AVISO. Por la naturaleza de los trabajos de este blog, el argumento e incluso el final de las peliculas son generalmente revelados.

domingo, 10 de diciembre de 2017

FIAT LUX. EL ESPACIO DE LA PULGADA CUADRADA (IV). Comentarios breves de las películas Muerte en Venecia, Los pájaros y Repulsión.

Este 16 de Noviembre se inauguró en el MUMART de La Plata (Argentina) una exposición de la artista plástica Carolina Vago Rocha titulada "Fiat Lux. El espacio de la pulgada cuadrada" en la que presentaba 15 obras integradas de técnica mixta y un video en el que la artista invitaba "a recorrer  los arquetipos de Jung de una manera visual y táctil" inspirada tanto en su obra como en películas que pueden considerarse que los ejemplifican. 

Carolina, que conoció mi blog de "Cine y psicología", se puso en contacto conmigo y me pidió si quería colaborar con ella comentando brevemente, desde la perspectiva de su exposición, las películas que había seleccionado para ella, a lo que accedí encantado. Como resultado de esta colaboración os muestro en cinco post de tres comentarios cada uno la obra de Carolina y su título, inspirado en frases del poeta romana Virgilio, la película comentada y mi comentario. Algunas de las películas ya estaban en el blog. En estas, a parte del breve comentario, os adjuntaré el enlace para ver el comentario más detallado. Así que... FIAT LUX (Hágase la luz)


1. MUERTE EN VENECIA (Luchino Visconti, 1972)

Indudablemente Muerte en Venecia tiene en la figura de Tadzio una de las grandes figuras andróginas del cine. Más allá de las diferencias conceptuales que podemos encontrar entre el enfoque de Visconti y la obra de Thomas Mann, podemos ver en la pasión obsesiva de Gustav von Aschenbach por Tadzio la proyección sobre el joven del desequilibrio en su vida entre el espíritu y los sentidos (Gustav es un personaje rígido y poco flexible, poseído por un ideal de la belleza y la perfección que sostiene sólo desde un punto de vista espiritual – idealismo platónico - y no sensual). Dice Jung al respecto del andrógino que “es un símbolo de la unión creadora de los opuestos, un ‘símbolo unificador’ en el sentido literal del término”. Desde este punto de vista podemos ver en la pasión de Gustav una proyección sobre Tadzio de esa unión que no se permite, a la vez que desea, en su interior. En la belleza del joven se unen lo espiritual y lo sensual, un opuesto que en el mundo interno de Gustav no encuentran reconciliación sino contradicción y sufrimiento.

Visconti expone en la película el conflicto desde un punto de vista más sexualizado, es decir, desde la represión que Gustav vive en relación a una posible homosexualidad, y cuyo resultado es finalmente su decadencia y muerte, en un claro paralelismo con la ocultación del cólera por parte de las autoridades de Venecia – ciudad decadente por excelencia - y todos los extraños sucesos que acontecen (muertes, desinfecciones, evasivas). Sn embargo, en un sentido más amplio el andrógino se nos presenta no sólo como la atracción erótica sexual, sino como la atracción erótica, desde un plano más psicológico o espiritual, entre los opuestos. En Gustav, como en más de un momento de la película se nos muestra, especialmente en sus discusiones con su amigo Alfred, el conflicto entre lo ideal y espiritual ante lo humano y sensual, en relación a la belleza y la perfección, es obvio.

Me parece muy bella la escena final de la película. Mientras Gustav agoniza en sus últimos momentos de vida, Visconti nos muestra la imagen de Tadzio dirigiéndose a la orilla del mar. En un momento dado, y desde esa orilla, el joven levanta su brazo derecho y señala con el índice hacia algún lugar en el horizonte, hacia ese lugar donde se unen el cielo y el mar, ese lugar ideal pero inalcanzable en el que Gustav parece haber pretendido, y todo ello acompañado del gran adagietto de la quinta sinfonía de Mahler. 

Felix qui potuit rerum cognoscere causas.
Feliz el hombre que está capacitado para conocer la causa de las cosas.


 2. LOS PÁJAROS (Alfred Hitchcock, 1963)

Tal y como dice el filósofo y psicoanalista Slavo Zizek, hay que ver la película “Los pájaros” sin los pájaros. Vemos entonces que lo que surge es un complejo entramado edípico en el que su protagonista, Mitch, está envuelto en relación a Lidia, su madre, a la que podemos calificar como una “madre terrible”, una de las representaciones del arquetipo de la madre, a la que podemos considerar como el polo opuesto de la “madre amorosa”. Respecto a ese tipo de madre, que sufre una hipertrofia de lo materno, Jung nos dice: "Esa mujer primero vive para los embarazos y luego pegada a los hijos, pues sin ellos no tiene razón de ser […] El eros sólo está desarrollado como relación maternal; como relación personal es, a cambio, inconsciente. Un eros inconsciente se presenta siempre como poder, por lo que este tipo, a pesar de su exhibición de autosacrificio maternal, es incapaz de llevar a cabo ningún verdadero sacrificio, antes bien, con una en ocasiones despiadada voluntad de poder, hace prevalecer su instinto maternal hasta destruir la personalidad y la vida personal de los hijos. Cuanto más inconsciente de su propia personalidad es una madre de ese género, tanto mayor y más desaforada es su inconsciente voluntad de poder." 

Toda la trama de “Los pájaros” tiene que ver con el rechazo materno a la irrupción de Melanie en el universo familiar de los Brenner, a que ella sea el objeto de deseo de Mitch que pueda apartarle de Lidia. Cuando la película se mira desde esta perspectiva, lo que se observa es que los ataques de los pájaros coinciden siempre que Melanie, directa o indirectamente, irrumpe en el equilibrio de la familia Brenner. Y, en ese sentido, los pájaros y sus ataques, basados en una de sus características biológicas reales, la voracidad, se unen al símbolo que también representan de las relaciones entre el cielo y la tierra, y que en nuestro contexto no dejan de representar la relación del superyó de Mitch – un superyó materno - con su yo en una de sus características: el aplastamiento. Son una imagen de la voracidad de Lidia por su hijo– la voluntad de poder que indicaba Jung -, que llega y aplasta desde “arriba”. Resulta inevitable recordar las imágenes de las arpías, figuras mitológicas con cabeza de mujer y cuerpo de rapaz, raptoras de niños y almas y que simbolizaban tanto los tormentos obsesivos que hace sufrir el deseo, como los remordimientos que siguen a su satisfacción.

Comentario en el blog: Los pájaros y el superyó materno (pulsa titulo para acceder)

Carpem tua poma Nebotes
Que tus hijos recojan tus frutos.


3. REPULSIÓN (Roman Polanski, 1965)


Repulsión se enmarca dentro de las películas, que de manera voluntaria o involuntaria (ese fue el caso, según el propio Polanski) tocan, más acertadamente o menos, el tema de las psicosis (Psicosis de Hitchcock, Cisne negro de Aronofsky, Shutter Island de Martin Scorsese o Una mente maravillosa de Ron Howard son algunos conocidos ejemplos). Dentro de las reflexiones con las que podríamos afrontar la película, me parece oportuno centrarme en lo que parece ser el factor desencadenante de la crisis de Carol, una magnífica Catherine Deneuve.

Dentro del mundo de las psicosis hay un factor que actúa de manera estabilizadora al que se denomina “espejo”, y que hay que entender como alguien del entorno del sujeto psicótico que se constituye en un modelo de imitación que le da soporte, es decir, alguien al que el sujeto psicótico toma como una guía a la que seguir. En el caso de Carol es obvio que ese papel de “espejo” cae en su hermana Helen. La trama empieza mostrándonos una Carol que ya muestra algunos signos de desestabilización, de las que el tema de las grietas es una clara muestra (las grietas por las que amenaza el retorno de lo reprimido), probablemente debido a la relación que su hermana mantiene con Michael, un hombre casado, y que observamos claramente en la inquietud que la embarga cuando oye los gritos y jadeos de su hermana al llegar al orgasmo.

El resquebrajamiento de la mente de Carol llega precisamente al irse de viaje Helen y Michael y quedarse sola, sin el soporte del espejo. A partir de este momento las grietas se hacen más presentes y mayores y empieza a mostrarse el retorno de lo reprimido que, muy probablemente, responde a un caso de abuso sexual paterno – como el tema de la foto de familia nos sugiere, especialmente al final de la película -. Alucinaciones sensoriales, auditivas y visuales, pesadillas de brutales violaciones, la llevan a aislarse en casa, así como llegar incluso al asesinato cuando el deseo del hombre se manifiesta, como es el caso del joven que la corteja o del casero que quiere aprovecharse de ella.

Tras la llegada de Helen y Michael, estos la hallan casi catatónica. El final de la película acaba con una imagen impactante de la foto en la que ella está cuando niña con su familia, y en la que parece dar testimonio del trauma que se oculta tras la aparente felicidad familiar: ella y su mirada testimonian lo siniestro. La expresión de la niña, su mirada, parecen mostrar también un odio tan profundo que es el que parece liberarse contra el hombre con la emergencia de la psicosis. 

Comentario del blog: Repulsión y a vueltas con la psicosis. (Pulsa título para acceder) 

Quae causa indigna serenos rostros foedavit bultos
¿Qué causa indigna desfiguró los serenos rostros?

No hay comentarios:

Publicar un comentario