis cuando le dice:

Lo que tú eres está siendo reprimido. Lo que tú eres está siendo anulado y anulado en este tipo de vida.

Obviamente estas palabras reapropiadas sobre ella misma aun adquieren más fuerza, pero April parece querer obviarse de la ecuación. Es ella, en realidad, quien esta siendo reprimida (por ella misma y por el entorno social que, en ocasiones, adquiere la dimensión de un destino trágico, como será su caso), ella es quien está siendo anulada y anulada, no tanto Frank, como revelará posteriormente su naturaleza más conservadora.



II. INTERMEDIO MÁGICO.

Y, efectivamente, la magia funcionará mientras la pareja acaricia la idea de marcharse a Paris. La idea coge inicialmente fuerza, y así se lo comunican a sus amigos, Frank a sus compañeros de trabajo, aunque no a su jefe, y también lo comunican a sus hijos. Así ambos reviven su ilusión y pasión experimentando un re-enamoramiento. Momentáneamente, el sueño de Paris les libera, y el sentimiento de "camino revolucionario olucionario", de romper con lo establecido, les vuelve a llevar a mirarse con admiración.

Justamente, ese momento contrasta con una visión de la familia de sus amigos, Milly i Shep Campbell (interpretados por Kathryn Hahn y David Harbour), en los que observamos los rasgos típicos de la pareja cuya relación ha caída en una gris rutina, más allá de que Shep está enamorado de April. La imagen de Shep dirigiéndose a sus cuatro hijos, y estos ignorándole con la mirada fija en la televisión lo dice todo. Posiblemente para Shep, April también sería su sueño para cambiar de vida.




Sin embargo, la magia tan prometedora de los comienzos pronto se romperá ante dos hecho cruciales: una tentadora oferta de trabajo que Frank recibirá, y que April queda embarazada de su tercer hijo.

III. DEL CAMINO A LA REVOLUCIÓN AL CAMINO DE LA PERDICIÓN.

Efectivamente, la conjunción de ambos factores llevará a Frank a renunciar al sueño de Paris, y con esta renuncia el infierno volverá en la pareja, e irá descubriendo poco a poco la frustración que April arrastra y que el abandono del proyecto confirma, iniciándose así el camino hacia la tragedia. El clímax de la situación llega cuando Frank descubre escondido un succionador para realizar un aborto por aspiración. Llegados a este punto del deseo de abortar de April, se descubren, más allá de las inquietudes personales, el carácter conservador de Frank, y el desesperado deseo de cambio de April que, finalmente, no es un cambio para Frank sino para ella misma. Veamos el fragmento siguiente del diálogo subido de tono que mantienen:

April: ... sería por ti Frank, no lo ves, para que tengas tiempo tal y como hablamos.
Frank: ¿¡Cómo va ser por mi cuando sólo de pensarlo se me revuelve el estómago!? ¡Por el amor de Dios!
April: ¡Entonces es por mi. Dime que podemos tener el Miño en Paris. Dime que podemos tener una vida diferente, pero no me hagas quedar aquí, por favor!
Frank: No podemos tenerlo en París.
April: ¿¡Por qué no!? ¡No necesito todo lo que tenemos aquí! ¡Me da igual dónde vivamos! ¡Quién ha inventado estas normas!

Se hace manifiesta la desesperación de April que, insisto, no sólo es con Frank, sino con una sociedad de la que Frank es un resultado, que no da fácil salida a quien pretende romper con ella e, insisto, menos a una mujer de los años 1950. April sigue poniéndolo todo en un cambio de lugar, como dice: ¡Me da igual dónde vivamos! Pero lo que no es nada evidente es que el cambio de lugar solucione ni su problema, ni del suyo como pareja, más allá del espejismo del intermedio mágico. La discusión nos va clarificando las cosas y por qué el lugar donde viven es tan repudiado por ella, por que que no es más que el símbolo de una inercia no deseada que la ha llevado a vivir una vida que no quiere, siendo aquí donde aparece el tema de los hijos. Dice April:

¡La única razón por la que vinimos aquí fue porque me quedé embarazada, y luego tuvimos otro hijo para demostrar que el primero no había sido un error! ¿¡Hasta cuándo va durar esto!? Frank ¿de verdad quieres tener otro hijo? ¿¡Quieres tenerlo!? ¡Venga, dime, dime la verdad Frank! ¿Sabes lo qué es eso? Antes regía nuestras vidas. Y sabes que tiene de bueno la verdad, que todos sabemos reconocerla por mucho que hayamos vivido sin ella. Nadie olvida qué es la verdad Frank, sólo nos volvemos más diestros mintiendo.

En todo caso demasiada verdad para un Frank más inmaduro que parece muy lejos de estas reflexiones, sobre todo porque esta es la verdad de April, no tanto la suya, y porque al sentirse cuestionado en su papel como hombre saca lo peor de él, una irascibilidad incontrolable. Por otro lado es incapaz, como hijo de sus tiempos, de comprender más profundamente el verdadero malestar que aqueja a April y la acusa de estar trastornada prometiéndole que si hace falta le pagará un "loquero", llegando a confundir que la percepción de error que haber tenido hijos tiene para April nada tiene que ver con cuestionar el amor que tiene por ellos.




IV. DE LA PERDICIÓN A LA TRAGEDIA.

A partir de esto el camino a la perdición toma su pendiente más destructiva, y su relación se deteriora cada vez más. El enamoramiento del intermedio mágico se transforma en odio de April hacia Frank, quien, por su parte, no hace más que comportarse con más inmadurez buscando que April le diga que le quiere confesándole que durante un tiempo ha mantenido relaciones con una chica del trabajo, mientras que, por otro lado, una noche April flirtea y acaba manteniendo una relación con Shep, el amigo de la familia. Los despropósitos se multiplican. La verdad de Frank, que no es la de April, se la revela un curioso personaje salido de un ingreso en el manicomio, Jhon Givings (Michael Shannon, que fue candidato al Oscar al mejor actor de reparto) y que, con la lucidez del aparentemente loco, le desvela su realidad:

¿Qué ha pasado Frank? ¿Te has acobardado? ¿Has decidido que estás mejor aquí después de todo? ¿Has pensado que se está más cómodo aquí, en esta "vida irremediablemente vacía" después de todo? ¡Oh, vaya! Eso ha sido. ¿Qué pasa Wheeler, cliente caliente? ¿Sabéis qué, no me hubiera extrañado que la hubiera preñado expresamente para pasarse la vida escondido detrás de un biberón y no tener que descubrir jamás de que pasta estaba hecho.

Una vez más demasiada verdad para Frank, que estalla en ira y reduce la opinión de John a la locura y al manicomio. Desgraciadamente, y durante mucho tiempo, ir contra el sistema (fuera en Estados Unidos, en la Unión Soviética, o en la misma Europa) se saldaba con el psiquiatra y el manicomio, hoy en día, más suavemente, pero no menos efectivo, con el ansiolítico y el antidepresivo y, especialmente, con una sociedad de la distracción que invita a vivir realidades virtuales como falso escape pero que, en realidad, es el mejor sostén del sistema capitalista que domina nuestras vidas.




No obstante el estallido de ira, John continúa desvelando la verdad de Frank, diciéndole a April:

Tienes ahí a un gran hombre April, un gran padre de familia. Me das mucha pena, pero a lo mejor sois tal para cual. Bueno, tal y como te veo, me está empezando a dar pena él también. Debes darle muy mala vida si solo puede hacerte una barriga para demostrar que los tiene bien puestos.

Nuevo estallido de ira de Frank, y para rematar John le dice a April:

Sabes, hay una cosa de la que me alegro. ¿Quieres saber de qué me alegro? Me alegro de no ser yo ese crío.



A partir de aquí, se estrecha el camino que va de la perdición a la tragedia. Tras un nuevo enfrentamiento entre April y Frank, y tras una aparente reconciliación en la que ella se muestra como se espera que sea , es decir, una mujer como una perfecta esposa, se sucede el trágico final: April intenta practicarse el aborto y en el intento muere.

Acabamos la película viendo a un Frank desesperado corriendo por las calles y, paradójicamente, y tras el shock de la muerte de su esposa, es Frank quien deja la empresa en la que trabaja, se traslada a otra ciudad y como, dice Milly "vive para esos niños. Cada momento libre que tiene los pasa con ellos".




El final elegido por Sam Mendes es un final que se puede observar no sólo desde un perspectiva trágica, sino también que pone de relieve algo que estaba muy presente en la época, y es la dificultad real de encontrar una salida existencial para una mujer dentro de las coordenadas que la sociedad tenía en aquellos momentos. En cierta medida, la muerte aparece como una liberación de lo que April percibe como una condena en vida.

V. UNA REFLEXIÓN FINAL.

Es inevitable establecer un paralelo entre el personaje de April y el de Laura (interpretada por Julianne Moore) de la película Las horas (Stephen Daldry, 2002; ver enlace al pie de esta entrada), que transcurre prácticamente en la misma época que la historia de April y Frank. Laura decide un día abandonar su familia (marido y dos hijos, uno pequeño y otro recién nacido) y dejar todo su mundo atrás, y dice:

Tenía mis dos hijos. Les abandoné… Es lo peor que puede hacer una madre […] Hay momentos en que estás perdida y crees que lo mejor es suicidarte… Una vez fui a un hotel. Esa misma noche tracé un plan. Planeé dejar mi familia cuando naciera mi segundo hijo. Y eso hice. Me levanté una mañana, hice el desayuno, fui a la parada del autobús y subí a él. Había dejado una nota. Conseguí un empleo en una biblioteca en Canadá. Quizá sería maravilloso decir que te arrepientes, sería fácil. ¿Pero tendría sentido? ¿Acaso puedes arrepentirte cuando no hay alternativa? No pude soportarlo y ya está. Nadie va a perdonarme. Era la muerte, yo elegí la vida.

También podemos establecer otra comparación con el personaje de Virginia Woolf (interpretada por Nicole Kidman) en la misma película, cuando le dice a su marido, Leonard, refiriéndose a una frase que escribió en su novela La Señora Daloway: Alguien tiene que morir para que los demás valoremos la vida. Establece un contraste. En el caso que nos ocupa, esta frase parece tomar también forma: la muerte de April parece funcionar como revulsivo de Frank quien, ante el peso de los recuerdos, si decide cambiar su vida.

Suicidio, muerte o abandono. Parecería no haber otra alternativa para las inquietudes existenciales de una mujer en aquellos años y, en cierta manera, aunque desde diferentes perspectivas e intensidades, dificultades aun persistentes nuestro mundo occidental, por no hablar de la dramática situación que la mujer sigue viviendo en muchos lugares y países del mundo.

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PELICULA RELACIONADA









sábado, 25 de septiembre de 2021

GERTRUD (Carl Theodor Dreyer, 1964): Sobre el amor absoluto.

Gertrud (1964) es la última película filmada por el gran director danés Carl Theodor Dreyer. Considerado por muchos como su obra maestra, yo la veo como una obra maestra en el conjunto de toda una obra que, en sí misma, es una obra maestra, y que incluye obras como La pasión de Juana de Arco (1928), Vampyr (1932), Dies Irae (1943), o La palabra (1955), también conocida por Ordet.

Gertrud, interpretada magistralmente por la actriz Nina Pens Rode, nos presenta la historia de una mujer que vive obsesionada por alcanzar un amor pleno a través de su relación con tres hombres: Gabriel Lidman (interpretado por Ebbe Rode), un amor del pasado; Gustav Kanning (interpretado por Bendt Rothe), su actual esposo; y Erland Janson (interpretado por Baard Owe), su nuevo amor. La película nos permitirá reflexionar sobre ese complejo sentimiento humano como es el amor.

El personaje de Gertrud es desarrollado por Dreyer de una manera excepcional: etérea, de mirada perdida, se desplaza como si flotara sobre la tierra, casi como si fuera un espectro. Su permanente tristeza hierática encarna la melancolía por excelencia, como si supiera que su deseo más profundo, ese deseo de amor pleno, a pesar de su insistencia fuera un imposible de alcanzar. No obstante, la cuestión es si el amor que tanto desea Gertrud es amor u otra cosa.

I. GERTRUD Y EL AMOR.

Ella le ofrecía sus labios.
Ambos se fundieron en un abrazo eterno.
Él creía que flotaba en medio de la niebla,
De pronto aparece una estrella roja y sin brillo.
Poco a poco se ilumina.
Se hace más y más luminosa
hasta transformarse en un brillante río de fuego,
Un fuego que arde sin pena ni dolor
en este éxtasis erótico.

Este poema, citado en la fiesta en honor a Gabriel Lidman, el amor del pasado de Gertrud, nos introduce a una dimensión del amor que es una dimensión erótico-fusional, en donde cada uno de los amantes se convierte en todo para el otro. Como bien indica el estudiante que recita esos versos "Ahí está la grandeza de su concepción del amor y del erotismo. Un amor que nunca ha conocido límite, obstáculo ni frontera. Ese es el tipo de amor que todos anhelamos. Esa es la clase de amor que ha creado al mundo y al hombre." Ese abrazo eterno del poema es una buena metáfora de ese todo que, más allá del amor, también nos puede recordar esa dimensión de no-límite, de no-obstáculo y de no-frontera que caracteriza al goce lacaniano y su relación con la pulsión de muerte, y que, por ejemplo, tan bien está representado en una obra como "el beso" de Edvar Munch.



Vemos en este cuadro dos cuerpos que se abrazan intensamente, tan intensamente que parecen emitir una temblorosa aura que se manifiesta como unas marcadas vibraciones a su alrededor. La intensidad de su abrazo casi funde sus cuerpos en una masa negruzca si no fuera porque aun se mantienen algunas líneas que dibujan difusas fronteras que amenazan con borrarse definitivamente, como así ocurre con sus rostros, que ya fusionados el uno con el otro quedan sin identidad, toda diferenciación ha desaparecido. La tensión de esos cuerpos en ese abrazo en ese beso sin límites nos muestran algo que ya se intuye que va más allá del amor y del deseo. Stanislaw Przybyswevski, primer biógrafo de Munch, lo describe bajo esa impresión:

Percibimos dos figuras humanas cuyos rostros se han fundido en uno solo. No es posible reconocer ninguna facción en particular. Todo lo que se ve es el lugar donde tiene lugar la fusión: tiene la forma de una oreja descomunal que quedó sorda con el pulsar de la sangre y se convirtió en un charco de carne líquida. [1]

Es ese mismo amor descrito tan meridianamente por Platon en su "Banquete", y quien por bloca de Aristófanes deja claramente que es un amor relacionado con el deseo de fusión:

esto es, el deseo de estar unido y confundido con el objeto amado hasta no formar más que un solo ser con él. La causa de esto, es que nuestra naturaleza primitiva era una, y se da el nombre de amor al deseo y prosecución de este antiguo estado. [2]

Este es el tipo de amor que Gertrud persigue inexorablemente, por eso Dreyer nos la muestra con esa imagen triste y melancólica, y esa mirada que parece estar siempre más allá de donde está y que Dreyer representa tan magistralmente en imágenes como la que sigue, en la que el rostro místico-melancólico de Gertrud se hace claramente figura sobre un fondo que oscurece la presencia de Erland.




En una conversación con su primer amor, Gabriel Lidman, se expresa en estos términos que podemos llamar de un "amor absoluto", entendido, como dice Aristófanes como un deseo de fusión (un deseo de estar unido y confundido con el objeto amado):

Tú me hiciste conocer el extraño milagro del amor. Hiciste de mí una mujer madura. Todo mi corazón y mi ser te pertenecieron por un largo período de tiempo. Eramos una unidad indisoluble y nunca nos avergonzamos de nada. El amor purificó todo lo malo y lo feo que había en mí, y me hizo descubrir todo todo lo bueno y bello.

Sin embargo, ese amor por Gabriel, como el que siente por Erland, se ve desplazado y ensombrecido por las metas y ambiciones que esos hombres, como también su actual marido Gustav, tienen, ya sea en el arte, en la política o por pertenecer a otra mujer. De hecho, y en el pasado, abandonó a Gabriel por encontrar un papel sobre el que, junto al dibujo de su perfil, había escrito: "el amor de la mujer y el trabajo del hombre son enemigos desde el principio". Una sentencia que tiene sentido cuando el amor o el trabajo, como sentido u orientación vital, se declaran absolutos. Lo absoluto no entiende de compartir ni de diversidad, requiere entrega y fidelidad totales, que nada le haga ningún tipo de sombra. Ese absolutismo no admite frustración, no se abre a la falta, y si eso ocurre ya nada es igual. Dreyer utiliza los espejos para sugerirnos, como Lacan nos introdujo con su función del espejo, esta falta de completud y la discordia esencial que genera en el ser humano: la pérdida de un estado (el mundo oceánico en el interior de la madre como unión) en su transición hacia otro (la individualidad como separación). La Discordia primordial es una manera de llamar a esa abertura irremediable [11] que, como una fractura o una grieta, se produce entre esos dos estados y que es percibida como una carencia o falta interna, como un sentimiento de incompletitud contra la que el yo lucha creando una fantasía de totalidad en el sentido en que Freud nos lo define en su artículo de  1916, Duelo y melancolía.




Decepcionada de su vida con Gustav y de su amor no correspondido por Erland, así como de su amor del pasado con Gabriel, Gertrud nos muestra ese lado oscuro (a partir de este momento Dreyer la viste de negro) del amor absoluto, un amor que no admite sombras ni grietas, un amor que no admite el perdón. Cuando Gabriel le declara que aun la ama y la propone que se vaya con él, Gertrud le dice: "cómo puedes creer que es posible resucitar algo que ya está muerto desde hace tanto tiempo". 



 
II. EL AMOR PERDIDO EN GERTRUD, GABRIEL Y GUSTAV.

Pero la relación del amor con la falta, la carencia, no sólo afecta a Gertrud. Gustav y Gabriel también la sienten en el momento en que pierden a Gertrud. Es especialmente significativo el caso de Gabriel, quien pasados tantos años vuelve a su país para intentar recuperarla. Él también se ha vuelto un espíritu melancólico, como se desprende de las siguientes palabras:

Gertrud, mi vida se reduce a los tres años que nos amamos [...] Lo único que recuerdo es el amor que sentía por ti, Tú me enseñaste que el amor lo es todo. No debemos estar solos. Yo he pasado mucho tiempo solo. No es necesario que seamos muchos, con dos es suficiente. Gertrud, estamos hechos el uno para el otro.

Sin embargo, vuelve a aparecer esta radicalidad del amor absoluto en Gertrud, ese no retorno de un amor que no admite imperfección, pues toda imperfección devuelve a la falta original: "Si, hacen falta dos. Bien, te has dado cuenta al fin, aunque sea demasiado tarde". Gertrud se nos muestra ahora descreída como resultado de contraponer ese amor absoluto, puro, total, al amor humano imperfecto, hecho de sombras, impuro y oscilante. Tras el rechazo de Erland, la esperanza de Gertrud en su amor desespera y se abandona a la soledad:

No es posible la felicidad en el amor. El amor es sufrimiento, el amor es infortunio. Gabriel, mi corazón hace tiempo que está muerto. No puedo hacer nada por ti, así que no me pidas nada.



De manera parecida reacciona Gustav quien, tras decirle Gertrud que se quiere separar, reflexiona también sobre la importancia que ella ha tenido para él:

La vida se nos escapa lenta e inexorablemente, independientemente de cómo la vivamos. Me preguntaba cómo es que estoy a punto de perder lo que más quiero en el mundo sin saber por qué. Eso me ha hecho recordar dos versos: "Guarda bien el tesoro que dios te ha entregado y no lo dejes escapar". Nunca cuidamos lo suficiente aquello que no querríamos perder. De repente deseaba ver a mi mujer, pasear con ella como lo hacíamos en nuestras noches felices.

Así se define algo que caracteriza una experiencia del amor que podríamos decir más masculino, un amor que, a diferencia del amor absoluto de Gertrud, es un amor menos entregado, más reservado, diluido entre otras dimensiones. En el tema del amor, los protagonistas de esta película representan dos extremos que, en mayor o menor medida, están presentes en las relaciones ente hombre y mujer, y me refiero a que en esta relación no hay complementariedad sino asimetría. Gustav y Gabriel pierden o diluyen el valor del objeto que aman, y sólo se dan cuenta del valor, y lo desean recuperar, una vez lo han perdido. Para Gertrud este retorno ya no es posible. Para ello que amó tanto su objeto de amor, una vez perdido ya no tiene valor, ya no puede volver a desearlo y quererlo.



III. AMOR OMNIA (EL AMOR LO ES TODO).

La película acaba mostrándonos a Gertrud ya mayor viviendo en soledad. Es interesante este final, en la que la visita de un gran amigo de más treinta años, Axel Nygen (Axel Strobye), nos presenta por primera vez que una Gertrud sonriente, mirando a los ojos del amigo, cercana y cariñosa:

Aquí es donde vivo, como una ermitaña, olvidada, discretamente. Es lo que necesitaba. Lo que necesito, soledad, soledad y libertad.

Gertrud reflexiona sobre su vida e insiste en la importancia del amor. Axel le recuerda sus palabras del pasado: "en la vida sólo hay una cosa importante: el amor, nada más, no hay nada más", y que ella matiza diciendo:  "en la vida solo hay dos únicas cosas: la juventud y el amor". Interesante inclusión de la juventud, ya perdida, junto al amor, un amor tampoco realizado. Gertrud le dice a su gran amigo que al llegar al final de su vida se dirá que ha amado, y que sobre su tumba pondrá una lápida sin su nombre y con la inscripción: "AMOR OMNIA". Sin embargo, esa soledad final nos dice algo de ese amor que lo es todo, de ese amor absoluto que se asienta en la herida narcisista y que, paradójicamente, nada dice de la relación del amor con la compasión, con la comprensión, con la aceptación de la imperfección y con el perdón. Quizá Gertrud se encuentra con la consecuencia de ese amor absoluto con el que ha amado y que no es más que su imposibilidad, quizá por eso sin él encuentra en la soledad el valor de la libertad, lo que constituye en sí mismo otra paradoja de ese amor que llamamos absoluto. Amar y ser libre no es una contrariedad. Quizá por eso Gertrud encuentra en el amor del amigo y del suyo hacia él, la respuesta que no encontró en el amor absoluto.

La película acaba con la despedida del amigo, con las manos alzadas diciéndose adiós. 




Luego la puerta se cierra...